Opinión, repasando columnas


Genma García

Domingo, 24 de octubre del 2021

España, fábrica de renovables

España es el segundo país del mundo con más patentes de energías renovables por habitante, solo por detrás de Alemania y por delante de Estados Unidos. Esta estadística demuestra la fortaleza de las empresas industriales de renovables del país, que aportan más de 7.000 millones de euros a la economía y emplean a 89.000 trabajadores.

A este sector tan potente le dedicamos el tema principal de hoy de 'activos'. La ... (ver texto completo)
Menudos consejos, para solucionar el problemon de España. Dedícate al séptimo arte y deja de decir mentiras.
OPINIÓN.

EDITORIALES/TRIBUNAS.

Lo que hay que hacer es romper con Podemos, no revisar los pactos.

OKDIARIO.

ACTUALIZADO: 26/10/2021 06:47.
... (ver texto completo)
Motivo más que suficiente, para exigir el mismo trato, el resto de las Comunidades, no independentistas.
Ya está bien de abusos.
Mala memoria la del editorialista. Con eso de que el PSOE es el único que siempre cede.

Recomiendo la lectura de:
El Pacto del Majestic fue un pacto firmado tras las elecciones generales de 1996 entre el Partido Popular y Convergència i Unió según el cual el partido de Jordi Pujol daba apoyo a la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno a cambio de darle más competencias a Cataluña y del apoyo del PP a CiU en Cataluña.
Estamos finalizando el 2.021 y España, cada vez peor. Siguen las cesiones a los separatistas, que van a seguir pidiendo.
El resto de Comunidades tiene que plantarse y exigir el mismo trato que se están dando a vascos, navarros y catalanes.
Mala memoria la del editorialista. Con eso de que el PSOE es el único que siempre cede.

Recomiendo la lectura de:
El Pacto del Majestic fue un pacto firmado tras las elecciones generales de 1996 entre el Partido Popular y Convergència i Unió según el cual el partido de Jordi Pujol daba apoyo a la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno a cambio de darle más competencias a Cataluña y del apoyo del PP a CiU en Cataluña.
EDITORIAL.

ERC, PNV y Bildu vuelven a ganar.

Definitivamente, el PSOE es el único partido que siempre cede de forma sumisa a las exigencias del independentismo. El objetivo es doble, mantener el poder como sea y debilitar a España.

Editorial ABC.

Actualizado: 30/10/2021 02:10h.

Una vez más, la escenificación que han protagonizado el Gobierno y sus socios parlamentarios del PNV, ERC y Bildu se ha saldado con un acuerdo que permitirá a Pedro Sánchez aprobar en las próximas semanas sus segundos Presupuestos Generales del Estado. Era lo previsto, y todos los prolegómenos del cortejo no han dejado de ser una ficción para aparentar que son capaces de tensar la legislatura y poner a Pedro Sánchez en aprietos, cuando en realidad el objetivo de fondo siempre estuvo claro: que no deje de gobernar el PSOE porque es el único partido que accede sumisamente a todas las pretensiones del independentismo, y porque Sánchez es el único al que ven capaz de abrir realmente un periodo constituyente en España. No será que no lo advirtió días atrás Arnaldo Otegi, cuando en una charla a sus bases batasunas sostuvo que el objetivo final es que Sánchez gane de nuevo las elecciones y disponga de seis años, los dos que restan de la actual legislatura y los cuatro de la nueva, para dinamitar definitivamente la Constitución. Por eso la negociación de los Presupuestos no ha puesto en jaque la gobernabilidad de Sánchez y Podemos. Ha sido solo la eterna letanía de quejas y reclamaciones para terminar pasando el platillo, ya que saben fehacientemente que Sánchez nunca les dirá aquello de «no es no». Siempre es sí. Primero, para no perder el poder, que es su única prioridad; y segundo, por puro convencimiento del actual PSOE, cada día más alejado de la socialdemocracia tradicional que dice preconizar.
OPINIÓN.

EDITORIALES/TRIBUNAS.

Lo que hay que hacer es romper con Podemos, no revisar los pactos.

OKDIARIO.

ACTUALIZADO: 26/10/2021 06:47.

El enfrentamiento entre Nadia Calviño y Yolanda Díaz a cuenta de la reforma laboral y la decisión tomada-tarde, mal y al borde del delito de desobediencia- por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, de dejar sin escaño al podemita Alberto Rodríguez tras ser inhabilitado por el Tribunal Supremo por patear a un policía han desatado las hostilidades en el seno del Gobierno socialcomunista. Socialistas y podemitas se han reunido para revisar los pactos de Gobierno y trasladar una posición común. El problema, que nadie se equivoque, no está en los pactos de Gobierno, sino en el Ejecutivo en sí.

Y es que es imposible gobernar con un partido que ha hecho bandera de su ofensiva contra las instituciones del Estado, desde la Corona al Tribunal Supremo. Podemos es incompatible con la democracia y el régimen constitucional. Así de claro. Y lo que resulta inaceptable es que Pedro Sánchez uniera su destino a un partido que, además, nació como correa de transmisión del populismo bolivariano. Su objetivo, por eso le pagaron regímenes como el de Venezuela, Bolivia o Ecuador, era acabar con la democracia española. La situación política española es una tragedia, porque el socialismo se ha puesto en manos de una camada de populistas, golpistas y proetarras que han llevado al país a una situación límite.

¿Cómo es posible que la mismísima presidenta del Congreso de los Diputados se prestara durante días a la estrategia de desacato promovida por Podemos para salvar el pellejo político de un diputado inhabilitado por patear a un policía? Meritxell Batet tuvo que inhabilitar al diputado Rodríguez después de la seria y reiterada advertencia del Supremo. ¿Qué pretendía Batet? Las desavenencias entre las ministras Calviño y Díaz serían normales si el Ejecutivo fuera normal, pero el problema de fondo es que la permanencia de Podemos en el Ejecutivo de Pedro Sánchez es un riesgo sistémico para el Estado de Derecho y una amenaza para el entramado institucional que conforma nuestro sistema democrático.

Socialistas y podemitas se reúnen para revisar el pacto de Gobierno cuando lo que España necesita es que ese pacto se rompa por el bien del interés nacional. Ese que Sánchez ha colocado muchos metros por debajo de su interés personal. Esa, y no otra, es la tragedia de España.
Genma García

Domingo, 24 de octubre del 2021

España, fábrica de renovables

España es el segundo país del mundo con más patentes de energías renovables por habitante, solo por detrás de Alemania y por delante de Estados Unidos. Esta estadística demuestra la fortaleza de las empresas industriales de renovables del país, que aportan más de 7.000 millones de euros a la economía y emplean a 89.000 trabajadores.

A este sector tan potente le dedicamos el tema principal de hoy de 'activos'. La radiografía realizada por Ramón Ferrando demuestra que España es uno de los referentes mundiales en la fabricación y ensamblaje de los componentes de los parques eólicos y solares con casos de éxito como la empresa valenciana Power Electronics, la murciana Soltec y la asturiana Praxia, entre otras. Ellas conviven con los centros de producción que grandes grupos internacionales tienen en el país.

La pujanza de este sector, que provoca que España sea el tercer exportador mundial de aerogeneradores tras Dinamarca y Alemania, es consecuencia de la apuesta por las renovables que España hizo hace 15 años y que ahora da sus frutos gracias a los compromisos adquiridos por los distintos países para reducir las emisiones de C02 y cumplir con los objetivos del clima.

Las industrias españolas, además, están preparadas para recibir una parte significativa de los fondos europeos para la transición energética. Serán alrededor de 6.000 millones de euros.

Las renovables son clave para frenar el consumo de las energías fósiles y contribuir así a la sostenibilidad del planeta. Así lo defiende Loreto Ordóñez, consejera delegada de Engie (la antigua GDF Suez) en España y consejera de Gestamp Automoción. La directiva ovetense, una ingeniera que quiere descarbonizar el mundo, protagoniza la semblanza de esta semana. Lleva más de dos décadas trabajando para ello en el sector energético, donde las mujeres son menos que minoría.

Otras historias que les contamos hoy:

. Daniel Palacio quiere convertir la empresa navarra que dirige, Tutti Pasta, dedicada a la producción de platos preparados ultracongelados de quinta gama, en un gran grupo de alimentación. Lo cuenta en la entrevista de la semana.

. Tres emprendedores españoles seducen a la UE y reciben seis millones para sus proyectos. Son tres de las 65 start-up seleccionadas en toda Europa.

. Panter, la huella más ecológica. Una empresa que fabrica calzado de seguridad con tejido reciclado procedente de botellas de plástico.

. Cómo invertir en vivienda. En algunos casos se puede llegar a ganar un 30%.

. Vacío de ingenio. Es la reflexión de nuestro economista de cabecera Jordi Sevilla, que se pregunta por qué no tomamos medidas ante problemas de futuro muy conocidos.

. Todo lo que debe saber para entender su nómina.

Y esto es todo por hoy. Gracias por leer y hasta el domingo que viene.

Gemma
OPINIÓN:

EDITORIALES/TRIBUNAS.

Sánchez y Otegi, tal para cual.

EDUARDO INDA.

ACTUALIZADO: 24/10/2021 06:54.

Cuando el 27 de junio de 1960 estalló una bomba en la consigna de la estación de tren de Amara en San Sebastián, Jesusa Ibarrola se temió lo peor. Su hija Begoña Urroz había resultado herida en el rostro y en las extremidades y, como presagió, fallecería horas después. Tenía 20 meses. Apenas ocho años después el guardia civil de Tráfico José Antonio Pardines dio el alto a un par de muchachos que circulaban a bordo de un 850 con una matrícula aparentemente ful en la localidad guipuzcoana de Villabona. El copiloto, Txabi Etxebarrieta, no se lo pensó dos veces: vio el uniforme, sacó la pistola, disparó y mató en el acto al agente de 25 años.

Siempre se ha considerado el del bebé de la familia Urroz-Ibarrola el primer crimen mortal protagonizado por ETA. Luego se reescribió la historia, no sé si porque realmente la autoría correspodía a un extrañísimo y no menos desconocidísimo Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL) o porque había que continuar el blanqueamiento de la repugnante banda terrorista vasca y, claro, la muerte de una imberbe de 20 meses destrozaba el retrato que de Zapatero a esta parte nos han intentado meter con fórceps en el cerebro.

Fuera como yo creo Urroz la primera víctima mortal, haya que adjudicarle ese desgraciado rol a Pardines, lo único cierto es que hasta el final hace una década del terrorismo de alta intensidad, ETA asesinó a más de 850 personas, mutiló, calcinó o dejó con graves secuelas a miles, secuestró a un centenar, extorsionó a 10.000 vascos y provocó el exilio de 250.000 personas que se diseminaron por toda la geografía nacional para salvar la vida.
El zafio Sánchez y demás gentuza.

JIMMY GIMÉNEZ-ARNAU.

ACTUALIZADO: 22/10/2021 19:57.

El principal defecto del sanchismo es presentar a su líder como una divinidad que reúne las cualidades idealizadas del hombre, cuando el gachó, en el mejor de los casos, es un cateto endiosado y ramplón. La debilidad del sanchismo reside en su fracaso para contestar las preguntas que le hacen los políticos conservadores, que respetan la Constitución. ¿Por qué el zafio Sánchez pacta con esos provincianos ... (ver texto completo)
Sr. Triana como de costumbre, equivocado. Le aconsejo que entre en la Web de La Comunidad Autónoma de Madrid y entre en su "portal de transparencia", ni poca ni muccha, LO HAN QUITADO. ¿Se refería a esa transparencia?
TRIANA. Política para sordos y ciegos. El que quiera oir, que oiga. El que ver, que vea. La prensa viene bien cargadita de lo mismo. Es lo que toca.
Un saludo.
Ángel, nunca mejor dicho, o sea, política para sordos y ciegos, así creo yo que está sucediendo.

Un saludo.
TRIANA. Política para sordos y ciegos. El que quiera oir, que oiga. El que ver, que vea. La prensa viene bien cargadita de lo mismo. Es lo que toca.
Un saludo.
El zafio Sánchez y demás gentuza.

JIMMY GIMÉNEZ-ARNAU.

ACTUALIZADO: 22/10/2021 19:57.

El principal defecto del sanchismo es presentar a su líder como una divinidad que reúne las cualidades idealizadas del hombre, cuando el gachó, en el mejor de los casos, es un cateto endiosado y ramplón. La debilidad del sanchismo reside en su fracaso para contestar las preguntas que le hacen los políticos conservadores, que respetan la Constitución. ¿Por qué el zafio Sánchez pacta con esos provincianos piratas, bilduetarras y catanazis, que sólo pretenden saquear España? ¿Por qué su coalición con comunistas de dibujos animados, pues hoy son nuevos ricos de risa, miente tanto, o más que su promotor? ¿Por qué nos gobiernan un maniquí sin luces más sus ministras de mercadillo, gentuza experta en empobrecer países, como Cuba y Venezuela?

A la gente llana que sólo quiere trabajar y vivir en paz, le ha tocado en las urnas un muñeco diabólico que les tritura a impuestos y, en el sorteo de las vulgaridades, un lote de hipertensas bolcheviques que lo único que saben hacer es complicarles la existencia y retrasar la recuperación de la economía, de la que depende la gente llana para ser feliz. Pero los inútiles son los que mandan, están de moda. Así nos va grosera, ineficaz e inevitablemente. La gente en el poder pasa de las necesidades reales del pueblo, promete ayudas a los damnificados por el volcán de La Palma y la sola ayuda que les llega es la del cínico Sánchez engullendo un plátano en la isla para satisfacer su ansia propagandística, que esconde en su inconsciente, a la espera de ser aclamado.

¿Otegi siente algo por las víctimas del terrorismo, arrepentimiento por los asesinatos que cometió ETA, o rechazo por los asesinos? Los sentimientos del vil etarra son comparables a los de Sánchez, pues ambos son seres amorales y fríos, aparte de socios. ¿Cómo puede el líder del sanchismo pregonar su pulcritud democrática cuando ha contratado a un colega que hiede, para seguir en el poder? A esta pregunta, también contesta Sánchez con un: “No sabe, no contesta”.

La transparencia cotiza al alza. Es un decir. Y si mi deseo se cumple, el zafio Sánchez y demás gentuza andan en vías de extinción.
EDITORIAL.

Batet solo puede perder.

El pulso del sanchismo al Supremo para que el diputado de Podemos no pierda el escaño no es jurídico. Es político. El PSOE quiere anular a los jueces para no comprometer la coalición.

Editorial ABC.

Actualizado: 22/10/2021 07:29h.

El Congreso vivió ayer una secuencia surrealista por el empecinamiento de la presidenta de la Cámara, la socialista Meritxell Batet, de dar largas al Tribunal Supremo y no ejecutar por ahora la sentencia que inhabilita al diputado de Podemos Alberto Rodríguez. Por tanto, Batet mantenía ayer abierto el desafío a la Sala Penal del alto tribunal sin cumplir el fallo judicial y sin expulsarlo de la Cámara. Aunque Batet es plenamente consciente de que antes o después tendrá que ejecutar la sentencia y privar a Rodríguez del escaño, ayer dio una ‘patada a seguir’ al proceso sin siquiera implicarse formalmente. Primero, convocó una reunión de la Mesa y forzó una votación, en la que la mayoría compuesta por PSOE y Podemos planteó exigir una aclaración al Supremo para ganar tiempo y mantener activo el pulso institucional. Después, Batet envió su escrito al Supremo pidiendo aclaraciones, lo cual es absurdo porque tanto la sentencia como el escrito remitido por el tribunal al Congreso, reclamando saber en qué fecha se ha ejecutado, son nítidos al respecto. Más aún, es igualmente absurdo porque la Mesa no tiene competencia alguna para pedir aclaraciones de ningún tipo a los jueces. Es Batet la única competente para ello. Y para protegerse jurídicamente ante cualquier eventual acusación de obstaculización de la justicia o de desobediencia, ni siquiera votó. Lo lógico es que en las próximas horas se resuelva este innecesario conflicto entre poderes del Estado que está provocando un profundo desgaste institucional. Batet sabe de sobra que no hay nada que aclarar, y Rodríguez debería abandonar el escaño en las próximas horas, sin más dilación.

La cuestión de fondo, en cualquier caso, no es jurídica, sino política. Ni Batet, ni los grupos parlamentarios, ni los letrados del Congreso, ni ningún catedrático son autoridad para reinterpretar una sentencia del Supremo. Sí es legítimo que los letrados, como cualquier otro jurista, crean que la sentencia es interpretable. Pero para eso está el derecho de Rodríguez a plantear un recurso ante el Tribunal Constitucional y solicitar de modo cautelar y extraordinario la suspensión de la ejecución de la sentencia para mantener su escaño. Esa decisión sería de otro Tribunal, nunca de Batet, por muy disconforme que esté con el fallo de Rodríguez. Por tanto, no es lo más inteligente ni lo más leal entre poderes que la presidenta del Congreso, tercera autoridad del Estado, discuta al Supremo sus decisiones, se enfrente a él y trate de dilatar sus resoluciones solo para no irritar a Podemos o poner en riesgo la coalición. Batet tiene una obligación legal, e incumplirla supone desobedecer. Y el riesgo de declararse insumisa, como en su día hicieron Forcadell, Torrent o Atutxa para proteger al independentismo catalán o al partido heredero de Batasuna, también situaría a Batet ante un proceso judicial probablemente inhabilitante.

Además, su reinterpretación de la sentencia tiene una intención más política e ideológica que jurídica: la de imponer una pretendida superioridad moral del sanchismo para dar un golpe de autoridad sobre cualquier otra institución, más allá de la separación de poderes. Sin embargo, y aunque lo crea, Pedro Sánchez no es el máximo intérprete de la ley. Más sencillo aún: reta al Supremo para no dejar caer a un icono de Podemos a las puertas de la aprobación de los presupuestos. Pero tiene todos los visos de perderlo. Rodríguez, auténtico símbolo de la llegada de un partido antisistema al Congreso, debe marcharse con deshonor. Por delincuente. Por ser un agresor de policías. Y más humillante aún, por ser alguien que se quiere apropiar del escaño, retratándose como un jefe de la misma casta que dice combatir.
EDITORIAL.

Bildu desnuda a Sánchez.

La rectificación que fingió ayer el Gobierno solo tiene su explicación en que Otegi ha sido sorprendido desvelando el trasfondo de su pacto con el PSOE: votos por presos. Esa es la verdad, y lo demás, la enésima impostura sanchista.

Editorial ABC.

Actualizado: 20/10/2021 20:32h.

Desde los tiempos en que Jesús Eguiguren empezó a negociar con Arnaldo Otegi mientras el PSOE y el PP tenían firmado el pacto antiterrorista, los socialistas siempre han querido salvar la figura del dirigente batasuno, cuya trayectoria como terrorista activo de ETA está bien documentada por la Audiencia Nacional. Otegi era el «hombre de paz», según Rodríguez Zapatero, y su formación, EH Bildu, es hoy suficientemente digna para ser el socio parlamentario del PSOE. Entre una cosa y otra se han sucedido incontables gestos de complicidad, cercanía y entendimiento entre los socialistas y Otegi. El Gobierno de Navarra es un ejemplo palpable. Tiempo le faltó el lunes a la izquierda para jalear, como punto de inflexión en la relación de los abertzales con el PSOE, el lamento impostado de Otegi por el dolor causado a las víctimas. «Aquello no debió producirse», dijo sin pedir perdón por nada. Pero ‘aquello’ fue una cadena de asesinatos, secuestros, extorsiones, miedo y exilios forzosos en la que él mismo, sí, Otegi, fue protagonista.

Por eso, el crédito que el PSOE da a Arnaldo Otegi debe ser suficiente para creerle cuando afirmó el lunes ante militantes de Bildu que está dispuesto a votar los Presupuestos Generales «si con eso salen 200 presos de ETA». Otegi no miente, y Sánchez y Marlaska, sí. Conocían todo lo que iba a ocurrir estos días. Por eso no es creíble el arranque de arrepentimiento que fingió ayer el Gobierno al conocer esas palabras de Otegi, que, ya es evidente, solo responden a una estrategia cerrada en secreto con Moncloa para que en seis años no haya un solo etarra en la cárcel. Con lo que no contaba Sánchez es con que Otegi delatara toda la estrategia ante sus fieles y fuese grabado, como desveló ayer ‘El Correo’. Los ataques de dignidad de Sánchez caen, pues, por su propio peso, y ahora es él quien también tendría que pedir perdón a los españoles. Primero, por blanquear a ETA y bendecir a Otegi; segundo, por pactar ‘votos por presos’, dejando a las víctimas del terrorismo abandonadas; y tercero, porque una vez más Moncloa ha vuelto a mentir, manipulando la verdad con un relato infumable que la izquierda consume de modo inexplicablemente indigno. Su rectificación de ayer diciendo que no le importa si Bildu apoya los Presupuestos es puro oportunismo. Maquillaje barato para encubrir la realidad de que sí existe un pacto concertado con Bildu, del que además Otegi presume para debilitar al PNV. Anteayer el PSOE aplaudió a Otegi. Ayer en cambio el PSOE se hizo el ofendido, y solo una vez que supo que se filtrarían las palabras de Otegi. Ni siquiera faltó el recurrente cinismo de algún barón socialista que el domingo aplaudía a Sánchez a rabiar en la clausura del congreso ‘socialdemócrata’, pero que ayer se rasgaba las vestiduras con Bildu. Solo desde una ingenuidad pasmosa alguien puede ver creíble ese giro. Si tan molesto está el PSOE, puede empezar por romper su acuerdo de gobierno con Bildu en Navarra. Pero no lo hará.

Si Zapatero, al oficiar de gran custodio de la amistad entre socialistas y proetarras, se conmueve con el mísero lamento de Otegi, también habrá que creer ahora al batasuno cuando desvela el precio de su pacto con Sánchez. En otro caso, si Otegi miente, Sánchez solo tiene una opción: repudiar a Bildu y disculparse por trapichear un puñado de votos a cambio de un indulto encubierto y grosero a decenas de etarras. Todo responde a la hoja de ruta de Zapatero cuando negoció con terroristas. Porque lo que está sucediendo entre el PSOE y Bildu lleva años escrito y se resume en el empeño socialista por consolidar una estrategia de pactos de todas las izquierdas, incluida la proetarra, para evitar cualquier victoria del centro-derecha. En ese escenario tampoco el PNV debería de sentirse seguro, porque es el aviso de que, antes o después, los socialistas harán en el País Vasco lo que Pasqual Maragall hizo en Cataluña con ERC para desbancar a CiU.

Esto no va de normalizar la política, ni de pasar página, ni de generosidad democrática con un partido peligrosamente legalizado. Sánchez puede ahorrarse toda esa palabrería con la que estos días nos han manipulado Zapatero, Patxi López, Idoia Mendía y todos cuantos se han apropiado del triunfo de la democracia sobre ETA. Sus palabras no han sido conmovedoras. Todo era la coartada para una despreciable estrategia trucada por Sánchez y delatada por Otegi. Por eso esto no va de política. Va de falta de escrúpulos y principios, y eso es lo que no les permitirá escapar de la condena moral que están dictando los españoles.
EDITORIAL.

El falso perdón de un terrorista.

Con sus palabras de ayer, Otegi no expresa arrepentimiento, no pide perdón, no colabora con la justicia, no resarce a nadie y no indemniza a una sola víctima. Miente con un cinismo cruel.

Editorial ABC.

Actualizado: 18/10/2021 20:41h.
... (ver texto completo)
Las palabras se las lleva el viento. Otegui como jefe político que fue de ETA debería ayudar a resolver los 300 asesinatos que quedan sin saber la autoría, y que decir de los homenajes a los asesinos, lo de ETA, no hay por donde cogerlo, 10 años, solo 10 años de su disolución, y ya los tenemos formando parte del Gobierno, es incalificable.