Pensiones, jubilación


IMPACTO DE LAS MEDIDAS DE SÁNCHEZ.

El gasto en pensiones duplica su crecimiento en el comienzo del año.

La factura de las jubilaciones aumenta un 7% hasta febrero y llega a 17.000 millones; hace un año subía un 3,3%;.

El alza de costes laborales a las empresas desde enero impulsa un 6,5% la recaudación, hasta 20.000 millones.

Susana Alcelay.

Madrid.

Actualizado:

22/04/2019 08:37h.

Las políticas de más gasto y de subida de impuestos a las empresas aplicadas por el Gobierno desde enero ya se reflejan con nitidez en los balances de la Seguridad Social. Hasta febrero el ritmo de crecimiento del gasto en pensiones rozó el 7%, el doble del crecimiento que tenía la factura de las pensiones un año antes. Es un alza récord, que se explica no solo por la incorporación de pensionistas al sistema, también por el mayor desembolso del sistema dedicado a subir un 1,6% las prestaciones de los jubilados, 3% para el caso de las mínimas, y la paga compensatoria por la desviación de los precios en una décima. A estos desembolsos se han unido a jubilación anticipada a 3.000 policías que no solo engrosan el número de beneficiarios, también tienen una pensión superior a la media.

Pero las políticas de Ejecutivo también se han dejado notar en la recaudación que, en plena desaceleración de la economía, crece a tasas desconocidas. Esta evolución se explica sobre todo por la subida de los impuestos al empleo aplicados desde enero, pero también por el alza del salario mínimo hasta 900 euros mensuales y, en general, por el aumento de los salarios. La ejecución presupuestaria de la Seguridad Social refleja que el sistema público recaudó en solo dos meses algo más de 20.000 millones, un 6,5% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando los ingresos crecían a un ritmo del 5%.

Alza del SMI.

La sudida de las cotizaciones a las empresas ha jugado un papel importante en que la Seguridad Social haya hecho caja. En el primer mes del año las bases máximas de cotización, que son las que se corresponden con los sueldos más elevados, subieron un 7% y un 22,3% las bases mínimas, en línea con el alza del SMI. También se incrementaron un 1,25% la base mínima de los autónomos y se endureció en un 40% la cotización para los contratos temporales inferiores a cinco días como medida para frenar la temporalidad en el empleo. Las empresas, además, ya pagan la cotización de los alumnos en los programas de formación y prácticas no laborales y académicas, aunque no estén remunerados.

Este aumento de la presión sobre la fiscalidad de las empresas hizo estallar a la CEOE. Su presidente, Antonio Garamendi, cuantificó un gasto adicional en las cuotas que pagan las empresas a la Seguridad Social de 1.500 millones. Por ello, auguró que esta subida provocará un «recorte en la contratación», como finalmente está ocurriendo.

Más impuestos al empleo.

Como ya informó ABC, el aumento de los impuestos al empleo y la subida del salario mínimo hasta 900 euros están siendo barreras que han encarecido la contratación y se traducirán este año en que la economía española requerirá de un mayor crecimiento de la actividad para poder crear puestos de trabajo, a diferencia de lo que venía ocurriendo en los últimos años. Los datos de afiliación, el termómetro más fiable para medir el empleo, reflejan desde el verano una clara desaceleración, en línea con la economía, que se agudiza cada mes.

En los tres primeros meses de aplicación del nuevo SMI las consecuencias ya se perciben. La contratación indefinida prácticamente se ha hundido y el empleo se desacelera en toda España; ha pasado de crecer a ritmos anuales superiores al 3% a final de 2018 a hacerlo al 2,8% en febrero. Marzo no fue mejor para los contratos. Los datos del Ministerio de Trabajo situarán en un 7% la caída interanual, el peor registro desde 2013.

Sin mecanismos de ajuste.

Durante este ejercicio la escalada del gasto seguirá su curso sin que ningún mecanismo de ajuste pueda mitigar el crecimiento. Este año estaba previsto que entrara en vigor el Factor de Sostenibilidad, un mecanismo de ajuste que hubiera ligado la pensión inicial a la esperanza de vida y, por tanto, recortado la prestación. Pero no lo hará porque el acuerdo presupuestario entre el Gobierno del PP y el PNV retrasó su entrada en vigor hasta 2023, año clave porque comenzarán a jubilarse las generaciones nacidas entre 1958 y 1977, los hijos del «baby boom».

La factura de gasto seguirá, por tanto, engordando durante este año y también el déficit del sistema, que en 2018 se situó 18.300 millones. Como ya adelantó este diario la factura de las medidas aprobadas por Sánchez supondrán un desembolso cercano a los 4.000 millones. Ya está en marcha la percepción de subsidio de paro desde los 52 años y la ampliación del permiso de paternidad hasta ocho semanas este año, a 12 semanas en 2020 y 16 semanas en 2021, igual que las madres. Son las medidas estrellas y también las de mayor cuantía; sumarán 2.606 millones, de los que 1.340 corresponden a la ayuda por desempleo y 1.266 a las mejoras para los padres.

El Gobierno ha hecho en un mes lo que no hizo en ocho. Por su «urgente necesidad» el Consejo de Ministros dio el visto bueno a la recuperación por el Estado de la cotización de las cuidadoras de familiares dependientes y mejoró hasta los 341 euros, un 17% más, la prestación por hijo a cargo para familias en situación de pobreza. Ambas recibieron ayer el visto bueno de la Cámara Baja y su coste conjunto asciende a 656 millones.

Bonificaciones y ayudas.

Las pensiones de incapacidad permanente han mejorado mil euros con un coste superior a 25 millones y ya están en vigor una sucesión de bonificaciones a la contratación pese a que el partido en el Gobierno siempre se mostró contrario a este tipo de ayudas en un momento en el que la Seguridad Social arrastra un déficit de 18.000 millones. Están en marcha ayudas a la conversión de contratos temporales de eventuales agrarios en indefinidos (12,78 millones), a la contratación de desempleados de larga duración (25,6 millones) y para prolongar la actividad de trabajadores con contratos fijos discontinuos en el sector turístico (22 millones). Más de 42 millones irán a compensar con una bajada de cuotas a los trabajadores del campo por la repercusión negativa del salario mínimo.
El gasto mensual en pensiones alcanza los 9.563,12 millones de euros y registra un alza récord en 10 años.

En este mes, la pensión media de jubilación ha sido de 1.131,86 euros, lo que supone una subida del 5,04%.

EFE.

MADRID.

Actualizado:

26/02/2019 10:19h.

El gasto mensual en pensiones contributivas de la Seguridad Social ha alcanzado los 9.563,12 millones de euros en febrero, lo que supone un incremento interanual del 7,15%, un alza no vista en diez años. Según los datos publicados este viernes por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, febrero ha sido el séptimo mes consecutivo en el que la nómina de pensiones ha aumentado más del 4%, después de varios años con encarecimientos más moderados.

El aumento del gasto en pensiones de febrero ha sido consecuencia del incremento natural del número de pensionistas, así como de la revalorización general de la paga del 1,6%, que ha alcanzado el 3% en el caso de las pensiones mínimas y las no contributivas, y del alza del 56% al 60% de la base reguladora de la pensión de viudedad.

El gasto en pensiones de febrero no incluye la llamada "paguilla" de unos 13 euros de media que han recibido este mes más de 9 millones de pensiones, con un gasto total de 123,4 millones de euros, con las que el Gobierno ha compensado la décima de desviación del IPC que se registró el pasado año (1,7 %) por encima del 1,6 % que subieron estas prestaciones.

En este mes, la pensión media de jubilación ha sido de 1.131,86 euros, lo que supone una subida del 5,04% respecto a febrero de 2018, mientras que la de viudedad se ha situado en 708,26 euros, tras elevarse un 8,6 % respecto al año anterior.

En cuanto a la pensión media del sistema, que comprende las de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares, se ha situado en 985,16 euros mensuales, tras un ascenso interanual del 5,67%.

En su conjunto, en febrero se han abonado 9,7 millones de pensiones contributivas, un 1,4% más que hace un año, de las que su mayor parte han sido por jubilación (6.012.434) y el resto de viudedad (2.361.111), así como de incapacidad permanente (953.111), orfandad (338.359) y a favor de familiares (42.125).

En cuanto a las nuevas altas, la pensión media de jubilación (con datos de enero) ha sido de 1.446,11 euros.

Por género, las mujeres han sido las que han acaparado la mayor parte de las prestaciones por viudedad (92,2%) y a favor de un familiar (69,4%), mientras que los hombres han sido mayoritarios entre los pensionistas por incapacidad permanente (63,8%), jubilación (61,7%) y orfandad (52,5%).

En conjunto, los hombres han acaparado el 48,4% de las prestaciones y las mujeres, el 51,6% restante.
Villalobos no convocará el Pacto de Toledo: «Que monten un debate de televisión»

La presidenta de la Comisión renuncia a reunir a la comisión para debatir los preacuerdos alcanzados al no contar con un documento consensuado.

María Cuesta.

MADRID.

Actualizado:

20/02/2019 13:25h.

El frustrado acuerdo en la comisión del Pacto de Toledo ha terminado por desencadenar un bronco debate entre los grupos políticos que han seguido señalando hoy a Podemos como responsable de hacer saltar por los aires un consenso sobre el futuro del sistema de pensiones. La formación morada no ha dudado en defenderse y ha escenificado su ruptura con el PSOE, al que ha acusado de «mentir» y buscar «hacerse una foto electoral», según ha declarado la portavoz del grupo Irene Montero antes de entrar al Pleno.

Desde los populares han destacado las incoherencias en las que ha entrado Podemos al ponerse al frente de la manifestaciones por un sistema de pensiones digno y luego bloquear la comisión que debevelar por sus sostenibilidad. En palabras del vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto: «muchos jubilados se sentirán frustrados» cuando vean que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, «les tomó el pelo» al acudir a sus manifestaciones para después torpedear el acuerdo.

Para Maroto, el debate de las pensiones, «el más importante» del país, ha sufrido «un nuevo golpe por parte de la izquierda», que, a su juicio, se suma al momento en el que el entonces diputado socialista Pedro Sánchez «votó la congelación de las pensiones» siendo José Luis Rodríguez Zapatero presidente del Gobierno.

Pero el cruce de acusaciones no sólo se ha visto en los pasillos del Congreso y se ha escenificado también en el Pleno. En un último intento por cerrar un acuerdo, la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha insistido en que «confía plenamente» en que el Pacto de Toledo «todavía tenga solución» y que se pueda llegar a un acuerdo «antes de las elecciones». La ministra respondía así a las acusaciones de la portavoz de En Marea, Yolanda Díaz, que había asegurado que el PSOE buscaba un recorte en las pensiones en la revisión de sus recomendaciones.

Último intento fallido
Las esperanzas de la ministra Valerio estaban puestas en una Comisión que hoy la presidenta del Pacto, Celia Villalobos, «con gran dolor de mi corazón», ha descartado se vaya a celebrar. «El Pacto de Toledo es una comisión que funciona de forma diferente. Para convocarla hay que presentar a la mesa y a la comisión de un documento en el que normalmente hay entre un 90% o 95% de acuerdo de los partidos», ha explicado.

«Puede haber algún voto particular en algun tema concreto, que se respeta y que viene recogido después en el documento que se eleva al Pleno. El problema es que en este momento ese documento no existe. Porque Podemos, de forma sorpresiva -para mí y para el conjunto de los portavoces- presentaron ayer votos particulares a todo, desde la introducción hasta el último punto», ha continuado Villalobos, visiblemente afectada ya que hoy mismo ha confirmado que abandona la política.

«Yo tenía unas enormes ganas de conseguir el Pacto de Toledo. Para mí ha sido un reto, que he perdido claramente». «Todos los grupos políticos han cedido en sus planteamientos para conseguir un consenso y han cedido en cuestiones fundamentales para integrar a Podemos. Claro, cuando Podemos se va, todos los grupos dicen que ellos vuelven a sus principios, con lo cual hace imposible llevar un documento a la comisión. Por eso es imposible que haya comisión. Y lo digo con gran dolor de mi corazón», ha aseverado. « ¿Nos vamos a reunir?, ¿Con qué documento? Yo como presidenta ¿qué documento llevo yo a la mesa para que se pueda votar? No existe. Podemos ha dinamitado el Pacto», se ha resignado Villalobos.

Preguntada por si detrás de la solicitud se escondían intereses electorales, Villalobos se ha mostrado tajante: «Yo llevo muchos años en política, he visto de todo y a mi no me van a manipular. Yo he tenido que apartar mis ideas políticas para no intervenir en el debate. Por lo tanto si no hay un documento sobre el que hay más de un 90% de acuerdo de los grupos políticos yo no voy a convocar la comisión del Pacto de Toledo. Para votar qué. ¿Para que los portavoces hables? Pues que vayan a televisión y monten un debate», ha concluido.
La solución:
que los robots tributen para la pensión
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El Pacto de Toledo se ha reactivado, -informa El Confidencial,- con el objetivo de "contemplar vías alternativas de financiación para la Seguridad Social como consecuencia del crecimiento de la productividad sin aumento del empleo". Y una de esas vías contempla las "cotizaciones por robots" utilizados en la producción. Otra, más prosaica, consiste en aumentar el Impuesto de Sociedades.
La crispación política paraliza el Pacto de Toledo con las pensiones al límite.

La subida del 1,6% ha disparado el gasto al 7%, lo que ha contribuido a engordar el déficit, de más de 19.000 millones.

María Cuesta.

Madrid.

Actualizado:

15/02/2019 01:49h.

El acuerdo en el Pacto de Toledo era inminente. Al Gobierno se le ha llenado la boca en los últimos meses de anunciar unos avances que le permitirían legislar una nueva reforma para asegurar los pilares del sistema de pensiones, afectado por un déficit superior a 19.000 millones de euros. Pero ese acuerdo tendrá que esperar. Con la cuenta atrás de la legislatura ya en marcha, la comisión parlamentaria ha encallado y con ella la veintena de recomendaciones en las que trabajan sus señorías para afrontar la que probablemente sea la reforma más importante y compleja que tiene pendiente España.

La actitud que ha mantenido el Gobierno de Pedro Sánchez durante estos meses de negociación no ha sido la esperada entre los grupos parlamentarios de la oposición para construir un ambiente proclive al entendimiento. «No hay muestra de interés alguna», aseguran fuentes parlamentarias. Y aunque a principios de año el documento final llegó a esperarse para los primeros días de febrero, lo cierto es que los desplantes han ido acumulándose hasta erosionar por completo las posibilidades de pacto. Los populares han denunciado en reiteradas ocasiones cómo el Ejecutivo no les ha llamado para acordar ninguna de las medidas económicas aprobadas en los últimos meses, una actitud que choca de frente con el llamamiento a todos los grupos parlamentarios que el pasado mes de julio hizo Pedro Sánchez «para construir un nuevo Pacto de Toledo».

Reformas por decreto
Un punto de inflexión en las negociaciones lo marcó también el decreto de las pensiones aprobado en el último Consejo de Ministros de diciembre, que con el anzuelo de la revalorización del pago a los pensionistas el Gobierno incluyó además la eliminación de las bonificaciones a la contratación impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy. El Ejecutivo logró sacar adelante este «cajón de sastre» con el apoyo de Podemos y ante el desconcierto de Ciudadanos, que cambió su sentido del voto a última hora y se unió al PP en su abstención. Una «desvergüenza», en palabras del diputado popular Carlos Floriano, que protagonizó un fuerte rifirrafe con la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en aquel pleno y que en la práctica supuso romper con el espíritu de la comisión del Pacto de Toledo de mantener las pensiones públicas alejadas de las tensiones políticas.

Tampoco ha tenido buena acogida en la oposición un artículo escrito por la portavoz socialista en Pacto de Toledo, Merce Perea, con un buen puñado de dardos al Partido Popular. Bajo el título « ¡Es el Pacto, estúpido!», Perea asevera que «despreciar el Pacto como se hizo en 2013, dejarlo caer, como pretenden algunos ahora, constituye una regresión que no nos podemos permitir» de un instrumento que se creó hace más de 20 años y que es «referente mundial». Según la portavoz socialista, la unanimidad en torno a las recomendaciones del Pacto de Toledo es fundamental, porque «no llegar a un acuerdo lo más amplio posible» permite a cualquier gobierno «hacer la reforma que le parezca en función de su mayoría parlamentaria».

«No han faltado quienes, atrevidos a mi juicio, han argüido que el acuerdo al que se llegue será papel mojado», aseveró Perea, para añadir que «las reformas estructurales del país se deben hacer por consenso, nunca por imposición ya que carecerían de la suficiente legitimidad social».

Alternativas de financiación
El Pacto de Toledo lleva intentando deshacer la madeja en la que está enredado desde que en septiembre pasado acordara volver a ligar la subida de las pensiones al IPC. Fue el primer fruto de unos trabajos que habían comenzado más de año y medio antes con el objetivo acuciante de poner sobre la mesa alternativas para asegurar la financiación y sostenibilidad del sistema público, para el que este año había presupuestados 153.864 millones, un 6,2%. Es la cifra más alta de la historia.

El desfase entre los ingresos y gastos de la Seguridad Social lejos de reducirse, sigue aumentando. La subida general del 1,6% y del 3% para las pensiones mínimas y no contributivas aplicadas en 2018 y este año han elevado la factura de las jubilaciones a cifras desconocidas, y el déficit del sistema público amenaza con escalar, de nuevo, hasta cantidades históricas. El pasado enero el gasto en prestaciones se disparó un 7%, hasta hasta la cifra récord de 9.535,5 millones de euros. Hay que remontarse a 2009 para encontrar una tasa interanual de gasto en pensiones próxima a la registrada el primer mes del año.

Y, mientras, los grupos parlamentarios son incapaces de ponerse de acuerdo. El PSOE, porque ha decidido legislar por libre, y los partidos de la oposición, porque no están dispuestos a poner sobre la mesa de Pedro Sánchez un acuerdo que podría rentabilizar en las urnas.

En lo que todos coinciden es en que el gran asunto por acordar tiene que ver con cuál tiene que ser la estructura financiera del sistema público de pensiones. Comparten que hace falta más dinero para pagar las prestaciones, pero el acuerdo se aleja cuando se baja al detalle.

Sí que hay consenso en la necesidad de que aumente la aportación procedente de los impuestos, pero el acuerdo se evapora rápido cuando se plantea cómo pagar esa mayor aportación. Falta entendimiento y las discrepancias se ha agudizado por la crispación política, que hace que hoy la posibilidad de pacto este más lejos si cabe.
La 'otra' subida del gasto en pensiones: los recién jubilados cobran un 57% más que los más mayores.

El gasto seguirá creciendo sea cual sea el índice de revalorización: los nuevos jubilados tienen prestaciones mucho más altas que los que fallecen.

D. Soriano -2019-02-12.

El gasto en pensiones no deja de crecer. En los próximos Presupuestos Generales del Estado, se aprueben o no los que se debaten esta semana en el Pleno del Congreso, superará los 150.000 millones de euros. Más de 4 de cada 10 euros del total de gasto no financiero de estas cuentas públicas.

Normalmente, cuando se plantean estas cifras, todos nos acordamos de las reformas, de los intentos de reducir un poco este incremento, de las manifestaciones de los pensionistas o de la revalorización con el IPC. Porque al final, ése ha sido el gran debate del año, si las pensiones debían subir según un índice de precios (ya fuera el IPC de noviembre, como antes, o una media anual, como ahora) o había que poner una restricción en función de la situación de las cuentas del sistema (en eso consistía el famoso Índice de Revalorización de las Pensiones de la reforma de 2013).

También se habla mucho de demografía. De la creciente esperanza de vida y de la baja natalidad, de esos baby-boomers que están a punto de comenzar a jubilarse y que no tienen un relevo (ni lo tendrán) en el mercado laboral.

Y sí, es verdad que los dos fenómenos afectan, y mucho, a las cuentas de la Seguridad Social. Pero hay algo más. Un tercer elemento que no siempre se tiene en mente. La revalorización anual (ya sea con IPC o IRP) afecta las pensiones que ya están en vigor. Pero hay un factor muy relevante: las nuevas pensiones son más altas, bastante más, que las viejas. Los nuevos jubilados alcanzan los 65 años con carreras más largas y más cotización acumulada. Con más derechos. Por eso, incluso aunque se volviese al IRP y al famoso 0,25%, algo que nadie plantea, el gasto seguiría creciendo. Y no, las reformas de los últimos años no han revertido esta tendencia. Han reducido el incremento del gasto o la tasa de crecimiento de las nuevas pensiones. Pero los nuevos pensionistas siguen cobrando mucho más que los que dejan el sistema por fallecimiento. Además, lo normal es que esta tendencia continúe muchos años.

Por estos motivos, el próximo lunes, 18 de febrero, Libertad Digital acoge un nuevo desayuno informativo centrado en Pensiones, en esta ocasión, en el llamado "segundo pilar" de las Pensiones o planes de empresa para completar la retribución que recibirán sus trabajadores en el momento de la jubilación. El desayuno está impulsado por Ibercaja Pensión y contará con su director, José Carlos Vizárraga Catalán y con otros expertos del sector.

La semana pasada, el Instituto Santalucía presentaba su informe "Alternativas a la insuficiencia de las pensiones", elaborado en colaboración con Pedro Serrano (Universidad Carlos III de Madrid), Juan A. Lafuente (Universidad Jaume I) y Jorge Martínez-Ramallo (Airos Valor). Aunque el documento estaba centrado en las opciones para complementar sus prestaciones que tenían los jubilados que poseen patrimonio inmobiliario, también incluía un apartado de análisis sobre la situación actual del sistema y su evolución futura. En este punto, lo más destacado eran las cifras sobre cómo el gasto ha ido incrementándose de forma natural, simplemente por la sustitución de pensionistas con prestaciones muy bajas (los jubilados hace 20-30 años que fallecen) por pensionistas con derecho a una mensualidad muy superior.

Así, en 2005 los pensionistas de 65 a 74 años cobraban una pensión media de 680 euros al mes. A cambio, los de 85 y más años estaban en los 438 euros. En 2017, los jubilados más jóvenes se iban a los 1.093 euros al mes por los 695 euros de los más mayores. Como puede verse en la siguiente tabla, en todos los grupos de edad, la prestación media ha subido entre un 50 y un 60% en la última década. Es algo lógico, porque las cohortes que van accediendo a la jubilación tienen mejores carreras laborales. Pero sí es relevante que la diferencia no se acorte. A pesar de las reformas y del incremento de las mínimas de los últimos años, la pensión del grupo de 65 a 74 años sigue siendo un 57% más alta que la de los mayores de 85 años.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Que te gusta?.
Ángel....

Las encuestas, siempre han estado tocadas un pelín inclinadas hacía uno u otro lado. Lo que no es normal es el vocabulario empleado para la crítica, crítica que no va destinada tanto a las técnicas empleadas, como a la destrucción de las persona que están al frente de las Instituciones.
La técnica del CIS, es lamentable. Culpable el responsable de ese Organismo.
Olimpio. Claro, la mejor encuesta es la que sale de las elecciones.
Ángel....

Las encuestas, siempre han estado tocadas un pelín inclinadas hacía uno u otro lado. Lo que no es normal es el vocabulario empleado para la crítica, crítica que no va destinada tanto a las técnicas empleadas, como a la destrucción de las persona que están al frente de las Instituciones.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Olimpio. Claro, la mejor encuesta es la que sale de las elecciones.
Ángel con Aznar las viuda cobraban el 42% de las pensiones de sus maridos. Zapatero lo subió al 52%, claro que a los que ya lo estaban cobrando no se les podía subir así.
Yo le ageadeceria a Mari Carmen que nos informara de cuando y qué porcentaje subió Aznar para mirarlo. No es muy nornal tener tan claro que Aznar le subió mucho las pensiones, tanto que es el único y no saber cuando ni cuanto.
Saludos.
CLARA. Como ves no entro porque no tengo ni idea. Ni sé si Aznar o Zapatero fue mejor o peor. Ni idea. Os leo pero no participo.
Ya, ya, el verbo engañar lo digo yo. Como bien sabes cuando dan datos en política hay que creer la mitad de la mitad. Ya ves lo que dice el CIS.
Eso se ha dicho siempre. Si coges la prensa de la época de Rajoy lo puedes ver, la cocina y otras... La intensidad de hoy en defenestrar Instituciones y personas es horrorosa.
No me gustaba antes, ahora menos.
Ángel con Aznar las viuda cobraban el 42% de las pensiones de sus maridos. Zapatero lo subió al 52%, claro que a los que ya lo estaban cobrando no se les podía subir así.
Yo le ageadeceria a Mari Carmen que nos informara de cuando y qué porcentaje subió Aznar para mirarlo. No es muy nornal tener tan claro que Aznar le subió mucho las pensiones, tanto que es el único y no saber cuando ni cuanto.
Saludos.
ANGEL. He dicho lo que se puede leer, no he citado la palabra "engañar".

Saludos ängel.
Ya, ya, el verbo engañar lo digo yo. Como bien sabes cuando dan datos en política hay que creer la mitad de la mitad. Ya ves lo que dice el CIS.
OLIMPIO. Estas noticias no pueden engañarse ni engañarnos.
ANGEL. He dicho lo que se puede leer, no he citado la palabra "engañar".

Saludos ängel.