Coronavirus....

Coronavirus.

Las medidas de Madrid ante la gripe española de 1918: aislamiento y desinfección con hipoclorito de cal.

El alcalde Luis Silvela dictó un bando que se fijó en los lugares habituales de la capital, para información de los madrileños.

Mónica Arrizabalaga.

Actualizado: 05/03/2020 09:01h.

«Don Luis Silvela y Casado, alcalde-presidente del excelentísimo Ayuntamiento de esta muy heroica villa. Hago saber:

Que aun cuando hasta ahora la epidemia reinante en España no se ha propagado a Madrid y el estado sanitario continúa siendo en general satisfactorio, ha considerado conveniente esta Alcaldía hacer públicas, para tranquilidad del vecindario, las medidas preventivas puestas ya en práctica de modo que no causaran alarma y aquellas otras adoptadas ahora, que integran el plan completo de prevención contra la epidemia y cuyo detalle es el siguiente:

Primero. Desinfección de viajeros, equipajes, mercancías y vagones de ferrocarril empleados en el transporte, que se lleva a efecto en las estaciones de llegada, y en los domicilios de los viajeros cuando éstos procedan de puntos epidemiados, sujetándoles en este caso a una minuciosa observación facultativa.

Segundo. Desinfección de la correspondencia, que se hará de acuerdo con la Dirección general de Comunicaciones, en los locales que la misma designe.

Tercero. Aislamiento de los enfermos que se presuma se hallen padeciendo la enfermedad reinante. Para ello están habilitados algunos amplios locales y si fuese preciso se habilitarán otros más en que dicho aislamiento pueda llevarse a cabo rigurosamente.

Cuarto. Desinfección constante de teatros, cafés, iglesias, escuelas, círculos y demás locales cerrados en donde pueda llevarse a cabo rigurosamente su objeto.

Quinto. Desinfección de los coches del tranvía en los puntos de parada, sin perjuicio de la que se haga también en las cocheras.

Sexto. Baldeo de las vías públicas, comprendiendo las aceras y el centro de la calle, como asimismo de las alcantarillas, por medio de las mangas de riego, mezclando con el agua hipoclorito de cal. Con la misma substancia se desinfectarán los urinarios. El barrido de las calles se hará después de regadas éstas.

Séptimo. Instalación en los edificios del Congreso y del Senado de aparatos de constante desinfección.

Octavo. Prohibición de la rebusca en las basuras que se recojan directamente por los que se dedican a esta industria, sin depositarlas en la calle ni seleccionarlas, o se retirarán en las primeras horas de la mañana por los carros del servicio de limpiezas, y si éstos no bastasen, por los que se arrienden al efecto, procediéndose luego a la cremación de las basuras recogidas.

Ruega esta Alcaldía al vecindario que cuando necesite algún servicio de sanidad o higiene lo reclame directamente del Laboratorio municipal, por medio del teléfono o de tarjetas postales. Las que se empleen a este fin circularán sin franqueo de ninguna clase.

En la sensatez y cordura de todos confía esta Alcaldía-Presidencia para combatir con éxito la epidemia, si, desgraciadamente, llegara a invadir esta capital, y ahora para prevenirla, ya que el estado sanitario de Madri no puede producir alarma alguna.

Auxiliares eficadísimos han de ser los facultativos, que es de esperar sigan cumpliendo con todo celo el deber que el reglamento sanitario les impone de dar inmediatamente parte de hallarse asistiendo enfermo que pueda sospecharse padece la epidemia reinante; y también las familias, que desde los primeros momentos de enfermedad deben avisar al médico que se encargue de la asistencia facultativa, pues será muy sensible a esta Alcaldía-Presidencia tener que castigar con todo rigor, como está decidida a hacerlo, las omisiones que advierta en este particular, imponiendo a unos y otros las multas a que autorizan las leyes y reglamentos vigentes.

Madrid, 14 de Octubre de 1918.- Luis Silvela y Casado»

Además de este bando, el alcalde dictó otras medidas, disponiendo que se suspendieran las clases en las escuelas municipales y que algunos de los locales que éstas ocupaban se habilitaran por si fuera necesario aislar a enfermos.

Con acciones como éstas llevadas a cabo en toda España se intentó frenar la epidemia que causó en el país unas 150.000 víctimas.