Falange auténtica


Que artículos
Unir a todos los espanoles, en una unica Nacion. Tu no creo, que lo comprendas, te supera el tema.
Con que sistema de gobierno?

Cómo tienes previsto a integración de Vascos, Navarros, Catalanes, gallegos, Baleares, valencianos, andaluces...
Depende en qué consista la tarea, se podrá trabajar juntos o no.
Unir a todos los espanoles, en una unica Nacion. Tu no creo, que lo comprendas, te supera el tema.
Depende en qué consista la tarea, se podrá trabajar juntos o no.
Yo también, unidos pero no revueltos.
MARI. Es una cuestión ardua. Cuando tengamos 120 años o más, esteremos en las mismas. Esto no tiene solución. Si ves una tertulia en la 6", cada día que pasa, atizan más la hoguera. Los diarios sean del partido que sean, también son culpables en cierta medida.

Yo también ayudaría a la pacificación española, ¿Unidos y no revueltos? Como sea, pero unidos. " La unión hace la fuerza".
Yo también, unidos pero no revueltos.
Pues pasa si no te interesa y sobre todo no defiendas, la verdad es que siempre es indirectamente, a Franco.
Claro que se va en España por sendas opuestas, pero sois vosotros los que no deberiais ir por donde vais.

Saludos.
A tí tampoco te interesa, así que no ataques.
Pues pasa si no te interesa y sobre todo no defiendas, la verdad es que siempre es indirectamente, a Franco.
Claro que se va en España por sendas opuestas, pero sois vosotros los que no deberiais ir por donde vais.

Saludos.
Faltan de airear demasiadas hitorias de los franquistas, no solo de la guerra sino las de después. Todas las de los republicanos, estaban libres para contar y se contaron con muchísimas mentiras si hacía falta, eso no estaba prohibido y corregido y aumentado mejor todavía, al revés premiaban a sus divulgadores, el que no lo sabe es porque no ha querido.
Llegó la hora de la recopilación de los muertos de los contrarios. ¿Eso duele? ¿eso abre heridas? De verdad eso solo es ser justos. La unica unión posible en España es la que se haga contra Franco. Sois vosotros los que siempre que se habla de los muertos de Franco protestáis, los que impedís la unidad de España. El silencio nunca une nada, suele enquistar.
Ssludos
No lo es mas, porque no se entrena
La MATANZA franquista de REPUBLICANOS en Illueca (Zaragoza)

Jarque de Moncayo es un pueblo perteneciente a la Comarca del Aranda. A pesar de ser la Comarca y el propio Jarque, zona obrera, agrícola y de izquierdas, nada se pudo hacer ante la sublevación de la guardia civil que controló rápidamente, con apoyo de fascistas locales, toda la Comarca. Solo hubo resistencia “importante” en 3 pueblos: Pomer, Aranda y Jarque.

Fue en este último donde los vecindarios de Pómer, Aranda y Jarque, en todos los cuales habían vencido en febrero las candidaturas del Frente Popular, tomaron el 22 de julio, sin causar víctimas, el cuartel de la Guardia Civil de Jarque con la intención de liberar a otras poblaciones cercanas y presentar resistencia a los sublevados. La oposición fue breve por la superioridad militar del Ejército y Guardia Civil, apoyados por falangistas, ante lo que parte de los Republicanos, principalmente los de esa población, optó por irse a la sierra mientras otros decidían regresar a sus casas de Pómer y Aranda, en las que los sublevados entrarían poco después llegados de otras zonas.

La represión fascista no se hizo esperar, los Republicanos fueron objeto de una brutal represión en el verano y el otoño de 1936, siendo asesinados 37 vecinos y vecinas. “A veces el silencio es la peor mentira” decía Unamuno. El silencio sobre los asesinatos de vecinos de Jarque de Moncayo en agosto de 1936, ha sido una mentira atroz. Uno de los primeros en morir fue el médico. Al atardecer, guardia civil y falangistas subieron a un camión a 18 Republicanos, previamente torturados.

Entre la muchedumbre horrorizada, un niño de 7 años vio que su padre era empujado hasta el camión. No entendía lo que pasaba, no podía quitarle la vista y el miedo le impedía pensar. El camión puso en marcha el motor, su padre lo descubrió entre la gente, su mirada de dolor se quedó clavada para siempre en el recuerdo del niño. Toda su vida, ha estado marcada por el adiós definitivo de aquella mirada fugaz de su padre.

Los 18 “sacados” fueron trasladados al vecino pueblo de Illueca donde, el 18 de agosto de 1936, los tirotearon en la tapia del cementerio, para luego enterrarlos bajo cal viva en una fosa común. Entre las personas asesinadas había 2 mujeres, una de ellas de 70 años, y un joven de 19 años que ocupó voluntariamente el lugar destinado a su padre en la “saca”. Tuvieron que pasar años para que los familiares pudieran acercarse a ella clandestinamente a colocar flores, y muchos más años para recuperar públicamente la memoria.

Los restos de los 18 asesinados de la fosa de Illueca fueron desenterrados en noviembre de 2007 e identificados mediante análisis del ADN. Los restos han sido devueltos a sus familiares, que los han podido enterrar con dignidad y cariño. Un sencillo homenaje con un breve recordatorio de lo sufrido por las víctimas, algunos de los familiares han recordado a los suyos, han denunciado la injusticia de lo ocurrido, no olvidar la historia, evitar que se repita, que el fascismo vuelva a actuar impunemente. Los restos de las 18 Republicanos descansan ahora en una única tumba sellada con una gran losa de mármol negro con sus nombres. Otra placa recuerda que son víctimas del fascismo, y unos breves versos del presidente de la República Azaña.

Por la memoria de los asesinados: Gregorio Gracian Magdalena, Sixto Felipe Marquina Liarte, Cipriano Aznar Navarro, Josefa Franco Baetón, Plácido Franco Cardiel, Gregorio Gaspar Becerril, Jesús Marco Artieda, Enrique Muñoz Marín, Antonio Zapata Gregorio, José Gregorio Becerril, Pedro Asín Expósito, Bárbara Sebastián Vela, Marcos Benedí García, Joaquín Forcen Becerril, Daniel Becerril Martínez, Valeriano Sancho Sebastián, Aurelio García Sánchez, Ángel Sancho García.

Remover a los muertos no es remover odios, miserias, revanchas. Al contrario, se trata de identificarlos para recuperar su memoria, para que sigan vivos en nuestras vidas. ¿Qué riesgo tiene conocer la verdad y hablar de lo que ocurrió? Según Martín Garzo: “Los que fueron enterrados sin amor ni lágrimas fueron deshumanizados por este acto, y es devolverles la humanidad que se les negó”. Decía George Steiner, “si lo que sucedió no se reconoce, entonces no tiene más remedio que seguir ocurriendo siempre, en un eterno retorno”.
El pelotón que fusiló a Lorca

La cara es el espejo del alma, dice con voz queda Miguel Caballero, el investigador que cerró el gran puzle de la muerte de Federico García Lorca con la identificación de quienes apretaron el gatillo: el pelotón que fusiló al poeta en Granada. Mariano, Benavides, Salvaorillo, Fernando, Antonio y Cascales. Cinco hombres sin piedad y uno con remordimientos.

Mientras recita sus nombres, Caballero contempla una vieja foto de Mariano, el jefe mal encarado del piquete de ejecutores. "Era de carácter frío para fusilar", añade como queriendo completar el retrato.

Madrugada del 17 de agosto de 1936. El termómetro marca 16 grados. Solo los haces de luz de dos coches cuyos motores runrunean en el silencio rompen la oscuridad sobre el barranco de Víznar. En el segundo automóvil, un Buick descapotable de color rojo cereza, hace Federico su último viaje. A su lado lloran su maldita suerte dos banderilleros anarquistas y un maestro cojo con muletas. Se detiene la comitiva y empiezan los empujones, en la curva a la derecha que hay a la altura del cortijo Gazpacho.

Cuatro hombres saben que van a morir. Seis, que van a matar, porque la guerra los ha convertido en verdugos. Matarifes del disparo en la nuca, o en la frente, por la promesa de 500 pesetas de sobresueldo y un ascenso como guardias de asalto.

Quizá Federico estaba muerto antes de recibir los dos tiros de gracia. ¿Cómo no morirse al ver entre quienes te dan el paseo a aquel pariente de tu padre, el Benavides? Después anduvo el indeseable voceando por Granada el pim-pam-pum: "Le he dado dos tiros en la cabeza al cabezón". Frase que un compinche suyo, fanfarrón y mentiroso porque nunca estuvo allí, reformularía en los bares para pasar a la historia de la infamia: "Le he dado dos tiros en el culo por maricón". Era un pelotón secreto, hasta hoy. Aquella madrugada -el reloj no daba las cuatro-, el cabo Mariano dispuso de su escuadra al completo. Todos con sus pistolas Astra (modelo 902 calibre 7,65 mm) al cinto y sus fusiles Mauser (modelo 1893) llenos de munición. Todos para hacer verdad, de manera póstuma, el verso que Federico había escrito -y tachado luego- el Poeta en Nueva York: "Y me ofrezco a ser devorado por campesinos españoles".

Hijo de jornaleros era Mariano Ajenjo Moreno, jefe del piquete y, con 53 años, el más veterano de los seis matarifes. Y Antonio Benavides Benavides, nieto de la hermana de la primera mujer del padre de Lorca, también tenía sangre de campo, por más que durante 10 años probara suerte como emigrante en Buenos Aires y, antes, su 1,64 de estatura le impidiera seguir la carrera de las armas, en la que destacó por su fiereza y crueldad en la guerra de Marruecos. Terminó sus días en una vida depravada.

Todo lo suyo, y lo de Salvador Varo Leyva, Salvaorillo, el hijo huérfano de un zapatero de Chiclana; y lo de los campeones de tiro Juan Jiménez Cascales y Fernando Correa Carrasco; además del historial de Antonio Hernández Martín, con el que se cierra el pelotón, está en sus expedientes militares, que fueron la piedra de toque con la que Miguel Caballero pudo contrastar y cerrar su investigación, después de tres años y medio de labor detectivesca en registros civiles, cementerios y charlas con los más viejos del lugar.

Porque todos los que vivieron las últimas horas de Lorca, desde su detención en la casa familiar de su amigo Luis Rosales, donde se hallaba alojado, hasta que su cuerpo fue arrojado sin vida a una fosa frente al cortijo Gazpacho, están muertos salvo la mujer que le llevó su última cena.

Se llama Eva María Rocaberti, tiene 101 años y la memoria roída por el alzhéimer. Vivía en Víznar con su marido, Manuel Martínez Bueso, hombre de confianza del capitán al mando de las tropas en el frente de Víznar, José María Nestares. Aunque fueran tiempos de gran matanza (la sublevación de Franco contra la II República había empezado un mes antes), los verdugos del fusilado más famoso de la Guerra Civil no han podido hacer desaparecer sus nombres de la Historia.

Coincidiendo con el 75 aniversario de la matanza (y del inicio de la guerra), Caballero los ha desenterrado, sin más propósito que contar toda la verdad. El teniente coronel retirado de la Guardia Civil Nicolás Velasco (mano derecha del gobernador de Granada), fue quien, en ausencia del funcionario, ordenó la detención y posterior traslado de Lorca al barranco. Las acusaciones, poco claras, se han relacionan con su afinidad con el Frente Popular y su abierta homosexualidad.

El investigador sugiere que el dramaturgo fue víctima de un ajuste de cuentas entre familias. Su padre, Federico García Rodríguez, estaba enfrentado a las familias Roldán y Alba. Velasco era protector de los Roldán.

13:30 del 16 de agosto. El exdiputado derechista Ramón Ruiz Alonso, el falangista Federico Martín Lagos y el abogado Juan Luis Trescastro (rival político, años atrás, del padre del poeta) se presentan en el número 1 de la calle Angulo de Granada, el domicilio familiar de los Rosales, para llevar detenido a Lorca (quien había buscado refugio en sus amigos, tras ser golpeado una semana antes por un piquete de exaltados) al Gobierno Civil. De allí, caída la noche, sería traslado en coche a La Colonia, en Víznar, un viejo molino que funcionaba como centro de detención y corredor de la muerte para quienes iban a ser fusilados sin juicio ni procedimiento penal.

Y allí, apartados de la vista de todos es donde se cruzan los destinos de Lorca y el pelotón del cabo Mariano. "Llegó sobre las 11:30 o 12 de la noche", dejó dicho Nestares en una entrevista, a finales de los 60, con el investigador Eduardo Molina Fajardo.

"Yo estaba dormido", proseguía su relato Nestares, "y entró y me despertó el teniente de asalto Martínez Fajardo. Me dijo que llevaba una orden para fusilar a cuatro. Uno de ellos era Federico. A mí me molestaba atrozmente esto. Llamé a Manolo Martínez Bueso para que los guiara, los vigilara y presenciara la ejecución".

Pero fueron uniformados de Nestares quienes mataron a Lorca. "Eran soldados sin sentido de culpa. Solo uno, que sepa, dio muestras de sufrir las ejecuciones como un martirio. Era Jiménez Cascales", dice Caballero. "Esto no es para mí", se lamentaba cuando Nestares lo asignó por su precisión como tirador. Quienes convivieron con él temieron que terminara loco.

Han pasado 75 años y Caballero, el investigador, abre los brazos en cruz marcando sobre la tierra el lugar donde él cree que fueron ejecutados y sepultados Federico García Lorca, los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Juan Arcoya Cabezas y Don Dióscoro, el maestro cojo de Pulianas que les contaba a sus alumnos que Dios no existía.

"Por aquí, por aquí...". El sitio dista 400 metros del que señaló el biógrafo lorquiano Ian Gibson y donde la Junta de Andalucía realizó hace poco la célebre, y fallida, excavación en busca de Lorca.

"De los banderilleros -explica- Galadí era el más peligroso". Que los fusilaran con Lorca fue puro azar de aquellos días atroces. A Lorca nadie lo olvidará. Él se quedó sin nadie en vida. De niño le mataron a su padre, un guardia forestal, su madrastra y un hermanastro. Al morir, nadie reclamó su cuerpo. Terminó en un osario común. Dicen que fueron dos tiros. Que iba en pijama.
Afortunadamente la mayoría de los verdaderos falangístas "Joseantonianos" comparten ideas y sentimientos con ese buen seguidor de José Antonio que fué Manuel Hedilla, al que se le recuerda con gran cariño y respeto.

Esa es la verdadera Falange, la que muchos distorsionadores de la realidad se empeñan por sus propios intereses en ensuciar y vilipendiar.

Un saludo.
Ya se a que falange representa usted,! a ninguna ¡.

Usted a mi no me conoce de nada, afortunadamente tampoco yo le conozco a usted, pero si hay una diferencia entre usted y yo, usted dice ser un gandul (sus razones tendra), por eso le digo que usted a mi no me conoce de nada, jamas he sido gandul, he vivido de mi trabajo y esfuerzo, con el creo haber contribuido como muchisimos otros a que esta España nuestra pueda seguir adelante.

Creo estar en mi derecho al decirle que yo, (al igual que los demas), tengo derecho de comprar donde me apetezca sin necesidad de sentirme mal español.

Mal español, cobarde, gandul y unas cuantas lindezas por el estilo, es aquel miedica que por odio y por caracer del valor suficiente se atreve a utilizar unas siglas, que de ninguna forma le corresponden.

Usted mismo sin darse cuenta nos dice quien es, ya que aunque cambie su firma, su forma de escribir le delata.

Usted, ni es falangista, ni sabe lo que eso significa, por tanto no se moleste en contestar a este mensaje por que en adelante usted para mi no existe.
... Sí, el "tirón de lo económico-social" es grande... Y ¡claro! de ahí si es posible (con palabras) sacar tajada. ¿Quién no lo aprovecharía.? claro que si... vosotros "los auténticos" tambien...

Pero -desde mi parcela, en lo individual- lo siguiente: Para comenzar "el yugo", sí..., a uno le retrotrae más que a la interpretación que de dicha alegoría
pueda hacerse. Le retrotrae -digo- a la realidad de sus orígenes. Uno recuerda que la "unidad sin fisuras y a cualquier precio" que -en su día defendió (y más aún) aplicó derramó mucha sangre y aportó -desde el terror- mucho dolor... Total para qué... Si -con posterioridad- algunos sentimientos secesionistas y separadores, han pervivido corregidos y aumentados...

Los yugos "-si unen-" es y así será, sin la menor duda, por la fuerza más bruta. Más inequívocamente injusta (si de personas, nó animales hemos de hablar)
Sí... ciertamente que del "yugo" que distingue (tanto a una Falange como a la otra...) ni se desprenden buenas vibraciones. Ni -por supuesto- invita a otra cosa que no entronque con unos totalitarismos (por no ser más explícito) que -la inmensa mayoría de Españoles- yá supimos desterrar.

A las personas se las convence y nó precisamente -Sres- desde el "encierro" que representa un "yugo". Y si mantengo tal conclusión (la de encierro...) es debido a unos hechos que les distinguieron. Que les marcaron. Y que ahí están...

¡Há!.. Y que la actualidad les proporcione posiblidades oportunitas y demagógicas; no les dintigue... Son muchos los que se han subido al mismo carro que Uds., es sabido... Y -a la hora de las verdad- no lo duden, se tendrá en cuenta. Una "hora de la verdad" que -desde hace años y afortunadamente (a pesar de incompetencias) pasa y pasará por las urnas. Y sin "yugos", por favor...

Saludos.