La Benemérita

Estrasburgo ampara las «devoluciones en caliente» y...

El Gobierno quiere legalizar las devoluciones en caliente y así Interior dejará a los guardias civiles "a los pies de los caballos" con la presentación de una enmienda a la ley de seguridad ciudadana para legalizar las llamadas "devoluciones en caliente" de inmigrantes. Es un cambio de actitud del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que ha pasado de una defensa "férrea" de la actuación de la Guardia Civil en las vallas de Ceuta y Melilla a modificar la Ley de Extranjería a través de otra norma para "cargarse" el "espíritu" de la primera; está bien intentar dar garantía jurídica a la Guardia Civil, pero no quitándosela a los inmigrantes.

Las "devoluciones en caliente" serán un "marrón" para los agentes, a los que se deja "a los pies de los caballos", porque la legalización de esa fórmula vulnerará los derechos de los inmigrantes.

Por otra parte, el protocolo de actuación que ha culminado Interior para rechazar a los inmigrantes en los perímetros de Ceuta y Melilla, no despeja ni aclara sobre el uso del material antidisturbios por parte de los agentes, ya que no dice ni cómo, ni dónde ni quién puede ordenar su utilización, por lo que se vuelve a la discrecionalidad con que se viene utilizando. En mi opinión, el protocolo debería ir acompañado de unas jornadas de formación a los agentes y, sobre todo, de más y mejores medios, ya que los guardias se ven obligados a utilizar vehículos con más de 300.000 kilómetros recorridos y a realizar precarias jornadas laborales con una plantilla escasa. También hay que lamentar la aplicación del Código Penal Militar a los agentes en funciones policiales lo que a mi juicio, les influye a la hora de realizar su trabajo.

Es lamentable que haya algunas ONG que estén manipulando con algunos datos falsos sobre la actuación de los agentes de los que cabe resaltar el importante trabajo que llevan a cabo, una obligación complicada ya que deben ser efectivos tratando de cumplir su misión de frenar hordas de 300 personas a las que el hambre y la desesperación obligan a intentar dar el salto a España, que desde luego no se consigue cruzándose de brazos.

saludos.

Estrasburgo ampara las «devoluciones en caliente» y abre la vía a que el Gobierno no las derogue.
A ver si la izquierda empieza a respetar las decisiones judiciales.