Opinión, repasando columnas


EDITORIAL ABC
Demasiada burla para una pandemia.

El proceso de vacunación se frena en seco, Illa se irá de Sanidad despreciando al Congreso y sin dar explicaciones, y hasta la cúpula del Ejército se vacuna a escondidas. Faltan destituciones.

ABC.

Actualizado: 22/01/2021 23:17h.

El Gobierno está llevando el filibusterismo parlamentario al grado de excelencia. El todavía ministro de Sanidad, Salvador Illa, está burlando al Congreso de forma premeditada para no dar explicaciones sobre la evolución de la pandemia durante los seis meses de estado de alarma. Illa trampeó los trámites del Congreso en diciembre para no rendir cuentas, y envió una solicitud de comparecencia inválida y deliberadamente desactivada para enero, cuando solo quedaban cuatro días hábiles del mes anterior. De este modo, el Gobierno sumará hasta tres meses sin dar explicación alguna cuando cifras oficiales del INE calculan ya en unos 80.000 los españoles muertos. Esto no ocurre en ningún país europeo. Es solo una añagaza política diseñada para no tener que asumir ningún tipo de desgaste, porque tanto Sánchez como Illa sabían de antemano que el ministro sería el candidato socialista a las elecciones catalanas. Ese es el motivo también por el que Illa se ha enfrentado a las comunidades, negándose siquiera a evaluar la necesidad de reformar el decreto de alarma y los toques de queda.

Sánchez e Illa están desaparecidos porque están más interesados en ganar votos que en luchar contra la pandemia. Es injustificable que ninguno de los dos, después de su operación propagandística de cubrir con logotipos del Gobierno las cajas de las vacunas, se escondan ahora, cuando varias comunidades han dejado de administrarlas por falta de dosis, cuando la tasa de contagio está en cifras récord, o cuando ya faltan hasta jeringuillas. No es justo que la respuesta sea solo resignarse. El ansiado proceso de vacunación se está convirtiendo en una inmensa chapuza para la que solo oímos las excusas de unas autonomías completamente desprotegidas. El estado de alarma es un salvoconducto para que Sánchez ignore al Parlamento, desprecie a la oposición y comprometa a las autonomías. Desde luego, no se está usando para luchar con eficacia contra la pandemia, sino para que Moncloa haga ostentación de su poder. Sánchez miente, Illa está de campaña, y Fernando Simón confunde. El resultado solo puede ser una creciente frustración.

En este contexto se ha abierto un debate social sobre la procedencia o no de que los políticos y cargos públicos tengan un derecho de preferencia para vacunarse. Pero si se ha aprobado un protocolo que prioriza al personal sanitario y a los ancianos de las residencias, más expuestos al riesgo que nadie, todos aquellos consejeros, alcaldes y concejales que se han vacunado -incluida desde luego la cúpula militar tras el escándalo de vacunaciones secretas en el Estado Mayor-, han incurrido en un fraude moral con la sociedad. Pudo haberse regulado en el protocolo y expresamente no se hizo porque no hay ningún dato objetivo que justifique la inmunización de ningún político o alto cargo que no esté en evidente situación de riesgo o en contacto directo y continuado con el virus. Por eso han actuado a escondidas y con la impunidad de quien creía que no se sabría. Tarde llegan las excusas y los arrepentimientos, pero no han sido ejemplares ni transparentes, ni es explicable que se mantengan en sus cargos. Han usado en su exclusivo beneficio recursos públicos destinados a otras personas con más necesidades, y eso es una burla. Hacen daño a la política, y ahora el Jefe del Estado Mayor de la Defensa y otros mandos militares también se lo hacen al Ejército. En su opacidad está la prueba. Las dimisiones y las destituciones son una exigencia democrática.
EDITORIALES.

EDITORIALES/TRIBUNAS.

Illa cambia vacunas por votos en Andorra.

OKDIARIO. 21/01/2021 06:45.

La última del ministro de Sanidad, Salvador Illa, ese hombre que responde al arquetipo más clásico de la mesura, pero, a la hora de la verdad, se ha erigido en un oportunista, es para nota: el Ministerio de Sanidad le ha revendido a Andorra 30.000 dosis de vacunas. Teniendo en cuanto que allí viven 77.0000 personas, la partida supone prácticamente vacunar a casi la mitad de la población, si excluimos a los niños. En teoría, las vacunas forman parte de una iniciativa impulsada por la UE para ayudar a los países que no han podido adquirir vacunas por su cuenta. Ahora bien, la trampa -o la utilización perversa de las vacunas con fines partidistas- está en que en Andorra viven 13.937 personas con derecho a voto en las próximas elecciones catalanas. Ya sólo le falta a Salvador Illa que le reciban en Andorra con trompetería y globos de colores. Illa hace honor a su nombre y se convierte en benefactor del pequeño país vecino, por cierto un paraíso fiscal.

Por decirlo suavemente, el programa electoral de Illa consiste en cambiar vacunas por votos. Como estrategia de marketing no está mal, si no fuera porque esas vacunas las pagamos todos los españoles con nuestros impuestos. No es que no seamos solidarios con las pequeñas naciones que no tienen fácil acceso a las vacunas, es que no queremos ser solidarios con las aspiraciones políticas de Salvador Illa, que es una cosa bien distinta. Lo que ha hecho tiene toda la intención partidista: pescar votos entre las casi 14.000 personas residentes en Andorra con derecho a voto en las elecciones catalanas, a las que el ministro de Sanidad y candidato del PSC les ha ofrecido un regalo en forma de vacuna que constituye una baza electoral de primera magnitud.

Podrá alegar en su defensa el ministro que somos muy mal pensados y que todo responde a su noble intención de ayudar a Andorra en la lucha contra el virus, pero a estas alturas las nobles intenciones de Illa hay que ponerlas en cuarentena, porque se ha comprobado que sus objetivos políticos en Cataluña priman más que sus objetivos como ministro de Sanidad.
No lo había visto.

Bienvenido sea un deseo coherente con las necesidades de todos, y un comentario razonado.

Ya he visto que tus palabras no eran un deseo real. Siempre se puede cambiar
C. d. m. t. y Progresando.
EDITORIAL ABC.

Qué fue de las víctimas de ETA.

Sienten muchos de ellos que han perdido la última esperanza que les quedaba: la de sumir en la indignidad y la marginación a los presos de la banda terrorista.

ABC.

Actualizado: 16/01/2021. 23:58h.

El goteo de acercamientos y excarcelaciones de presos etarras es incesante y se ha normalizado en la información diaria sobre las decisiones del Gobierno. La brutalidad de la pandemia de Covid-19 pone sordina a este injusto devenir de lo que debería haber sido una derrota sin paliativos de ETA y empieza a ser una especie de victoria diferida de los terroristas. Que el otrora aclamado juez Grande-Marlaska sea la mano pagadora del precio que cuesta el pacto del PSOE con Bildu no hace más que añadir evidencias a la pérdida de escrúpulos y de memoria de la izquierda gobernante. No hay que engañarse. Puede, y así hay que aceptarlo, que algunas excarcelaciones sean conformes a la legalidad penitenciaria y otras respondan a razones médicas justificadas. El Estado de Derecho siempre es de Derecho y las primeras en defenderlo han sido las víctimas de ETA. Lo cierto es que, al margen de estas decisiones amparadas por la ley, o a lomos de ellas, discurre el gran plan político de agrupación de la izquierda, desde el PSOE a EH Bildu, pasando por Podemos y ERC.

Los socialistas siempre buscan ser juzgados por lo que dicen, pero no por lo que hacen, porque lo que están haciendo con los actuales líderes del proyecto de ETA cumple aquello que pronosticó la madre de Joseba Pagazaurtundúa: harán cosas que helarán la sangre. El descaro de Otegui cuando pide a los presos de ETA que militen en EH Bildu o anuncia que pactan con el PSOE para «democratizar el Estado» es una repulsiva consecuencia de la legitimación de los proetarras por el Gobierno de Sánchez. Aquí no hay PSOE ni ministros moderados. Todos tragan lo que haga falta para conservar un poder que el PSOE lo hace descansar en la unificación de todas las izquierdas, sean dignas o indignas como viene sucediendo desde que, en 2003, cuando, animado Zapatero, Pascual Maragall creó el frente soberanista de izquierda con ERC, el llamado «pacto del Tinell». Acercar y excarcelar presos de ETA es una pieza de esta estrategia más amplia del PSOE con Bildu. Una estrategia que irá a más, desmintiendo a los ingenuos que creyeron que el PSOE giraría al centro una vez que tuviera aprobados los Presupuestos para 2021. El desmantelamiento de la política penitenciaria que tan eficaz fue en la lucha contra ETA está ignorando la existencia de cientos de víctimas, por supuesto, pero también el deber de todo gobierno de España de hacer valer la derrota de ETA. Si el Gobierno no fuera promotor de ese pacto con Bildu, si no sintiera una obscena satisfacción por el apoyo de Otegui, mantendría a las víctimas de ETA como prioridad de su agenda política, instaría a la Fiscalía General -esa que, según Sánchez, depende del Gobierno- a recurrir las excarcelaciones judiciales, cuidaría de mitigar el dolor que causa a viudas, huérfanos, padres y hermanos las salidas a la calle de asesinos no arrepentidos, ni colaboradores de la Justicia. Es tan escandaloso como que el PSOE ha aceptado los votos de Bildu sin exigir a Otegui, terrorista reincidente, y a los suyos que pidan perdón por los crímenes de ETA.

Las víctimas de ETA sienten que han perdido la última esperanza que les quedaba: la de sumir en la indignidad y la marginación a los presos de ETA. En esto tendría que haber consistido el relato histórico de la derrota de la banda, no en su transición a una formación política homologable para «la dirección del Estado». Hay mucho foco puesto en la responsabilidad de Iglesias como lobista de los proetarras ante La Moncloa, pero la decisión de aceptar los votos de Bildu es de Sánchez. Y Bildu no representa a ETA. Es ETA.
Pinocho Sánchez: cuando miente se le enciende la nariz.

OKDIARIO. 16/01/2021 06:50.

OKDIARIO se viene pronunciando editorialmente desde hace días sobre la estrategia del Gobierno en relación con el IVA de la factura eléctrica. No hay día que pase que el Ejecutivo socialcomunista no se apoye en una mentira para negarse a bajar un impuesto que eleva en un 21% el recibo de la luz. Es lo mismo que hizo con el IVA de las mascarillas. Sánchez le echó la culpa a Bruselas, al acusarla de impedir la rebaja del impuesto. Era una mentira maciza, porque otros países, con el visto bueno de la UE, redujeron el IVA de este material sanitario de primera necesidad conscientes de que suponía un desembolso añadido para millones de familias. Aquí, no. Sánchez se resistió a bajar el IVA de las mascarillas porque para cuadrar los Presupuestos los mil millones de euros provenientes del impuesto le venían de perlas.

Con la factura de la luz pasa tres cuartas partes de lo mismo: el 21% del IVA engorda las cuentas del Estado de forma considerable, sobre todo cuando el precio de la electricidad se dispara como está ocurriendo en la actualidad. Podemos, que cuando gobernaba el PP abogaba por reducir el impuesto, ataca ahora a la UE y al “oligopolio” eléctrico para tratar de cubrir su desvergüenza, mientras la ministra de Hacienda se esfuerza -vaya papelón el suyo- en tratar de justificar que es imposible bajar el IVA sin permiso de la UE. Como cuando las mascarillas.

OKDIARIO ya ha desvelado que el Gobierno socialcomunista no se ha puesto en contacto con Bruselas para sondear su opinión al respecto. No lo va a hacer, porque sabe de antemano que la respuesta comunitaria sería que es perfectamente posible bajar el IVA del precio de la luz. Entre otra razones, porque una mayoría de naciones de la UE lo ha hecho, hasta tal punto de que el IVA de la luz en España es 2,2 puntos superior a la media europea. Así que lo que está haciendo el Ejecutivo de Pedro Sánchez es mentir, que eso sí que sabe hacerlo como nadie. Llegará un momento que alguien en la UE, harto de las patrañas, salga a decir la verdad, como ocurrió con las mascarillas, y deje con el trasero a este Gobierno de trileros.

No bajan el IVA de la factura eléctrica porque se ha convertido en una importantísima fuente de ingresos para Hacienda, ahora que la economía española está hecha una ruina. Y cuando más sube la luz, más ingresa. Eso sí, mientras le echan la culpa a Europa, a Aznar o al Dalai Lama, si se tercia.
EDITORIALES-TRIBUNAS.

A Iglesias se le enciende la luz: propuestas comunistas para dejarnos a oscuras.

OKDIARIO. 14/01/2021 06:50.

Como estos señoritos de Podemos han llegado a la cima de la hipocresía pretenden hacer pasar por tontos a los españoles. Hay que ver qué cosas decían cuando gobernaba el PP y la luz subía: que si eran unos indecentes, que si estaban aliados con la mafia del sector eléctrico, que si eran los avalistas del oligopolio y demás lindezas. Ahora, la luz se ha disparado y ha cogido a Podemos desnudo. Y como han quedado retratados en su inmenso cinismo, Pablo Iglesias, con la ayuda de su pareja, Irene Montero -que de luces sabe lo justo-, pretende tapar sus vergüenzas forzando a Pedro Sánchez a que aborde una reforma eléctrica que controle los precios y meta en cintura a las eléctricas. En definitiva, lo que pide es la nacionalización parcial del sector, que es lo que nos faltaba. Comunismo puro y duro, el de toda la vida. Ibamos a terminar a oscuras.

En el fondo, lo que pretenden es hacer ruido para desviar la atención y no les recodemos aquel pasado en el que prometían que cuando llegaran al Gobierno el precio de la factura de la luz se reduciría como por arte de magia y la pobreza energética desaparecería por ensalmo. Ahora son Gobierno y juegan a hacerle oposición a Pedro Sánchez proponiendo medidas que si se aplicaran nos obligarían a utilizar candiles. Los señoritos de Podemos, que no han propuesto ni una sola medida tendente a rebajar los impuestos que engordan la factura eléctrica -más de la mitad del recibo va a parar a las arcas del Estado, no nos engañemos-, se han dedicado en los últimos días a culpar a Aznar y a la UE del alza del precio del recibo, mintiendo como bellacos al asegurar que no hay margen para reducir el IVA. ¿Se acuerdan del IVA de las mascarillas? Pues igual: dicen que la UE no permite bajarlo, una patraña sideral porque otras naciones lo tienen mas bajo.

El subidón eléctrico de los últimos días ha cogido a Podemos con el pie cambiado y han decidido pasar al ataque proponiendo una nacionalización del sector que acabe con el “oligopolio”. No se engañen: se trata de justificar sus vergüenzas, porque a esta gente la pobreza energética y las dificultades de las familias para hacer frente al incremento del recibo de la luz les importa una higa. Hacen mucho ruido, pero practican como nadie el dicho de “ande yo caliente, ríase la gente”. Por cierto, ya está tardando Pablo Iglesias en enseñar su recibo de la luz.
Espero y deseo que el Gobierno Central y Progresista, lo consiga, sin discriminaciones ni injusticias y la UNIDAD de España, no sea una utopía.
También que se consiga una justa redistribución de la Renta, a través de un Gran Pacto Social, en el que se impliquen, todos los responsables, del bienestar de los españoles.
No lo había visto.

Bienvenido sea un deseo coherente con las necesidades de todos, y un comentario razonado.

Ya he visto que tus palabras no eran un deseo real. Siempre se puede cambiar
Sin el insulto sois todos iguales. Sin razones y llenos de envidia.
Con los indultos, no son todos iguales. Influye mucho el apoyo de los políticos, a las políticas del Gobierno Central.
Sin el insulto sois todos iguales. Sin razones y llenos de envidia.
Lo que tu seas no se lo coloques a los demás mangurrián.

Aprende a no insultar, ni eso.
No salgas a la calle calamidad.
Lo que tu seas no se lo coloques a los demás mangurrián.

Aprende a no insultar, ni eso.
Cuanto nacionalismo barato contiene este artículño.
Lo mismo que tú mangurrián.
Cuanto nacionalismo barato contiene este artículño.
CANDILAZOS.

Cachitos de sectarismo.

SEGUNDO SANZ. 02/01/2021 11:46.

El ente público del régimen cada día se parece más a la cadena Venezolana de Televisión (VTV), el canal emblema de la narcodictadura chavista que dibuja una realidad paralela a la miseria y la permanente violación de derechos humanos en las calles del país latinoamericano. Que la TVE de la socialista Rosa María Mateo estaba a las órdenes del Ejecutivo frentepopulista en lugar de ser un servicio público plural, independiente y de calidad lo sabíamos. Pero la deriva bolivariana en la que ha entrado, justo en la antesala de la renovación de su cúpula que pretenden los gobernantes de PSOE y Podemos, resulta inquietante como amenaza a los pilares de la democracia.

Lo ocurrido en Nochevieja, donde se encadenaron los despropósitos a campanadas, es el último ejemplo del cariz bananero que está impregnando Prado del Rey a una velocidad de vértigo. Que taparan la bandera de España proyectada en la Puerta del Sol con un vasto macetero de rosas fue todo un gesto a los socios separatistas del Frankenstein y a los republicanos podemitas que se sientan en el Consejo de Ministros, además de un cable al jefe Sánchez para que su azote Ayuso no le volviera a ganar la partida. Y lo mismo con la censura del emotivo número de Nacho Cano al piano y la cantante Maryan Frutos con su mítico Un año más que puso la piel de gallina como homenaje a las víctimas del coronavirus. Esto lo había organizado el alcalde José Luis Martínez Almeida, también del PP, y tampoco se le podía dar bola. Ni los fallecidos por la pandemia importaron aquí a la Corporación de la administradora única, obsesionada con contentar a Moncloa politizando hasta el duelo.

Y la traca final fue la bufonada política de La 2. Porque no fue ironía fina, ni humor ácido, ni crítica mordaz, ni mucho menos una sátira inteligente, sino que fue lisa y llanamente pura propaganda de la izquierda más pijoguay. Cachitos de sectarismo. Del bueno, del fanatismo progre que pagamos todos de nuestro bolsillo. Música y rótulos com ataques directos la oposición con nombres y apellidos y bajando a lo personal, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, a la Corona, al Poder Judicial, a la Guardia Civil, señalamiento de jueces, defensa del separatismo catalán, apología del infectódromo del 8-M y la ideología de género… En cambio, de Sánchez, Iglesias, Montero, Echenique o Junqueras, ni un chistecito.

Además, ni siquiera fueron originales con la canción ‘Loco Vox’ (1991) de Loco Mia, que ya usó Ciudadanos en una refriega tuitera con los de Abascal en 2019. «Cintas amarillas, gente en prisión, pasó hace tres años. Si eso, ponéis vosotros el rótulo y ya os llama Marchena». Esta cartela, una de ellas, tampoco la pensó Rufián sino los guionistas Antonio Vicente y Pablo González Batista. El primero, con guiños en sus redes a Íñigo Errejón y Alexandria Ocasio-Cortez, musa estadounidense de Podemos, rabiaba así por la manifestación del constitucionalismo en Colón: «Puede que ganéis, que cambiéis el gobierno, que pongáis otro 155, que aplastéis a todos los que creéis traidores… pero nunca dejaréis de ser los cobardes que siempre han llenado los libros de Historia de irracionalidad». La ultraizquierda en la tele de todos.
EDITORIAL ABC.

El PSOE, preso de su pasado también en los indultos.

La hemeroteca ha venido demoliendo prácticamente su discurso en este apartado de tal forma que donde veía una clarísima rebelión luego solo observaba sedición.

ABC.

Actualizado: 02/01/2021 00:17h.

No ofrece dudas que, vaivén a vaivén, los criterios de Pedro Sánchez sobre la calificación y penas que merecen los golpistas del 1-O han ido variando según eran las urgencias políticas del líder socialista. La hemeroteca ha venido demoliendo prácticamente su discurso en este apartado de tal forma que donde veía una clarísima rebelión luego solo observaba sedición. Y así, rectificación a rectificación, hasta el indulto que ahora masculla el Ejecutivo social-comunista, con el presidente, la vicepresidenta y algún ministro intentando ahormar a la opinión pública para que vaya encajando la medida de gracia. Si finalmente se confirma, el indulto no debería alcanzar, por coherencia, a cuatro de los condenados (Junqueras, Romeva, Bassa y Turull) pues en 2016 el PSOE presentó una proposición de ley para que no se indultara a ningún condenado por malversación, tal y como fueron sentenciados los cuatro antes mencionados. A Sánchez le da igual hacer trizas su discurso. Así ha sido y desgraciadamente así será.