Cruz Roja...

Cruz Roja

Queridas amigas y queridos amigos,

En este año 2024, en Cruz Roja Española celebramos un hito extraordinario: cumplimos 160 años de compromiso con la Humanidad. Es un momento para mirar hacia atrás y reflexionar sobre el impacto que hemos tenido en la vida de las personas a lo largo de la historia.

En este año especial compartiremos momentos clave, recordando nuestro origen y los momentos importantes que han moldeado nuestra Organización hasta llegar a ser lo que somos hoy.

Cada logro y cada superación nos emociona y nos recuerda por qué estamos aquí.

Todo empezó en Solferino

Hay días que lo cambian todo. Que marcan un antes y un después. Que son decisivos. Y así fue el 24 de junio del año 1859.

Viajamos atrás en el tiempo y nos trasladamos hasta Solferino, un pequeño pueblo situado al norte de Italia. A un lado, nos encontramos con el ejército austriaco de Francisco José I (alrededor de 100.000 hombres); al otro, con los ejércitos de Napoleón III de Francia y del Reino de Cerdeña comandados por Víctor Manuel II (en torno a los 118.600 hombres).

El resultado del cruento conflicto: un episodio de una violencia extrema que dejaría, tras 9 horas de batalla, más de 6.000 muertos y más de 40.000 heridos.

Fue el escenario con el que se encontró Henry Dunant de una forma totalmente inesperada. Dunant, un comerciante de origen suizo que quería hablar con el emperador francés Napoleón III debido a un problema con la concesión de unas tierras, se topó con la batalla sin pretenderlo. Cuando contempló con sus propios ojos lo que estaba sucediendo, dejó de lado sus propósitos iniciales abrumado y consternado por los horrores de la guerra, y decidió actuar.

La situación era insostenible. Los servicios sanitarios de los ejércitos resultaban insuficientes; los medios de transporte, inexistentes; y las cajas de vendas habían sido abandonadas en la retaguardia. Bajo el lema Tutti fratelli (todos hermanos), Dunant no dudó en ayudar a todas las personas heridas sin distinción de bandos. Para ello, el comerciante suizo organizó a la población civil (y especialmente a las mujeres y chicas jóvenes) con el fin de proporcionar asistencia a soldados heridos, mutilados y enfermos.

En una época en la que había más veterinarios que médicos en las filas de los ejércitos, Dunant curó heridas, dio agua a soldados sedientos, pagó de su propio bolsillo sábanas y alimentos e incluso registró las últimas palabras de los moribundos para transmitirlas a sus familias. Un impulso humanitario sin precedentes que causó una gran sorpresa y conmoción a su alrededor.

Henry Dunant recordaría la batalla de Solferino toda la vida. A su regreso a Ginebra, donde residía, su experiencia le llevaría a escribir un relato: Recuerdo de Solferino. En él volcaría su preocupación por establecer sociedades de ayuda voluntaria y sus inquietudes por crear un tratado internacional que protegiera a los heridos en la guerra bajo el amparo de la neutralidad.

Ese relato sería el germen de la fundación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en 1863 y el inicio de lo que acabaría siendo el mayor movimiento humanitario del mundo.

En 1864 se funda Cruz Roja Española. Hoy, 160 años después, la fuerza y la pertinencia de las ideas de Dunant se han impuesto. Estos valores construirán los cimientos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (el Movimiento), formado por 191 Sociedades Nacionales, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja, y cuyo principal objetivo es aliviar y prevenir el sufrimiento humano, proteger la vida y la salud, y promover el respeto por la dignidad y los derechos de las personas en situaciones de conflicto armado, desastres naturales y otras emergencias humanitarias. Las opiniones políticas, los orígenes sociales y geográficos, el género o las creencias no son criterios de asignación de la ayuda: solo cuentan las necesidades.

Todo empezó en Solferino. El resto, como se suele decir, es historia