Pensiones, jubilación


La crispación política paraliza el Pacto de Toledo con las pensiones al límite.

La subida del 1,6% ha disparado el gasto al 7%, lo que ha contribuido a engordar el déficit, de más de 19.000 millones.

María Cuesta.

Madrid.

Actualizado:

15/02/2019 01:49h.

El acuerdo en el Pacto de Toledo era inminente. Al Gobierno se le ha llenado la boca en los últimos meses de anunciar unos avances que le permitirían legislar una nueva reforma para asegurar los pilares del sistema de pensiones, afectado por un déficit superior a 19.000 millones de euros. Pero ese acuerdo tendrá que esperar. Con la cuenta atrás de la legislatura ya en marcha, la comisión parlamentaria ha encallado y con ella la veintena de recomendaciones en las que trabajan sus señorías para afrontar la que probablemente sea la reforma más importante y compleja que tiene pendiente España.

La actitud que ha mantenido el Gobierno de Pedro Sánchez durante estos meses de negociación no ha sido la esperada entre los grupos parlamentarios de la oposición para construir un ambiente proclive al entendimiento. «No hay muestra de interés alguna», aseguran fuentes parlamentarias. Y aunque a principios de año el documento final llegó a esperarse para los primeros días de febrero, lo cierto es que los desplantes han ido acumulándose hasta erosionar por completo las posibilidades de pacto. Los populares han denunciado en reiteradas ocasiones cómo el Ejecutivo no les ha llamado para acordar ninguna de las medidas económicas aprobadas en los últimos meses, una actitud que choca de frente con el llamamiento a todos los grupos parlamentarios que el pasado mes de julio hizo Pedro Sánchez «para construir un nuevo Pacto de Toledo».

Reformas por decreto
Un punto de inflexión en las negociaciones lo marcó también el decreto de las pensiones aprobado en el último Consejo de Ministros de diciembre, que con el anzuelo de la revalorización del pago a los pensionistas el Gobierno incluyó además la eliminación de las bonificaciones a la contratación impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy. El Ejecutivo logró sacar adelante este «cajón de sastre» con el apoyo de Podemos y ante el desconcierto de Ciudadanos, que cambió su sentido del voto a última hora y se unió al PP en su abstención. Una «desvergüenza», en palabras del diputado popular Carlos Floriano, que protagonizó un fuerte rifirrafe con la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en aquel pleno y que en la práctica supuso romper con el espíritu de la comisión del Pacto de Toledo de mantener las pensiones públicas alejadas de las tensiones políticas.

Tampoco ha tenido buena acogida en la oposición un artículo escrito por la portavoz socialista en Pacto de Toledo, Merce Perea, con un buen puñado de dardos al Partido Popular. Bajo el título « ¡Es el Pacto, estúpido!», Perea asevera que «despreciar el Pacto como se hizo en 2013, dejarlo caer, como pretenden algunos ahora, constituye una regresión que no nos podemos permitir» de un instrumento que se creó hace más de 20 años y que es «referente mundial». Según la portavoz socialista, la unanimidad en torno a las recomendaciones del Pacto de Toledo es fundamental, porque «no llegar a un acuerdo lo más amplio posible» permite a cualquier gobierno «hacer la reforma que le parezca en función de su mayoría parlamentaria».

«No han faltado quienes, atrevidos a mi juicio, han argüido que el acuerdo al que se llegue será papel mojado», aseveró Perea, para añadir que «las reformas estructurales del país se deben hacer por consenso, nunca por imposición ya que carecerían de la suficiente legitimidad social».

Alternativas de financiación
El Pacto de Toledo lleva intentando deshacer la madeja en la que está enredado desde que en septiembre pasado acordara volver a ligar la subida de las pensiones al IPC. Fue el primer fruto de unos trabajos que habían comenzado más de año y medio antes con el objetivo acuciante de poner sobre la mesa alternativas para asegurar la financiación y sostenibilidad del sistema público, para el que este año había presupuestados 153.864 millones, un 6,2%. Es la cifra más alta de la historia.

El desfase entre los ingresos y gastos de la Seguridad Social lejos de reducirse, sigue aumentando. La subida general del 1,6% y del 3% para las pensiones mínimas y no contributivas aplicadas en 2018 y este año han elevado la factura de las jubilaciones a cifras desconocidas, y el déficit del sistema público amenaza con escalar, de nuevo, hasta cantidades históricas. El pasado enero el gasto en prestaciones se disparó un 7%, hasta hasta la cifra récord de 9.535,5 millones de euros. Hay que remontarse a 2009 para encontrar una tasa interanual de gasto en pensiones próxima a la registrada el primer mes del año.

Y, mientras, los grupos parlamentarios son incapaces de ponerse de acuerdo. El PSOE, porque ha decidido legislar por libre, y los partidos de la oposición, porque no están dispuestos a poner sobre la mesa de Pedro Sánchez un acuerdo que podría rentabilizar en las urnas.

En lo que todos coinciden es en que el gran asunto por acordar tiene que ver con cuál tiene que ser la estructura financiera del sistema público de pensiones. Comparten que hace falta más dinero para pagar las prestaciones, pero el acuerdo se aleja cuando se baja al detalle.

Sí que hay consenso en la necesidad de que aumente la aportación procedente de los impuestos, pero el acuerdo se evapora rápido cuando se plantea cómo pagar esa mayor aportación. Falta entendimiento y las discrepancias se ha agudizado por la crispación política, que hace que hoy la posibilidad de pacto este más lejos si cabe.
La 'otra' subida del gasto en pensiones: los recién jubilados cobran un 57% más que los más mayores.

El gasto seguirá creciendo sea cual sea el índice de revalorización: los nuevos jubilados tienen prestaciones mucho más altas que los que fallecen.

D. Soriano -2019-02-12.

El gasto en pensiones no deja de crecer. En los próximos Presupuestos Generales del Estado, se aprueben o no los que se debaten esta semana en el Pleno del Congreso, superará los 150.000 millones de euros. Más de 4 de cada 10 euros del total de gasto no financiero de estas cuentas públicas.

Normalmente, cuando se plantean estas cifras, todos nos acordamos de las reformas, de los intentos de reducir un poco este incremento, de las manifestaciones de los pensionistas o de la revalorización con el IPC. Porque al final, ése ha sido el gran debate del año, si las pensiones debían subir según un índice de precios (ya fuera el IPC de noviembre, como antes, o una media anual, como ahora) o había que poner una restricción en función de la situación de las cuentas del sistema (en eso consistía el famoso Índice de Revalorización de las Pensiones de la reforma de 2013).

También se habla mucho de demografía. De la creciente esperanza de vida y de la baja natalidad, de esos baby-boomers que están a punto de comenzar a jubilarse y que no tienen un relevo (ni lo tendrán) en el mercado laboral.

Y sí, es verdad que los dos fenómenos afectan, y mucho, a las cuentas de la Seguridad Social. Pero hay algo más. Un tercer elemento que no siempre se tiene en mente. La revalorización anual (ya sea con IPC o IRP) afecta las pensiones que ya están en vigor. Pero hay un factor muy relevante: las nuevas pensiones son más altas, bastante más, que las viejas. Los nuevos jubilados alcanzan los 65 años con carreras más largas y más cotización acumulada. Con más derechos. Por eso, incluso aunque se volviese al IRP y al famoso 0,25%, algo que nadie plantea, el gasto seguiría creciendo. Y no, las reformas de los últimos años no han revertido esta tendencia. Han reducido el incremento del gasto o la tasa de crecimiento de las nuevas pensiones. Pero los nuevos pensionistas siguen cobrando mucho más que los que dejan el sistema por fallecimiento. Además, lo normal es que esta tendencia continúe muchos años.

Por estos motivos, el próximo lunes, 18 de febrero, Libertad Digital acoge un nuevo desayuno informativo centrado en Pensiones, en esta ocasión, en el llamado "segundo pilar" de las Pensiones o planes de empresa para completar la retribución que recibirán sus trabajadores en el momento de la jubilación. El desayuno está impulsado por Ibercaja Pensión y contará con su director, José Carlos Vizárraga Catalán y con otros expertos del sector.

La semana pasada, el Instituto Santalucía presentaba su informe "Alternativas a la insuficiencia de las pensiones", elaborado en colaboración con Pedro Serrano (Universidad Carlos III de Madrid), Juan A. Lafuente (Universidad Jaume I) y Jorge Martínez-Ramallo (Airos Valor). Aunque el documento estaba centrado en las opciones para complementar sus prestaciones que tenían los jubilados que poseen patrimonio inmobiliario, también incluía un apartado de análisis sobre la situación actual del sistema y su evolución futura. En este punto, lo más destacado eran las cifras sobre cómo el gasto ha ido incrementándose de forma natural, simplemente por la sustitución de pensionistas con prestaciones muy bajas (los jubilados hace 20-30 años que fallecen) por pensionistas con derecho a una mensualidad muy superior.

Así, en 2005 los pensionistas de 65 a 74 años cobraban una pensión media de 680 euros al mes. A cambio, los de 85 y más años estaban en los 438 euros. En 2017, los jubilados más jóvenes se iban a los 1.093 euros al mes por los 695 euros de los más mayores. Como puede verse en la siguiente tabla, en todos los grupos de edad, la prestación media ha subido entre un 50 y un 60% en la última década. Es algo lógico, porque las cohortes que van accediendo a la jubilación tienen mejores carreras laborales. Pero sí es relevante que la diferencia no se acorte. A pesar de las reformas y del incremento de las mínimas de los últimos años, la pensión del grupo de 65 a 74 años sigue siendo un 57% más alta que la de los mayores de 85 años.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Que te gusta?.
Ángel....

Las encuestas, siempre han estado tocadas un pelín inclinadas hacía uno u otro lado. Lo que no es normal es el vocabulario empleado para la crítica, crítica que no va destinada tanto a las técnicas empleadas, como a la destrucción de las persona que están al frente de las Instituciones.
La técnica del CIS, es lamentable. Culpable el responsable de ese Organismo.
Así es ángel. Mal resultado el de este enero.

Han sido 204.865. Ni cuando se tiene razón en el fondo, se dice lo que "la tele dice"
Perdona Olimpio, por llamarme mentiroso. Llevas razón, he esxrito 200.000, y son 204.600, redondeando un poco.
Gracias por la rectificación.
Un saludo.
Paco.
Otra mentira.
Hola Olimpio, buenas noches.
Llevas razón, me he confundido. Según todos los periódicos, son 204.600.
Te pido disculpas.
Felices sueños.
Un saludo.
Paco.
Olimpio. Claro, la mejor encuesta es la que sale de las elecciones.
Ángel....

Las encuestas, siempre han estado tocadas un pelín inclinadas hacía uno u otro lado. Lo que no es normal es el vocabulario empleado para la crítica, crítica que no va destinada tanto a las técnicas empleadas, como a la destrucción de las persona que están al frente de las Instituciones.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Olimpio. Claro, la mejor encuesta es la que sale de las elecciones.
Ángel con Aznar las viuda cobraban el 42% de las pensiones de sus maridos. Zapatero lo subió al 52%, claro que a los que ya lo estaban cobrando no se les podía subir así.
Yo le ageadeceria a Mari Carmen que nos informara de cuando y qué porcentaje subió Aznar para mirarlo. No es muy nornal tener tan claro que Aznar le subió mucho las pensiones, tanto que es el único y no saber cuando ni cuanto.
Saludos.
CLARA. Como ves no entro porque no tengo ni idea. Ni sé si Aznar o Zapatero fue mejor o peor. Ni idea. Os leo pero no participo.
Ya, ya, el verbo engañar lo digo yo. Como bien sabes cuando dan datos en política hay que creer la mitad de la mitad. Ya ves lo que dice el CIS.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Ángel con Aznar las viuda cobraban el 42% de las pensiones de sus maridos. Zapatero lo subió al 52%, claro que a los que ya lo estaban cobrando no se les podía subir así.
Yo le ageadeceria a Mari Carmen que nos informara de cuando y qué porcentaje subió Aznar para mirarlo. No es muy nornal tener tan claro que Aznar le subió mucho las pensiones, tanto que es el único y no saber cuando ni cuanto.
Saludos.
ANGEL. He dicho lo que se puede leer, no he citado la palabra "engañar".

Saludos ängel.
Ya, ya, el verbo engañar lo digo yo. Como bien sabes cuando dan datos en política hay que creer la mitad de la mitad. Ya ves lo que dice el CIS.
OLIMPIO. Estas noticias no pueden engañarse ni engañarnos.
ANGEL. He dicho lo que se puede leer, no he citado la palabra "engañar".

Saludos ängel.
Si cobraba pensión con Aznar
Saludos
Aunque a tí te no te lo parezca, será muy difícil que las subidas del mandato de Zapatero en pensiones se vuelvan, a repetir aunque no fuera tu caso.

Saludos
Así es ángel. Mal resultado el de este enero.

Han sido 204.865. Ni cuando se tiene razón en el fondo, se dice lo que "la tele dice"
OLIMPIO. Estas noticias no pueden engañarse ni engañarnos.