Pensiones, jubilación

España es el país donde menos personas trabajan más allá de los 65 años.

Tan sólo el 5,3% de los españoles de más de 65 años continúa trabajando. En Indonesia, Corea del Sur o Japón superan el 40%.

Libre Mercado-2017-12-16.

Todos los expertos coinciden en la necesidad de incentivar la prolongación de la vida laboral para tratar de hacer frente al progresivo envejecimiento de la población y la consiguiente insostenibilidad financiera del sistema público de pensiones. Tanto es así que muchos países de la OCDE, incluido España, han decidido elevar la edad legal de jubilación más allá de los 65 años.

Sin embargo, España está a la cola en esta materia, ya que posee el menor porcentaje de población mayor de 65 años que continúa trabajando, a diferencia de lo que sucede en otras economías. Así, Indonesia registra la tasa más alta de personas entre 65 y 69 años que trabaja, el 50,6%, según las cifras de la OCDE. Le siguen otros países asiáticos, como Corea del Sur, con el 45%, y Japón, con el 42,8%. En Corea del Sur, la edad promedio de jubilación es de 72 años para los hombres y de 70,2 en el caso de Japón.

España, por el contrario, se sitúa a la cola de este particular ranking, con apenas el 5,3% de las personas de entre 65 y 69 años trabajando -en Francia es el 6,3%-. Asimismo, la edad real de jubilación ronda los 64 años, por debajo del límite legal.

Uno de los problemas es que, hasta hace poco, España penalizaba la prolongación de la vida laboral, ya que trabajar y cobrar la pensión era algo incompatible. Desde marzo de 2013, sin embargo, los trabajadores pueden seguir trabajando una vez alcanzada la edad legal de jubilación y, al mismo tiempo, cobrar el 50% de su pensión. El compromiso de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, es ampliar al 100% la cuantía de la pensión que cobraría un trabajador que siga en activo. En la cultura asiática, la prolongación de la vida laboral va más allá de los motivos económicos, puesto que se considera que el trabajo beneficia la salud física y mental.
Así es Olimpio y mucho me temo que se va a hacer poco para tratar de llegar a otro escenario.
Buenos días Mari.

Esta claro que los señores del gobierno siguen pensando en que la Justicia les arregle todo -señal de que algo que solamente ellos ven se les está arreglando- Se tapan los ojos ante las realidades que todos vemos. Siguen con lo de "España unida", sabiendo que esto no lo une nadie.
Se sigue pensando en el partido y tapando las duras realidades vivas de la corrupción, las pensiones, con largos comunicados sobre que saben no llegarán a parte alguna sobre el envoltorio del lío catalán.

No ha ganas de hacer nada, cuando seguir en el dilo del abismo solo puede conducir a verdaderas excisiones.

Saludos cordiales
La Seguridad Social, a la caza del muerto.

La Policía destapa medio centenar de casos de familiares de fallecidos que cobran su pensión hasta 30 años después.

Cruz Morcillo.

Madrid.

Actualizado:

11/12/2017 03:31h.

«Hemos tenido de todo: desde una mujer que quería hacernos creer que su madre se había ido a Australia y había muerto allí poco antes, hasta otra cuyo argumento era que seguía cobrando la pensión porque no había asumido perder a su progenitora». Son palabras de un inspector de Policía, responsable de la operación Libitina (en honor a la diosa romana del inframundo), que ha logrado destapar ya un fraude de más de dos millones de euros a la Seguridad Social por cobros de pensiones de familiares fallecidos.

Cada semana siguen detectando nuevos casos por toda España, un agujero en el que los defraudadores tiran de imaginación, papeles falsos, viejas fotografías o empleados de bancos poco vigilantes para llevarse a casa un dinero extra. Las personas investigadas por la Policía se acercan ya al centenar, de las que casi la mitad han resultado implicadas tras poner sobre ellas el foco los investigadores. Diecinueve de estos implicados (hermanos, hijos y sobrinos de los fallecidos) defraudaron 1.932.211 euros al Instituto Nacional de la Seguridad Social, según informó la Policía Nacional hace tres semanas. Pero cada día surge un nuevo sospechoso. «La gente sabe que está cometiendo un delito, pero creen que no los van a pillar», sostiene el inspector.

Una madrileña, por ejemplo, estuvo cobrando su pensión 31 años después de fallecer, desde marzo de 1985 hasta octubre de 2016 (a esas alturas la pensionista se hubiera acercado a los 110 años de seguir vivia). Su hija defraudó 173.170 euros. La mujer cobraba en un banco el dinero de su madre; en esa cuenta tenía domiciliados recibos y sacaba dinero cuando lo necesitaba. Pidió y aportó a lo largo del tiempo varios certificados de fe de vida de la fallecida que entregaba tanto al banco como a la Seguridad Social. Cuando se le requería el DNI de la madre (por ejemplo para figurar como autorizada en la cuenta), lo aportaba junto con el suyo con una fotografía en blanco y negro en la que, increíblemente, ningún empleado de la entidad reparó.

Los bancos devuelven un millón de euros

Los bancos han tenido que devolver ya más de un millón de euros puesto que se les han reclamado todas las mensualidades que hayan pagado tras la muerte de las víctimas. El Reglamento de la Gestión Financiera de la Seguridad Social marca de forma clara que la entidad es la responsable de esta devolución, en concreto debe reintegrar cuatro años si ha pagado indebidamente, si no ha comprobado que el receptor de la pensión sigue con vida. «Cuando acaben las investigaciones y se resuelva el proceso penal, si se logra recuperar el dinero se devolvería a a los bancos», dicen los investigadores que han realizado un informe patrimonial de todos los implicados para que la Tesorería pueda embargarles los bienes que cubran el fraude, o en su caso actúe el Juzgado competente para cubrir responsabilidades.

«Uno de los detenidos nos confesó sin inmutarse que la vida está carísima y que no le llegaba con lo que él ganaba. Le parecía normal», explica a ABC uno de los jefes de grupo de la Sección de Investigación de la Seguridad Social, una de las más antiguas de la Policía Nacional que acaba de cumplir cuarenta años y que trabaja codo con codo tanto con el Instituto de la Seguridad Social como con la Tesorería. Los agentes han detectado casos en Madrid, Alicante, Almería, Cantabria, Córdoba, Las Palmas, Lérida, Lugo, Málaga, Pontevedra y Valencia por delitos de fraude de prestaciones, estafa y falsedades documentales. «Muchos falsifican papeles para seguir disfrutando del dinero extra».

La pregunta es ¿y por qué ahora? El origen es un nuevo programa informático instalado hace poco más de un año en la Seguridad Social que de forma automática alerta de posibles fraudes, con el cotejo de la edad y los distintos certificados de vida o defunción. En la primera criba salieron más de 200 expedientes susceptibles de fraude. Tras ese primer cruce de datos, se los enviaron a la Sección especializada de la Policía que continuó el trabajo. «El caso del que hablamos antes -dice el inspector- la hija tenía 80 años, y la madre, la que cobraba 105, en teoría».
Emérito Quintana.

La hucha de las pensiones nunca ha existido: es un artificio contable.

2017-12-11.

Mucho se ha hablado recientemente sobre la famosa "hucha de las pensiones", y es lógico que despierte un gran interés dado el impacto que la Seguridad Social tiene en nuestras vidas.

Los gobiernos siempre tuvieron la astucia de crear un presupuesto separado para el sistema de Seguridad Social, con sus respectivos impuestos, creando la ilusión de que la Seguridad Social no forma parte del Estado. Como ya sabemos, en los sistemas de reparto no hay ningún ahorro, pues las contribuciones de los trabajadores de hoy sirven para pagar a los jubilados de hoy, pero en sus inicios este modelo generaba un gran superávit, ya que había millones de personas contribuyendo y sólo decenas de miles cobrando.

¿Qué hacer entonces con todo ese dinero "extra"?, ¿lo guardamos en una hucha?. De eso nada, es demasiado tentador como para no gastarlo también hoy. La solución es simple, la Seguridad Social lo "invierte" en deuda pública, compra bonos que emite el Estado, y el Estado recibe el dinero y se lo gasta ese mismo año. Al final, el dinero vuelve a las mismas manos y el Estado se debe ese dinero a sí mismo. Probad con vuestro bolsillo derecho y vuestro bolsillo izquierdo.

Contablemente parece que hay una hucha, pero económicamente es absurdo, todo ese dinero ya se ha gastado, la hucha es un artificio contable. Si en algún momento algo impide comprar deuda del propio país, como pasó durante unos años en España cuando nos bajaron el rating de calidad crediticia, al poco tiempo se cambia la ley para que se pueda seguir comprando deuda española.

Probad con vuestro bolsillo derecho y vuestro bolsillo izquierdo
Todo el discurso en torno a la supuesta hucha alimentaba la idea de que las pensiones funcionan como una especie de seguro, existiendo una relación entre lo que se aporta y lo que se recibirá, lo que hace que la gente se indigne al percibir una pensión mediocre "después de todo lo que ha cotizado". Pero esto es un gran engaño, nuestra pensión futura será la que los políticos de nuestros hijos y nietos decidan que sea en el futuro, en función de lo que haya entonces para repartir.

Y lo que habrá para repartir será cada vez menos, no sólo por el envejecimiento de la población y el mayor número de jubilados con respecto a los trabajadores, sino por el menor crecimiento económico que provoca este sistema perverso al hacer creer a la gente que no necesita ahorrar. Sin ahorro en las familias ni en el sistema de pensiones no hay crecimiento económico, cuyo motor es la acumulación de ahorro y capital, no el consumo. La Seguridad Social nos hace más pobres y agrava el sufrimiento en las recesiones económicas.

Además, este impuesto es soportado íntegramente por los trabajadores. Como muchos ya sabrán, cada euro de las cotizaciones a la Seguridad Social, incluyendo las que paga el empresario, forman parte del coste laboral total y, por tanto, del sueldo del trabajador. Quizá si esa parte que engañosamente se dice que paga el empresario se incluyera en el salario bruto nos daríamos cuenta más fácilmente de que nos roban un tercio de nuestro sueldo en esta estafa estatal. Pero no nos ha de extrañar el carácter coactivo y paternalista de dicho sistema que trata a los trabajadores como niños pequeños, propio del fascismo más trasnochado, pues dicho modelo europeo de reparto fue creado en 1883 por el canciller alemán Bismarck, y adoptado en España por Franco y en Italia por Mussolini.

Vemos, por tanto, que la Seguridad Social no es ni segura ni social. No es segura porque no hay ninguna garantía ni ningún seguro con el que podamos reclamar si no se cumplen las promesas, ni ninguna acumulación de nuestras aportaciones porque todo se gasta en el año; tampoco es social, porque estamos obligando a los jóvenes a participar en un sistema fraudulento quitándoles un tercio de su salario que tanto necesitan para pagar a pensionistas, sean pobres o millonarios. Además, es altamente inmoral poner sobre los hombros de nuestros hijos y nietos la carga creciente de soportar nuestras pensiones en el futuro sin su consentimiento.

La Seguridad Social ni es segura ni es social
¿Y qué solucionan hay? Los economistas se enzarzan en acalorados debates sobre qué modelo estatal de pensiones es el mejor, el más justo o el más sostenible. Los socialistas optan por mantener los sistemas de reparto y las subidas de impuestos -si es a los ricos, mejor- y los liberales por las medidas de sostenibilidad o los sistemas de capitalización. Sin embargo, todos ellos caen presa de la retórica de los políticos, los cuales han firmado un pacto de silencio para no atacarse mutuamente con este tema y posponer indefinidamente la gran reforma. Hay muchos intereses creados y quien diga la verdad perderá las elecciones, por lo que sólo nos queda resignarnos y, tras ser nuestros sueldos esquilmados, empezar a ahorrar para el futuro.

¿No me intentarás vender un plan de pensiones? Los planes de pensiones de los bancos son productos horribles; como tienen ventaja fiscal, saben que les va a llegar dinero de todas formas y no se preocupan por gestionarlo bien, salvo las gestoras independientes. Además, los políticos pueden cambiar las reglas de juego por el camino. Sea una simple cuenta corriente, un seguro de ahorro garantizado, un fondo de inversión o un inmueble, lo importante es que entendamos en lo que invertimos, que nos fijemos en los incentivos de la gente que nos lo vende y que pensemos de forma conservadora y a largo plazo para asegurarnos un futuro que los gobiernos no nos proporcionarán.
Lo de Iceta ya lo he contestado.

saludos cordiales
Pero, ¿por qué nos quejamos, si lo pagan de su nómina. Siempre estamos quejándonos por todo. Si no dan, porque no dan, si dan porque dan.
Esta Chica es una lumbreras, pronto vendrán de cualquier país emergente y nos quedaramos si en esta Chica tan iluminada.
09/12/2017
REDACCION | 4648 lecturas
Solidaridad progre con los de fuera, odio a los de dentro: El Gobierno de Valencia pagará hasta 532 euros a los inmigrantes sin papeles
Dar preferencia al inmigrante por el mero hecho de serlo, es una excusa racista barnizada de buenismo progre. La xenofilia de los progresistas alcanza niveles tan delirantes que en cualquier otro momento de la Historia habría tenido gravísimas consecuencias para ellos. Y es que una parte de la población española, tal vez el 20%, sobrevalorada mediáticamente y sobrerepresentada socialmente, quiere morir. Odio de sí mismo, arrepentimiento, autoflagelación, etnomasoquismo, xenofilia… Todo esto ya ha sido analizado un millón de veces y se puede resumir en una pulsión de muerte. Es un suicidio lento, pero real.
Ellos ven, al igual que todos, la degradación y la decadencia, pero su cerebro desquiciado, su pervertida escala de valores y su nulidad intelectual lo interpretan como la antesala de Shangri-Lá en primavera.
El 20% de los españoles desea, pues, morir, quiere desaparecer. Es su problema, pero nos quieren arrastrar al resto en su caída. Estos trastornados quisieran que hasta el recuerdo de sus antepasados fuera borrado de la faz de la tierra que les vio nacer. Les quieren dejar abiertas las puertas de par en par a los representantes de los pueblos más violentos y atrasados de la Tierra, incapaces nunca de nada grande. Si se enteraran que hay vida extraterrestre, les abrirían los brazos (y las nalgas) a los marcianos. Y pronto oiríamos: ¡Papeles para todos! ¡Sanidad para los hombrecitos verdes!
¿Qué clase de argumentos pueden oponer a esto los electores de los partidos del sistema? La inmigración crece y con ella los problemas inherentes a la falta absoluta de una política razonable al respecto. Estamos en pleno descontrol. El sistema se ha desentendido por completo de los intereses del pueblo español y de la misma supervivencia de España. Esta cuestión sigue absolutamente ausente del debate político. Como si no existiera. Se habla tanto de los problemas de la inmigración como de los elefantes voladores: eso no existe, por lo tanto no se debate lo que no existe.
44 millones de euro
La vicepresidenta del Ejecutico valenciano y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra (Compromís)
Más de 44 millones de euros es el presupuesto anual que, por el momento, el Gobierno pancatalanista de Valencia maneja para uno de sus proyectos estrella: la renta valenciana de inclusión, una ayuda monetaria que concederá la Generalidad a personas con muy pocos recursos y que ampliará el espectro de beneficiarios de su predecesora, la renta garantizada de ciudadanía, ya que reduce los requisitos para poder optar a ella. Así, por ejemplo, no será necesario contar con el permiso de residencia para poder recibir esta ayuda económica mensual. Bastará, únicamente, con estar empadronado en algún municipio de la Comunidad, al menos, durante un año y ser mayor de edad, según informa Las Provincias.
En concreto, según explicó ayer la vicepresidenta del Ejecutico valenciano y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, hasta ahora el acceso a la renta garantizada de ciudadanía era «muy restrictivo», ya que era necesario llevar, al menos, dos años empadronado en la Comunitat, disponer del permiso de residencia legal y tener entre 25 y 65 años. A partir de ahora, únicamente será necesario contar con una «residencia efectiva» en algún municipio de la región, mientras que el límite de edad también desaparece y el mínimo desciende hasta los 18 años. Sobre esta reducción de los requisitos, Oltra descartó que vaya a provocar un efecto llamada.
Igualdad encarga un estudio a la UV para saber el coste
Las cuantías de las ayudas también aumentan y pasarán de los 385,18 euros al mes actuales a cifras que pueden alcanzar los 532 euros mensuales (el actual Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, IPREM), en función del tipo. En este punto, el anteproyecto de ley que regulará la citada prestación establece varias modalidades nuevas. Por un lado, se crea la renta complementaria de ingresos, bien por trabajo o por recibir alguna otra prestación (desempleo, jubilación, etc.), siempre y cuando sea inferior al 80% del salario mínimo interprofesional (es decir, aquellos que reciban menos de 524 euros al mes). En estos casos, la ayuda autonómica supondrá un añadido a esos ingresos, por lo que el importe dependerá de cada situación concreta.
Por otra lado, se desarrollará la renta de inclusión en dos vertientes. Aquellas personas cuya situación ha sido valorada por los servicios sociales y que se comprometan a seguir el itinerario marcado por ellos (búsqueda de empleo, atención sociosanitaria, etc.) recibirán 532 euros al mes (una familia de seis o más miembros, ejemplificó Oltra, recibiría 745,50 euros mensuales). Si el solicitante renuncia a seguir el plan marcado por los trabajadores sociales municipales, la cuantía se reduce a los 266 euros mensuales ya que, como subrayó la propia Oltra, «nadie que lo necesite se va a quedar fuera del sistema».
Además, ser beneficiario de esta renta de inclusión hace que, automáticamente, estas familias reciban otras ayudas autonómicas, como la beca comedor, plaza en una escuela infantil pública o ayudas al transporte o al alquiler, en el caso de requerirlas.
Ilimitada
La duración de la prestación también varía. Hasta ahora podía recibirse, como máximo, durante tres años consecutivos y debía renovarse cada seis meses. Sin embargo, el nuevo modelo no fija límites, por lo que la duración será indefinida mientras se mantenga la situación que ha motiva la concesión de la prestación.
Entre los cambios establecidos en la nueva modalidad destaca también que dos familias que residan en el mismo inmueble podrán optar a recibir las ayudas y que el «silencio administrativo» será positivo, por lo que a los tres meses del inicio de la tramitación, y si los solicitantes no han recibido respuesta, se dará por concedida. Sobre este último punto, la consellera indicó que «hemos sido muy valientes».
Estoy de acuerdo contigo Olimpo, hay algo que no cuela, pero que a la mayoría de los humanos se nos escapa.
sanfran. Es mucho lo que no cuela, es mucho lo que no se dice, es mucho lo que tapa, oculta este gran problema en Cataluña; los movimientos de jueces... el sistema de pensiones en caída libre, tema territorial que nadie quiere ni oir hablar de ello sabiendo que no funciona; los partidos políticos que, más allá de la denuncia del día a día son incapaces de dejar de mirarse el ombligo, sobre todo ¿hay algún "ente" desconocido por medio?

Saludos
Los independentistas se están riendo de la mayoría de españoles, no hay dinero para las pensiones, pero si le pone el gobierno español, a PUIGDEMONT en sus manos 1700 millones de € en vísperas de que convocaran su referéndum, eso sin contar lo que nos cuesta la rebelión de este personaje y sus acompañantes en Bélgica. Y como remate 25 millones € que costara la campaña del día 21, que escuchando a los independentista, “ que no parece van a servir de mucho “ pues si ellos consiguen formar gobierno, seguirán con el tema de la independencia.
Sigo pensando que por el que dirán en EUROPA poco mano dura se a tenido con estos personajes.
Saludos
El PP y su producto blanco: Citadans

Partido Popular y Ciudadanos impiden que las pensiones suban un 1,2% en 2017
Ambas formaciones han solicitado al Gobierno nuevos informes sobre la medida que aprobó el Congreso, en una maniobra dilatoria que impedirá su puesta en marcha

Unidos Podemos ha votado abstención ante la pretensión del PP de ganar tiempo e impedir el incremento de las pensiones

De nada valen los votos mayoritarios de la oposición que el pasado mes de noviembre sirvieron para dar luz verde a la propuesta de subir las pensiones un 1,2% en 2017, frente al 0,25% previsto por el Gobierno. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha hecho valer su veto y ha conseguido la complicidad de Albert Rivera para dormir la propuesta en el el limbo de la burocracia parlamentaria.

La Mesa del Congreso debía decidir el martes si levantaba el veto planteado por el Eecutivo. En esa reunión, ambos grupos han decidido darse más tiempo y pedir nuevos informes a Moncloa. Podemos ha optado por la abstención.
Ya lo creo Olimpio, ya lo creo, veremos a ver como salimos de ésta.

Saludos.
Hola Mari.
Saldremos malparados aquellos que sin ser nacionalistas puros, sin creer que la Justicia puede arreglar los problemas políticos y que sin hacer nada dejando y creyendo que todo lo arregla el tiempo. Quienes piensan y dicen que todo, todo lo encontrado era peor, La sanidad, la educación, las pensiones, los salarios, las diferencias sociales, el malestar entre territorios... Que el lío catalán está resuelto; para para ellos... La vida sigue igual.

Un saludo
El 12% del presupuesto provincial, a lo rural.

M. E. El grupo del PP en la Diputación de Ávila quiere destinar "más del 12%" del presupuesto de 2018, unos 6,5 millones de euros, a políticas para asentar población, ayudar a agricultores, ganaderos y pensionistas de rentas agrarias y crear empleo rural.

O sea.
En el año 2050... ¡Pobre de mí, pobre de mí, ya se acabaron TODAS las fiestas de San Fermín para mí! "Muerto el burro, la cebada al rabo"
ATENCIÓN A TODOS Y A TODAS

Pensiones: en 2050 habrá 77 jubilados por cada 100 habitantes

Redacción La carta de la bolsa - Martes, 05 de Diciembre

Lo dice la OCDE. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha advertido a España de la complejidad a la que se enfrentará en el futuro para la sostenibilidad del sistema público de pensiones debido al envejecimiento de la población, ya que apunta a que el país tendrá en 2050 la segunda mayor tasa de dependencia del mundo, solo superada por Japón.

Lo dice el último informe sobre el sistema de pensiones publicado por el organismo internacional, en el que se incluye un apartado específico sobre España, y donde señala que, a pesar de la "importante" reforma del sistema realizada en 2013, existen aún enormes limitaciones, como la edad media de salida del mercado laboral, que se estancó en 2013, o la falta de incentivos para prolongar la vida laboral tras la jubilación.

En concreto, en los próximos 32 años, cuando la generación nacida en la década de los noventa esté próxima a la jubilación, observará cómo 77,5 de cada 100 habitantes serán pensionistas, frente al 30,6% de 2015 o el 19% de hace 40 años. Esta ratio solo será superada "ligeramente" por Japón, que en 2050 contará con 77,8 personas mayores de 65 años por cada 100 habitantes.

En ambos casos, se situarán muy por encima de la media de la OCDE, donde el 53,2% de la población tendrá más de 65 años en 2050, o del conjunto de la Unión Europea que, según cálculos del organismo, se situará en el 56%, en detrimento del 44% restante que tendrá entre 20 y 64 años.

De igual modo, la institución presidida por el mexicano Ángel Gurría asevera que la tasa de sustitución neta --pensión que se recibe como porcentaje del último salario percibido-- o 'generosidad' de las pensiones en España es demasiado alto, ya que se sitúa en el 82%, frente al 63% de la media de los países del 'club industrializado'.

"El envejecimiento de la población, que se acelerará a un ritmo muy rápido en España, presiona sobre la sostenibilidad financiera y la adecuación de los ingresos de los sistemas de pensiones", asevera la organización que agrupa a 35 países de todo el mundo.

En este sentido, la OCDE apunta al factor de sostenibilidad que entrará en vigor en 2019 y que vinculará la pensión inicial de los jubilados a la esperanza de vida desde los 67 años en el momento de jubilarse, así como al índice de revalorización, que se aplica desde 2014, para ayudar a equilibrar las finanzas de las pensiones en el corto plazo.

Así, la OCDE señala que el sistema de pensiones concederá tasas de sustitución relativamente altas para los trabajadores con una carrera completa, especialmente para los asalariados con ingresos medios y altos, a pesar de la introducción del factor de sostenibilidad.

De igual modo, subraya que la edad legal de jubilación, actualmente establecida en 65,3 años, aumentará gradualmente hasta situarse en los 67 años en 2027. Sin embargo, a partir de ese año, las personas que hayan contribuido durante al menos 38,5 años (en contra de los 36,5 años requeridos actualmente) podrán jubilarse a los 65 años y contar con la pensión completa.

En este orden de cosas, la OCDE sostiene que, a pesar del rápido envejecimiento que se producirá en la población española, la edad media de jubilación se situará por debajo de la proyectada para la OCDE en 2027 (65,8 años para hombres y 65,5 años para mujeres) y sustancialmente por debajo de la estimada en países como Dinamarca (74 años) o Italia (71 años).

EL PARO ACTUAL, DESAFÍO PARA LOS PENSIONES FUTURAS

"La evolución actual del mercado de trabajo puede desafiar la adecuación de los ingresos futuros para los jubilados", asevera el documento. Según apunta, el alto desempleo persistente debilita la acumulación del derecho a las pensiones a muchas personas que se encuentran en edad de trabajar.

Al mismo tiempo, existe una parte de la población que, aunque trabaja, lo hace con contratos temporales --en 2016 el 26% del total de los contratos eran temporales, el doble de la media de la OCDE-- lo que aumenta el riesgo de interrupciones en la trayectoria profesional y, por ende, en las cotizaciones. En España se requiere que se haya trabajado al menos durante 15 años para poder beneficiarse de una pensión regular.

FUERTES DESINCENTIVOS AL TRABAJO

Por otro lado, la OCDE destaca que España es uno de los países con mayores obstáculos para combinar el trabajo y las pensiones y prolongar así la vida laboral tras la edad de jubilación, aunque admite que ciertas trabas se redujeron con la reforma de 2013.

Es posible combinar el trabajo con las pensiones en todos los países de la OCDE excepto en siete, entre los que se incluye España, donde se aplican límites a los ingresos por encima de los cuales se reducen los beneficios de la pensión combinada.

En España, las pensiones de los jubilados que continúan trabajando se reducen en un 50%. Además, no obtienen derechos de pensión adicional a pesar de que hay que pagar un 8% sobre la base de cotización declarada como cuota de solidaridad.
La edad de jubilación aumentará en la OCDE hasta casi los 66 años en 2060.

En la OCDE consideran que establecer de forma estricta una fecha para el retiro no sirve necesariamente al interés general y apuestan por la flexibilidad.

EFE.

PARÍS.

Actualizado:

06/12/2017 01:40h.

La edad de jubilación con una cotización completa aumentará en 1,5 años para los hombres y en 2 años para las mujeres de aquí a 2060 en la OCDE, para situarse en casi 66 años por las reformas aprobadas hasta ahora. En paralelo, el aumento de la esperanza de vida a los 60 años será del triple de ese incremento, señala la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en un informe publicado este martes en el que pone en evidencia el aumento de la presión sobre la financiación de las pensiones.

Los autores de este estudio bienal, que han tenido en cuenta las reformas hasta septiembre de 2017, ponen el acento en que, como los jubilados vivirán más tiempo, habrá que desarrollar el empleo de los mayores para garantizar unas pensiones suficientes.

Por eso consideran que establecer de forma estricta una edad de jubilación no sirve necesariamente al interés general, como tampoco las trabas a la posibilidad de acumular una pensión con un empleo, y señalan a ese respecto las que existen en Australia, Corea del Sur, Dinamarca, España, Grecia, Israel y Japón.

Los buenos ejemplos, por la flexibilidad que ofrecen a quienes ya han cubierto el periodo de cotización para que sigan trabajando, son los de Chile, Estonia, Italia, México, Noruega, Portugal, Eslovaquia, República Checa y Suecia.

La edad de jubilación, que es ahora de 64,3 años con una cotización plena, pasará a ser, para una persona que empezó a trabajar con 20 años en 2016, de 65,8 años para los hombres y de 65,5 para las mujeres.

Las diferencias serán notables entre los países miembros, ya que mientras en varios se quedarán por debajo de los 65 años -60 en Eslovenia y Luxemburgo, 61 en Turquía, 62 en Grecia y 64 en Francia- en tres se superará la barrera simbólica de los 70 años. Serán Italia (71), Holanda (71) y Dinamarca (74), porque en las últimas reformas esos tres países han establecido mecanismos de ajuste automático entre la edad de jubilación y el alza de la esperanza de vida para intentar garantizar el equilibrio financiero del sistema limitando la cuantía de la pensión.

Aumenta la esperanza de vida

En la actualidad, desde la edad de jubilación un hombre en la OCDE puede esperar vivir 18,1 años de media y las mujeres 22,5, aunque esas cifras llegan hasta máximos en Francia (23,6 y 27,6 años respectivamente), y superiores a los 21 y 25 años en Bélgica, Italia, Grecia, Austria, España y Luxemburgo.

La esperanza de vida de las personas con 60 años en la OCDE es de 23,4 años en la actualidad y debería pasar a 27,9 años en 2050, lo que en conjunto supone un fuerte incremento de la tasa de dependencia económica de los mayores.

En concreto, el porcentaje de mayores con 65 o más años respecto al grupo de 20 a 64 años, que era del 27,9% en 2015 se duplicará a mediados de siglo, cuando se espera que sea del 53,2%.

Ese indicador del envejecimiento con implicaciones económicas será particularmente acusado en España y Japón, donde superará el 75%, mientras que en México y, sobre todo, en Israel, se mantendrá por debajo del 40%.

Respecto al nivel futuro de las pensiones con la normativa actual, los autores del estudio calculan que la tasa de reemplazo (la jubilación en porcentaje del salario medio durante la carrera laboral) será en cuatro décadas del 63% de media en la OCDE, y del 71 % en la Unión Europea, de nuevo con grandes fluctuaciones.

Las tasas más elevadas (incluso algo superiores al 100%) se prevén en Turquía y Holanda -España aparece en novena posición con un 82%-, mientras en el otro extremo se sitúan el Reino Unido (la pensión supondrá solo un 29% del salario que ganaban en activo) y México (30%).
Señora Esperanza Aguirre, Entiendo que tiene que estar muy decepcionada con todo lo que ha pasado, con esas dos personas de su equipo, en las que usted confiaba, no tienen perdón, se han aprovechado de su buena voluntad, es indignante que existan personas tan falsas, y la hayan dejado en tan mal lugar, pero señora mía, cuando se delega en alguien, para que lleven esos puestos tan importantes, y sobretodo donde corre el dinero, que como usted bien sabe es muy goloso, y se pega en las manos, se debe de tener mucho cuidado a quien se elige, yo me pregunto cómo es posible que una persona tan inteligente como usted, no se diera cuenta de lo que estaba pasando, perdone pero no lo puedo creer, al igual que la han defraudado a usted, en esa misma medida, usted me ha decepcionado a mí, siempre la defendí, la veía como una persona honesta, firme, decidida, sabiendo lo que se hacía, muy trabajadora, y una señora al mismo tiempo con mano dura, pensaba que sería muy buena presidenta del gobierno, pues bien, todo eso se me ha venido abajo de un plumazo, no es justo que nos engañen así, porque cada día nos despertamos con un caso nuevo, y más grave, hasta cuándo va a durar esto, ya no hay forma de defenderlos, lo único que podemos hacer cuando les atacan es callarnos, avergonzados, no dudo de que aún quedan personas honestas en el partido, pero por culpa de esas personas sin escrúpulos, y de sus jefes, están llevando a España a la pobreza, lo más grave, de todo es que no pasa nada, nadie devuelve lo que se lleva, se ríen de todos los trabajadores, sería bueno que si no son capaces de gobernar el país honradamente, y pensando en el pueblo, se fueran a su casa, pero no, todos quieren chupar de la teta, no se dan cuenta que la vaca se está secando, ¿para qué queremos tantos diputados?. Para que cobren una pensión vitalicia podían ser como cualquier español, que para cobrar la pensión, tienes que estar pagando equis años, ellos no están unos años, y ya cobran toda la vida, trabajando en otro sitio, el que no lo sienta como vocación, que se retire, y deje el sitio a otro que si lo sienta, por favor no nos defrauden más.
R, F, B.
LIBERAL. Tranquilo, no pasa nada.

O sea: Dios proveerá.