Opinión, repasando columnas


Vaya visión de futuro, para incrementar el turismo. La construcción y el mantenimiento por todos los conceptos, a cargo de quién?.
Pues ya sabes a cargo de quién va a ir, a cargo de las espaldas de los contribuyentes. Ya sabemos que Extremadura es una Comunidad muy rica en todo, pues se pueden gastar el dinero como más les guste. Seguro que le han preguntado a la Vice Carmen Calvo, y les ha dicho: A gastar, que el dinero público no es de nadie.
Juanju, poco a poco, ya te iras dando cuenta de que algún forero, hizo primero de primaria, y además no se acuerda de la mitad de todo lo que estudió. Ahora se rige por normas telefónicas para poder cobrar las subvenciones.
Es lo que hay.
Saludos cordiales y feliz día Juanjo.
Paco.
No me parece mala idea, que en Cáceres quieran poner una estatua de Buda.
Pero lo que no entiendo, es por qué tienen que ponerla en un sitio que está la Cruz que desde hace más de 2.000 años representa un Simbolo Cristiano-Católico.
Que alguna persona, lo quiera quitar porque dice que es un simbolo Franquista, da prueba de su inmadurez, y de que no ha terminado primero de la ESO.
No señres, no. La Cruz es el Simbolo de los Cristianos-Católicos desde hace más de 2.000 años. Lo he repetido, para ... (ver texto completo)
Vaya visión de futuro, para incrementar el turismo. La construcción y el mantenimiento por todos los conceptos, a cargo de quién?.
No me parece mala idea, que en Cáceres quieran poner una estatua de Buda.
Pero lo que no entiendo, es por qué tienen que ponerla en un sitio que está la Cruz que desde hace más de 2.000 años representa un Simbolo Cristiano-Católico.
Que alguna persona, lo quiera quitar porque dice que es un simbolo Franquista, da prueba de su inmadurez, y de que no ha terminado primero de la ESO.
No señres, no. La Cruz es el Simbolo de los Cristianos-Católicos desde hace más de 2.000 años. Lo he repetido, para ver si a alguien se le queda en el subconsciente.
A algunos se les escapa, que en España, el 70% de los Españoles se declara Católico, sea practicante o no.
Por favor, dejen las cosas en su sitio, y si a alguno le da grima ver la CRUZ, que de un rodeo a la plaza y así no la ve. Pero por favor, respeten los Simbolos Religiosos, que no hacen daño a nadie. Y ya saben, si les molesta, media vuelta y en paz.

10/07/2020
REDACCION | 10980 lecturas
El PSOE de Cáceres planea derribar la cruz de una céntrica plaza para construir una estatua de Buda de 40 metros de altura
La Asociación de Abogados Cristianos ha denunciado la intención del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cáceres, liderado por el socialista Luis Salaya, de construir una estatua de Buda de cuarenta metros de altura (sería la más grande del mundo). El hecho no sería noticioso ni generaría interés si no fuera que el Gobierno Municipal pretende construir este monumento en la Plaza América, espacio donde desde hace 82 años se encuentra una cruz de doce metros que podría tener los días contados en caso de que el proyecto salga adelante.
Abogados Cristianos ve con buenos ojos que el colectivo budista tenga un espacio en la ciudad extremeña, pero han mostrado su rechazo a que su ubicación sea a costa de derribar un símbolo del catolicismo, tan arraigada a la sociedad española. Por ello, la asociación ha intensificado la campaña en su página Web para defender la cruz de la céntrica Plaza América y presionar al Ayuntamiento de Cáceres para que reconsidere esta decisión.
Por su parte desde el Ayuntamiento aseguran que la intención no es derribar la cruz sino trasladarla y subraya que existen ahora mismo otras prioridades. Sobre la construcción de un espacio budista, afirman que su ubicación no es definitiva, pero no es intención del Equipo de Gobierno sustituirla por la cruz. Los promotores asiáticos del centro budista en Cáceres están a la espera de la apertura de fronteras con Asia para realizar la visita a la ciudad extremeña y presentar el proyecto al ayuntamiento.
El Gobierno de España instó al Ayuntamiento a retirar la cruz

Lo cierto es que en los últimos meses, diferentes fuerzas políticas de la izquierda han puesto en marcha una campaña con el fin de derribar la cruz. Uno de ellos fue el senador de Compromís, Carles Mulet, quien en un pleno de la Cámara Alta exigió al Gobierno de España su retirada.
Una petición que a juicio de la Asociación de Abogados Cristianos se realiza por el odio que estos partidos profesan hacia la libertad religiosa. Tras aquella demanda del diputado de Compromís, el Ejecutivo Central le dio la razón y pidió al parlamentario que instara al Ayuntamiento a cumplir con lo previsto en la Ley de Memoria Históricapara que procediese al retiro del monumento y, en caso de no hacerlo, que recurriera a la Junta de Extremadura para que, en el ejercicio de sus competencias, hiciera cumplir al Consistorio cacereño la normativa.
Sin embargo la ley de Memoria Histórica, aprobada durante el Gobierno de Zapatero, ampara el derribo de aquellos monumentos de exaltación al Franquismo, no siendo el caso de la cruz de la Plaza América de Cáceres, y que se trata de una cruz que no contiene ninguna simbología de exaltación a Franco.
Monumento budista

El alcalde Luis Salaya tiene como proyecto levantar una estatua de Buda de 40 metros de altura y 350 toneladas de peso, lo que haría de este monumento el más grande dedicado a Buda en todo el mundo.
Y es que, a juicio del Equipo de Gobierno, el monumento atraería a miles de turistas cada año. La construcción del monasterio incluye además varias zonas ajardinadas, una biblioteca, una tienda de artesanía y una residencia para los 20 monjes que vivirían allí.
LA ALBERCA.

El acoso a España.

La criatura bicéfala que nos gobierna quiere empezar a devorarnos por la Corona.

Alberto García Reyes.

Actualizado: 11/07/2020 00:02h.

El proceso ya está en marcha y no viene de fuera, sino de dentro. Caballo de Troya. La demolición de las estructuras de la libertad en España ha sido ideada desde el propio Gobierno aplicando una estrategia antiquísima: una bicefalia con una cabeza que ataca y otra que defiende. Pero en este caso, además, las dos molleras de la criatura política que nos gobierna son bifrontes como el dios Jano. Tienen dos caras, una para ver el mal en el contrario y otra para cegarse ante el mal propio. Es decir, Sánchez e Iglesias forman un animal policéfalo muy peligroso porque con sus cuatro rostros suman todas las combinaciones posibles para analizar la realidad y distorsionarla a su antojo. Por ejemplo, ¿por qué TVE no retransmitió en directo el funeral por las víctimas del Covid-19 en la Almudena y, en cambio, hizo un despligue histórico con unidades móviles y drones por doquier para que toda España viera cómo sacaban a Franco del Valle de los Caídos? Este nivel de sectarismo nunca se había producido antes en este país. ¿Por qué los mismos que denunciaban las reuniones en los reservados de los restaurantes como símbolos de la vieja política y reclamaban transparencia absoluta a sus adversarios nos impiden conocer qué paso en el encuentro entre Ábalos y Delcy Rodríguez en el aeropuerto aduciendo que se trata de un secreto de Estado? ¿Por qué el presidente está tan inquieto por la investigación de la Fiscalía suiza sobre las supuestas comisiones al Rey Emérito y, sin embargo, enmudece ante las informaciones sobre la tarjeta de teléfono de la asesora de su vicepresidente que éste destruyó sin avisar a nadie? ¿Por qué está muy bien que una niña aborte sin conocimiento de sus padres porque hay que defender la libertad de la mujer y, en cambio, Pablo Iglesias puede alegar que se guardó los archivos íntimos de su compañera para protegerla? ¿Por qué el vicepresidente que dijo en una entrevista que si alguna vez mandara lo único que pediría es la televisión para convertirla en un instrumento de persuasión vilipendia al mismo tiempo a periodistas que son críticos con su gestión? ¿Por qué pide Iglesias que naturalicemos el insulto cuando es él quien injuria pero jalea a su pareja a ir a los tribunales para denunciar a un poeta que la denosta? La lista de interrogantes de este tipo no acaba nunca, así que no es necesario seguir con ella, pero es la esencia del proceso de destrucción del sistema: ellos son la verdad incontrovertible y todos los demás mentimos.
La estrategia es parecida a la de los torpederos de estatuas. Consiste en abatir pilares de la libertad. La Constitución está trasnochada. La Justicia tiene intereses que, por supuesto, siempre proceden del capitalismo. Las fuerzas de seguridad son las cloacas del Estado... Esto lo dicen quienes enarbolan la Carta Magna para luchar contra los desahucios, hostigan a los jueces y fiscales que los investigan y condenan o reclaman para su cartera de poderes el CNI. Pero el primer capítulo de esta aventura es la Corona porque saben que esa victoria sería emblemática. Si derriban la Monarquía, todo lo demás será pan comido. Por eso su táctica ahora consiste en arrinconar al Rey Felipe VI contra su padre, de manera que haga lo que haga sea criticable. No basta con haber renunciado a la herencia ni con haberle retirado su asignación. Porque mientras la cara amable de Pedro Sánchez elogia la actuación del Jefe del Estado, su rostro desabrido habla de la necesidad de plantearse si tiene sentido la inviolabilidad del monarca. Y mientras la faz gubernamental de Pablo Iglesias defiende la república, la partidista acosa a la Corona pretextando que la «gente» reclama su abolición. Juegan con todas las barajas y lo hacen desde la Moncloa, no desde el Congreso, imponiendo su efigie bicéfala que tanto evoca al águila de San Juan. No sé si me explico.

Alberto García Reyes.

Articulista de Opinión.
Tu pregunta te retrata.
La historia, la historia!
Sigues pero, peor.
POSTALES.

El nacionalismo mata.

Y no sólo los cuerpos, sino también las almas.

José María Carrascal.

Actualizado: 10/07/2020 00:04h.

El número de contagiados se duplica en 24 horas, vuelve a imponerse el uso de mascarillas es espacios abiertos, confinamiento de determinadas zonas. Las noticias, sin ser inquietantes, no son buenas. Y aunque se había previsto el rebrote ocasional del virus, el número y la rapidez causan alarma. En lo que nadie se ha fijado, al menos no lo he visto ni oído en parte alguna, es que los tres principales focos son Cataluña, la zona de Lérida lindante con Huesca, el País Vasco, principalmente el foco de Ordicia, y Galicia, en La Mariña, la franja litoral que comparte con Asturias. Temiéndose el contagio. ¿Y qué tienen en común Cataluña, País Vasco y Galicia, aparte de haber vuelto a la fase 2 de la pandemia, empezar a faltar personal sanitario haber habido los primeros muertos? Pues que son comunidades «históricas», las dos primeras gobernadas por un nacionalismo que no oculta sus aspiraciones independentistas y fuerte arraigo en la tercera, que sólo Fraga pudo contener a base de galleguismo, como sus sucesores. ¿Estoy diciendo que el nacionalismo es lo que ha traído el rebrote de la epidemia en esas tres comunidades? Indirectamente, sí, porque los tres gobiernos vienen dedicando mucha más atención a la agenda local, es decir, la catalana, vasca y gallega, que a la general, como es la sanidad, el desarrollo tecnológico, las nuevas fuentes de energía y el impacto de la informática en el trabajo. Tanto es así que Cataluña ha perdido el liderato empresarial en España, el gobierno vasco ha sido incapaz de encontrar los cadáveres de dos trabajadores sepultados en una escombrera semiilegal y al gobierno gallego se le ha escapado la mayor planta alumínica de España.
A lo que puede añadirse que el nacionalismo, por su composición interna, mata. Lo vio Goethe al ver morir a un soldado francés en la batalla de Valmy gritando « ¡Vive la Nation!» y lo han confirmado millones que ofrendaron la vida, por la suya. O matando a otros. Pues hay que distinguir entre «patriotismo», amor a la tierra, gentes, tradiciones, en que se ha nacido, y nacionalismo, rechazo de todos los demás, hasta el punto de considerarlos inferiores y, por tanto, dignos de ser atados como tales. El nacionalismo es eso: odio a todo lo ajeno. Visto con ojo clínico, es un complejo de inferioridad disfrazado de superioridad. ¿Han oído a Puigdemont pronunciarse sobre la pandemia? No tiene tiempo, tan ocupado está en crear un nuevo partido que, por cierto, ni siquiera va a presidir. ¿Han visto a Urkullu hablar de otra cosa que de nuevas transferencias? No, pues es lo único que le interesa ¿Han escuchado a algún representante de As Mareas referirse a los incendios que asolan Galicia cada verano? No. Toda la fuerza se les va en explicar qué harán con los millones que Bruselas envíe. Sí, el nacionalismo mata. Y no sólo los cuerpos, sino también las almas. No por nada, el mejor crítico inglés, Samuel Johnson, lo calificó de «scum of the Earth», que unos traducen como refugio de los imbéciles, y otros, como escoria de la sociedad.

José María Carrascal.

Articulista de Opinión.
Tu pregunta te retrata.
La historia, la historia!
Las ayudas de la derecha española a sus reyes no han terminado nun bien para ellos.
En que te basas?. Demuéstralo es lo que tú dices siempre.
Los Progresista, quieren modificar la Constitución, para cambiar de régimen y crear una República Federal y Asimétrica y posiblemente poner al coletas de Jefe de Estado. Dicen que anda mirando terrenos y mansiones.
Las ayudas de la derecha española a sus reyes no han terminado nun bien para ellos.
EL BURLADERO.

Las comisiones inquietantes y el cuento sanchista.

A quien investiga un fiscal suizo no es a Juan Carlos de Borbón.

Carlos Herrera.

Actualizado: 09/07/2020 23:17h.

Sánchez rebuscó en su gabinete de ideas las dos palabras adecuadas para meterle las cantas a La Corona. Preocupante. Inquietante. O algo así. La condescendencia con la que supuestamente bendijo a Felipe VI era toda una definición de intenciones, dando a entender que le salva gracias a su inmensa generosidad. La embestida sorda no tenía como objeto los problemas que pueda tener el Rey Juan Carlos, todos ellos en la patria de las conjeturas; la embestida va dirigida a la Institución, a la esencia misma de la Monarquía. Digamos que viene a ser un pellizco de monja, pero de monja ciclópea y psicópata. Independientemente de las maniobras más o menos bajunas de un sujeto como Sánchez, convendría señalar algunas particularidades definitorias del asunto.
A quien investiga un fiscal de Suiza no es a Juan Carlos de Borbón. Es a Corina nosequemás. La investigación ha querido ser completada con la información que pueda aportar quien ha estado a su lado en diversas idas y venidas. El fiscal suizo sabe perfectamente, y antes o después deberá aclararlo, que Juan Carlos no pudo recibir comisiones por la construcción del AVE por la sencilla razón de que no concuerdan las fechas. Y porque tampoco concuerda el sentido común. Las comisiones por una adjudicación, de darse, las recibe el que adjudica, no el que reina en el país de la empresa que hace la obra. Es decir, de recibir alguien un porrón de pasta ese debería ser el Rey saudí. Lo cual no es contemplable. Por demás, nadie suelta unas supuestas comisiones tres años antes de concluir unas obras.

De haber recibido Juan Carlos un determinado monto de dólares de parte de la Corona saudí, ello se ceñiría a una donación generosa hecha por el monarca correspondiente. El problema no sería de origen, sino de declaración fiscal. Los árabes poderosos suelen ser generosos con sus congéneres, lo cual no exime de nada, pero explica muchas cosas. Los dos Ferraris que regalaron a Juan Carlos y Felipe VI, que fueron cedidos a Patrimonio y posteriormente subastados, supusieron meses de distanciamiento entre ambas instituciones. Sencillamente, no lo podían entender. Pero esa, insisto, no es la cuestión. El asunto puede quedar en una donación no declarada, con reducción esencial de gravedad si se puede demostrar testimonialmente.

Suponer que la empresa que ha construido el AVE de forma ejemplar (y gracias, entre otras cosas, a las gestiones de Juan Carlos) ha despistado dinero en beneficio de comisionistas es un insulto inadmisible para empresarios ejemplares. Las gestiones que Juan Carlosha venido realizando a lo largo de sus años de reinado en beneficio de las empresas españolas son incontables. Aquí y allá. Arriba y abajo. Trenes y carreteras. Oleoductos y puentes. Y de ello no se acuerda ninguno de los que dicen tanto inquietarse. La célebre casa de Lanzarote, La Mareta, fue regalada por Hussein de Jordania a la persona de Juan Carlos. Hacienda le advirtió que debía pagar tantos millones y el Rey la cedió a Patrimonio. Es la casa en la que han pasado días de vacaciones Zapatero y Sánchez, con sus familias, poco antes, por lo que se ve, de inquietarse tanto por las noticias que recibe.

El proceso a Juan Carlos es un ejemplo de los que acostumbra nuestro tiempo. El objeto de la investigación y la inquisición popular, el Rey, no puede defenderse de todo aquello de lo que es acusado. Es un injusto procedimiento. No hay compensación entre señalamiento y defensa.

Juan Carlos, sin poder alegar públicamente ningún descargo, ha de ver cómo después de tantos años, queda ensombrecida su ejecutoria por las maniobras de una amante despechada y un policía corrupto.

Carlos Herrera.

Articulista de Opinión.
VIDAS EJEMPLARES.

Sánchez, ducha fría.

Lejos de nuestra sobredosis de propaganda, los europeos ven al Gobierno como es.

Luis Ventoso.

Actualizado: 09/07/2020 23:43h.

Nada nuevo. Una vez más lo que decía no se correspondía con la verdad. El miércoles, con Conte a su lado en La Moncloa y sonrisa exultante, Sánchez nos vendía la moto de Nadia Calviño como presidenta in pectore del Eurogrupo: «Soy razonablemente optimista en que podamos tener ese importante puesto para España y para un Gobierno feminista», explicó, con el toque de empalago «progresista» de rigor y encantado de haberse conocido. Dos días antes ya había dicho lo mismo, agradeciendo los enormes apoyos de la candidatura, «tanto de países progresistas como de países con gobiernos conservadores». Todo el aparato propagandístico del Gobierno se sumó al desparrame de euforia. La prensa afecta vendió la piel del oso antes de cazarlo. El telediario del mediodía de TVE fue tan optimista, lo veía tan ganado, que le pregunté a nuestro corresponsal en Bruselas, Enrique Serbeto, si su cauta crónica en la web de ABC no sería un poco pesimista. La diferencia entre los grandes periódicos y los que no lo son tanto es que los primeros cuentan con periodistas que saben mucho. Enrique, perro viejo en Bruselas, le puso sordina a la euforia. Él no lo veía nada, nada claro: «Tranquilos. Tened en cuenta que el voto de cada país vale igual. Aquí pesa lo mismo Alemania que Malta. No niego las posibilidades de Calviño, pero he remarcado también sus carencias, que son las del Gobierno al que pertenece». Lo clavó.
Como español siento que Nadia Calviño no haya sido elegida para presidir el Eurogrupo. España está sufriendo una conmoción económica brutal y de cara al rescate que vamos a necesitar resultaba útil contar con nuestra vicepresidenta económica en la sala de máquinas europea. Calviño, templada y preparada, contaba con un currículo suficiente. Entonces, ¿qué ha pasado? Pues que una cosa es cómo ven al Gobierno los españoles, sometidos a una atosigante propaganda, y otra muy distinta es cómo se le ve con una mirada foránea, más fría y objetiva. Desengáñense: tener un Gobierno sostenido por partidos separatistas que aspiran a destruir el Estado donde manda ese Ejecutivo es un delirio que debilita la imagen de cualquier país (no ocurre en ningún sitio). Tener un Gobierno con ministros comunistas, una ideología totalitaria multifracasada, obsesionados con perseguir a los empresarios, no vende un peine en la Europa económica. Tener un Gobierno que ya venía incumpliendo los objetivos de déficit y cuyo único programa se llama gastar sin límite, subir impuestos y exigir a los del Norte que me paguen mi pufo; no gusta en la Europa que sí se sacrifica para cuadrar sus cuentas. Tener un presidente arrogante, que va de divino sin haber empatado con nadie, es la peor de las diplomacias. Y ser el país que junto a Italia arrastra los peores pronósticos económicos de la OCDE, debido a la pésima gestión de Sánchez ante la pandemia, hace dificilísimo que tu jefa de Economía presida el Eurogrupo.

Nos han vendido dos globos: la muy gris ministra Laya, a la OMC; y Calviño, al Eurogrupo. Pero hoy mismo llegará la explicación: la culpa es del maloso PP, que maquina contra España.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
No te sujetes las alas con cera.
Sujetate la cara bien, seguramente, te pesa mucho.
EL CONTRAPUNTO.

Ganar con un censo amañado.

En las urnas vascas barrerán el separatismo de rostro amable y la ETA blanqueada por el infame «proceso de paz»

Isabel San Sebastián.

Actualizado: 09/07/2020 00:07h.

Recuerdo con dolorosa claridad las elecciones al Parlamento vasco celebradas en 2001. ETA había bañado en sangre los meses previos a los comicios, con una oleada de atentados perpetrados contra concejales del PP y el PSOE. El suyo no era en modo alguno «terrorismo indiscriminado», como se nos ha intentado hacer creer despues, sino violencia selectiva, despiadada e implacable dirigida contra los representantes de los partidos constitucionalistas que defendían la libertad en el País Vasco y también, aunque en menor medida, los periodistas que osábamos denunciar la barbarie de la banda y sus repugnantes pactos de auxilios mutuos establecidos desde antiguo con los peneuvistas recogedores de nueces. En ese escenario de terror causado por los pistoleros, justificado sin pudor alguno por sus compañeros de Euskal Herritarrok, hoy rebautizada como Bildu, aprovechado desvergonzadamente por el nacionalismo mal llamado «moderado» y soportado con extraordinario valor por los candidatos de las fuerzas democráticas empeñadas en mantener en pie el Estado de Derecho, fueron a votar los vascos. O mejor dicho, los que aún seguían censados en su lugar de origen, toda vez que más de doscientos mil habían huído a esas alturas de la extorsión y las amenazas constantes del conglomerado etarra. Populares y socialistas concurrían juntos bajo la bandera de la Carta Magna. ETA/EH estaba acaudillada por Arnaldo Otegi, exactamente igual que ahora. Y, atenazados por el miedo a perder el poder a manos del formidable equipo encabezado por Mayor Oreja y Redondo Terreros, PNV y Eusko Alkartasuna habían unido sus fuerzas bajo el liderazgo de Ibarretxe. El resultado fue ajustado, pero acabó imponiéndose el separatismo por un margen de apenas 30.000 votos. Ganó la coacción frente a la valentía. Triunfó la muerte sobre la gallardía. Los verdugos y sus cómplices se apoderaron de las plazas que tantas, demasiadas víctimas habían intentado defender a costa de perder la vida.
La historia va a repetirse el día doce, corregida y aumentada por el paso de dos décadas que han consolidado el dominio absoluto de un PNV «de rostro amable», aunque no por ello menos desleal a España y la Constitución; una ETA blanqueada por el infame «proceso de paz» iniciado por Zapatero, que ya no mata porque no le interesa pero ha sacado un extraordinario provecho político de cada «muerto puesto sobre la mesa» durante su largo historial criminal; un PSOE entregado a los asesinos de los que fueron sus héroes, hasta el punto de pactar con ellos el gobierno de Navarra o la investidura de Pedro Sánchez, y un PP debilitado por la frustración, la pérdida de sus principales señas de identidad durante la etapa de Alfonso Alonso y la fragmentación del espacio que antes ocupaba en solitario.

Si hemos de creer a las encuestas, el domingo los independentistas barrerán en las urnas vascas. Lo harán con un censo amañado por el éxodo masivo de ciudadanos hartos de sufrir intimidación y abusos, aunque tal circunstancia no restará validez a su victoria. El PNV aumentará su cómoda mayoría y volverá a gobernar apoyándose en un socialismo ávido por recibir alguna migaja de su festín. Bildu se consolidará como segunda fuerza y hasta podría crecer, en una clara demostración de que el mal a menudo triunfa, por descorazonadora que resulte la idea. Iturgaiz hará lo que pueda, derrochando una vez más arrojo para hacer frente a la adversidad, aunque podrá hacer muy poco. En mi querido País Vasco, la razón de la fuerza sumada a la inmoralidad se impondrá de nuevo a la fuerza de una razón empeñada en mantener la dignidad.

Isabel San Sebastián.

Articulista de Opinión.
UNA RAYA EN EL AGUA.

El mastín.

Sánchez ha avalado el acoso a los medios al permitir que Iglesias lo legitime ejerciendo de vicepresidente del Gobierno.

Ignacio Camacho.

Actualizado: 08/07/2020 00:17h.

Ya es oficial: el acoso a los periodistas tiene el patrocinio del Gobierno. La oficialidad se la dio el vicepresidente segundo al dar su visto bueno al hostigamiento, insultos incluidos, desde la sala de comparecencias del Consejo. Tampoco es nada que no supiésemos pero el presidente ya no puede hacerse el fariseo: es su número tres, en la práctica el dos, quien ha dado carta de naturaleza a la caza de brujas contra la prensa. En la sede de la Presidencia. Sin que nadie lo contradijese o lo matizase siquiera. Y como el departamento de comunicación de Moncloa tiene la suficiente experiencia para no dejar esta clase de puntadas sueltas, el asunto sólo se puede interpretar como un aval del Ejecutivo a la estrategia retadora de Iglesias.
Algunos analistas subrayan que el «caso Dina» ha debilitado el peso en el Gabinete del líder de Podemos. Que ahora depende de que Sánchez, a través de la Fiscalía, lo libre de comparecer ante el Supremo y que al meterse solo en un atolladero procesal ha perdido crédito de opinión pública y gran parte de su ascendiente interno. Eso es cierto, pero también lo es que sigue teniendo la llave del mandato y que todo el proyecto sanchista quedaría en precario sin el respaldo de sus 35 diputados. Sabe que es necesario para mantener la estabilidad del barco. Ambos dirigentes se necesitan y se detestan, aunque últimamente se hayan aproximado porque comparten un concepto similar del poder como ejercicio autoritario. La suya es una simbiosis de carácter meramente pragmático, basada en que ninguno de los dos puede ir muy lejos por separado y en el común interés de que la legislatura dure al menos tres años.

El presidente, cuyo pesimismo preelectoral sobre los problemas de la coalición se ha cumplido desde el principio, ha decidido utilizar a su socio como mastín político. Lo azuza contra el periodismo, contra los jueces y contra cualquier sector civil autónomo o crítico para que lo mantenga a raya mordiéndole los tobillos. Con él en el jardín monclovita se siente protegido y puede adoptar ese perfil de líder apolíneo que se siente por encima de avatares mezquinos. Iglesias, por su parte, se crece en el ruido y trata de escapar de los aprietos creando más conflictos. Algún día morderá también a su aliado para ser fiel a sí mismo, pero mientras tanto los une la necesidad de inventar enemigos. La clave esencial de los populismos.

Por eso Sánchez lo ampara en su hostilidad contra unos medios por los que él tampoco siente más que desconfianza y/o desprecio. Si lo interpelan se desmarca con un gesto de distancia o desapego pero le conviene que los matones de la ultraizquierda insistan en sus escraches y linchamientos. Ayer quedó claro que es su Gobierno el que legitima -como el de Trump o el de Bolsonaro, qué cosas- la cacería contra la independencia informativa. Bueno es saberlo: las cartas, boca arriba.

Ignacio Camacho.

Articulista de Opinión.
EL CONTRAPUNTO.

Sánchez e Iglesias huyen como cobardes.

Presidente y vicepresidente faltarán hoy a su deber de acompañar a las víctimas de la pandemia.

Isabel San Sebastián.

Actualizado: 06/07/2020 00:15h.

Hoy España brinda, al fin, las honras fúnebres debidas a las más de 45.000 víctimas que deja hasta ahora entre nosotros la pandemia. Víctimas de una enfermedad aterradoramente cruel con los más débiles y vulnerables, desde luego, pero también de la soledad en la que muchas de ellas abandonaron este mundo sin el calor de una mano querida; del desamparo al que se vieron abocadas por el colapso de las redes asistenciales; en muchos casos que jamás serán reconocidos de la discriminación inherente a elegir qué vida salvar, a costa de condenar otra, en hospitales saturados, y también de la infame pretensión de esconderlas que caracteriza desde el principio la actuación de este Gobierno. Víctimas del virus, sí, aunque sobre todo de la nefasta gestión de un Ejecutivo que infravaloró el terrible riesgo del que le habían advertido diversos organismos internacionales porque estaba más preocupado por mantener su agenda de manifestaciones «feministas» que por preservar la salud de una población ignorante de la brutal amenaza que se cernía sobre ella. Víctimas del sectarismo, de la soberbia, de la incuria de un presidente cuya insensibilidad y desvergüenza llega al extremo de ausentarse esta tarde de Madrid, pretextando un viaje perfectamente aplazable a Lisboa, con tal de no estar presente en la misa funeral que, presidida por sus Majestades los Reyes, se oficiará en la catedral de la Almudena.
Pedro Sánchez huye como el cobarde que es y pone tierra de por medio. Huye de las mentiras y ocultaciones con los que ha intentado tapar la verdadera cifra de difuntos imputables a la Covid-19 a fin de minimizar la abrumadora responsabilidad que pesa sobre sus espaldas. Huye de las miradas acusadoras que acaso le lanzaría alguno de los familiares presentes en el templo y de los probables abucheos que sufriría a la entrada o la salida. Huye de las desagradables imágenes que podría emitir alguna televisión de las pocas que no le rinden pleitesía. Huye de cualquier asociación posible entre su insigne persona y la muerte. De ahí que su gabinete de propaganda haya orquestado para el próximo 16 de julio una ceremonia localizada en el Palacio Real, en la que en un mismo acto se rendirá homenaje a los fallecidos y a los sanitarios que les cuidaron, con la evidente intención de diluir cualquier tristeza y convertir un hecho trágico, sin precedentes en la memoria de los vivos, en una fiesta de la solidaridad donde los protagonistas no serán las víctimas sino los héroes de esta tragedia. Huye de la cercanía con el Rey Felipe VI, muy querido por los españoles y que nos representará a todos esta tarde, cuya popularidad envidia hasta el extremo de empeñarse una y otra vez en ocupar el puesto que protocolariamente le corresponde solo a él. Huye de la verdad y elude dar la cara, cosa habitual en un individuo que ha hecho de la mentira su modo de ser y estar en política.

Los dos máximos dirigentes de esta nación a la deriva faltarán hoy a su deber de acompañar a sus compatriotas en el momento más duro de cuantos nos ha tocado sufrir. Ninguno de sus predecesores llevó tan lejos la vileza. Suárez, Calvo Sotelo, González, Aznar, Zapatero y Rajoy asistieron a funerales de Estado por víctimas de diversas tragedias y soportaron, con entereza, los reproches más o menos fundados de quienes quisieron volcar en ellos su frustración. A Sánchez e Iglesias les faltan redaños y les sobra arrogancia. Una vez más demuestran carecer de altura moral para ocupar sus poltronas.

Isabel San Sebastián.

Articulista de Opinión.