SEMANA DE LA MUJER:

Crónica de León:

Portada > Vivir

SOCIEDAD / Día Internacional de la Mujer

La ‘cuota femenina’ en las calles de León es un exiguo 2,4%

33 calles de las 1.350 de la ciudad y sus pedanías llevan nombre de mujer, frente a las 413 dedicadas a hombres

F. Fernández / León
Decíamos ayer, y no como Fray Luis sino en sentido literal, que la presencia de mujeres en el callejero de la provincia nos dejaba cifras ridículas. No se incluía a la capital, León, en el repaso. Tal vez la esperanza de que en un municipio con más batalla política, con más calles nuevas, quizás porque se supone una mayor concienciación social... haría posible que la situación fuera algodiferente, que el callejero capitalinotuviera unas cifras más presentables en esa llamada ‘cuota femenina’.
Nada. Esperanza vana. El dato es tan significativo como contundente: “Sólo el 2,4% de las calles de León y sus pedanías llevan nombre de mujer”; al menos eso se desprende del nomenclator oficial del propio Ayuntamiento de León. Un total de 33 calles entre las 1350 que aparecen (al igual que en el repaso de la provincia no se incluyen las santas, que aliviarían algo las cifras pues serían otras15 y se convertirían en el colectivo más numeroso).
413 hombres, 10 leonesas
Como ocurría en la provincia, la comparación con las calles que están dedicadas a hombres vuelve a ser odiosa. 413 avenidas llevan nombre masculino, sin contar los santos, que también en este apartado derrotan a sus colegas femeninas en el santoral y son 55 los recogidos.
Esta presencia, ya exigua, era mucho menor hasta hace muy pocos años cuando se bautizaron nuevas calles. Veinte aparecían en 1998y es evidente en las nuevas incorporaciones un deseo de reconocimiento a activistas en el campo de los derechos de la mujer, con la incorporación de Carmen de Burgos, Flora Tristán, Concepción Arenal o la singular leonesa María Sánchez Miñambres. Hablando de leonesas, de las 33 mujeres que son recordadas y perpetuadas en las placas del callejero de la ciudad casi la tercera parte son nacidas en esta tierra, concretamente diez, desde la Monja Etheria a Concha Casado.
Si el repaso lo hacemos por colectivos habría que convenir que el callejero es fiel a ese hecho singular de esta provincia de ser patria de literatos, y diez de las ‘mujeres con calle’ lo son en su condición de escritoras. Ocho defensoras de los derechos femeninos serían el segundo colectivo en importancia y el tercero sería el único en el que todas son leonesas, el de las maestras, con dos mujeres realmente fascinantes: Faustina Álvarez y Julia Morros; con la entrañable María Pedrosa.
Si el número es poco significativo no se puede decir lo mismo de la ‘calidad humana e intelectual’ del grupo, permitiendo el repaso por las calles de la ciudad recuperar y reivindicar algunas figuras tan importantes como olvidadas en el apartado local pues, por suerte, hoy ya no son unas desconocidas mujeres como Victoria Kent, Teresa Monje, Clara Campoamor o Josefina Aldecoa.
Pionera y concejala en León
Entre los ‘hallazgos’ habría que citar a una considerada pionera del feminismo, María Sánchez Miñambres, singular donde las haya. Nació en León en 1890 y recibió una exquisita educación, que incluía una institutriz francesa para ella y sus hermanas, Inda y Dina, lo que habla de la situación acomodada de la familia, en la que sus hermanas estudiaban piano y ella bandurria. Montando a caballo sufrió una caída que la dejó coja y marcó su personalidad. Estudió bachillerato en León y después se fue a la Sorbona, en París, donde conoció a Claudio Sánchez Albornoz y al excéntrico y polémico intelectual soviético Ilja Ehrenburg, que le pidió matrimonio. Regresó a León para arreglarlo pero su idea horrorizó a su familia y ella desistió. Permaneció en León, se hizo cargo de los negocios familiares y en 1925 fue nombrada concejala en León.
Era la dictadura de Primo de Rivera pero María era una mujer singular y con ideas propias. Javier Tomé escribía sobre ella que existe una foto que “muestra al líder nacional José Antonio Primo de Rivera acompañado por María y los primeros miembros del partido que se afiliaron en León, los meapilas de sacristía y aquellos fascistas que se bautizaron en sangre poco tiempo después, nunca pudieron perdonar los modelitos parisinos que lucía en el paseo de Ordoño, ni la libertad espiritual de una mujer básicamente audaz y atrevida”.
Esta gente parece que le pasó factura en la guerra civil y los años posteriores y acabó en la cárcel de San Marcos, fue buscada para ser paseada y finalmente estuvo varios años presa en Saturrarán.
Su regreso a León nos descubrió a una independiente luchadora, hasta su muerte en 1975.
Julia Morros Sardá
Otra alegría evidente es la presencia de otra injusta olvidada, Julia Morros, nacida en León en 1902. Es la autora de una tesis doctoral inolvidable, su memoria fin de carrera de la Escuela Superior de Magisterio sobre ‘El crecimiento en la edad escolar. Estudio antropométrico comparativo de niños leoneses’ –que publicó la Sociedad Española de Antropología— que se ha convertido en un libro de consulta indispensable para todos los estudios de antropometría que se realizaron durante muchos años. Impagable aquella paciente labor de pesar y medir a todos los niños de las escuelas leonesas.
La calle más enigmática y corta, ‘Jerónima y Fernando’, nos recuerda una cruel historia muy vinculada con los desmanes de la guerra, cuando esta mujer fue vilmente asesinada con su hijo y abandonada en una cuneta.