Comentando la foto: estas rosas son gallegas. Me las...

Comentando la foto: estas rosas son gallegas. Me las encontré en un portal y las tuve la última noche que pasé en Narón (A Coruña) dedicadas a mis abuelos, pero al marcharme se las di a mi amiga Angela porque ella las necesitaba también. Tiene una salud muy delicada y lo que son las cosas, ella tiene otra religión que yo respeto. Ser cristiano no es imponer sino dar ejemplo. Y eso pasa también con las ideas. Si de verdad cada uno tuviera unas ideas y las llevara a la práctica no habría tantos problemas. El problema está en la mala práctica de las ideas.
¿Acaso alguien puede criticar la canción de la Intenacional Socialista? El himno es bueno. "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad..." ¿Quien está impidiendo que eso ocurra? Las malas prácticas de los dirigentes que no cumplen con sus ideas y roban a mansalva y nos dejan más pobres que las ratas. Es una traición al pueblo no ser honrados. Luego echan las culpas a los demás de sus propias faltas.
¿Cuánto dinero han despilfarrado y cuánto dinero se llevan cuando se jubilan o dejan el cargo por haber sido ineficaces? Mientras hay gente en el paro ellos con su actitud se ríen de la sociedad encima de haberles engañado vilmente.

A MI ABUELO ANTONIO BENITO,
que no conocí

Ha florecido en mi jardín
Una especial rosa,
rosa fría de invierno.
Una tibia rosa te ofrezco;
a los pies de tu tumba, la dejo
Desde tu patria chica,
desde tu pueblo.

No tenía palabras, sino lágrimas
que derramo en tu recuerdo,
mi querido abuelo.
Nunca te tuve a mi lado,
nunca supe tu lecho:
muy lejano en espacio y tiempo.
Cuando supe tu destino,
mi mano no pudo escribir
por ti, un solo párrafo.
Lloré y sufrí sin consuelo,
en muchos años.
¡Oh Dios mío!
¿Cómo pudo un asesino
Cortar la risa, el habla, la vida
de tantos seres,
por su distinta raza,
o sus profundas ideas;
sólo por el tono de la piel y pelo,
el color de la sangre y la herencia
difundida en los genes?
Grita la humanidad a coro
¡Basta!
Bastaron al asesino
miles, millones de niños,
jóvenes adolescentes y ancianos
para no saciar su hambre.
Ese enemigo mortal
que hizo estallar en mil pedazos
de cruel llanto a la humanidad
diseminando sus penas por el mundo.
En cada corazón puso una espina,
por eso hoy llevamos rosas,
tantas rosas como tumbas,
flores para no olvidar
esas almas tristes y frías.
Ese vacío dejado
en el seno de las familias;
hijos sin padre de por vida;
esposa sin marido,
dolor que penetra
durante varias generaciones
como un legado triste
en el que se impone el no olvido.
Mi legado fue un grito de dolor
tristemente escuchado
en el recuerdo de niña,
mezclado con las campanadas
de ilusiones y fantasía.
Fue un alto en mi camino
que oscureció mi alegría
Y con él mi vida.