Las promesas electorales en materia fiscal están totalmente...

Las promesas electorales en materia fiscal están totalmente polarizadas: clara rebaja de impuestos por parte de PP y Ciudadanos, y fuerte subida de PSOE y Podemos. Los detalles que aportan los partidos permiten hacer cuentas de lo que puede ganar o perder cada contribuyente en la imposición directa, que EXPANSIÓN ofrece a continuación. La mayor bajada de impuestos la ofrece el PP y el avance de su propuesta permite un cálculo aproximado de su impacto.

La rebaja del tipo mínimo del IRPF en dos puntos, hasta el 17%, hará que cada contribuyente tenga asegurados 250 euros más al año y, en el caso de los que ingresen más de 60.000 euros, el ahorro puede ser de más de 1.000 euros, según cálculos del Consejo General de Economistas-Reaf. El presidente en funciones, Mariano Rajoy, asegura que esta rebaja fiscal la haría efectiva ya en enero de 2017.

El planteamiento de Ciudadanos es parecido pero la rebaja es menor y se llevaría a cabo en 2019 -cuando en diciembre pasado se prometía como inmediata- por la desviación del déficit y la caída de la recaudación. La propuesta de la formación naranja implica que cada contribuyente disponga al menos de 75 euros más al año, cifra que se eleva a un entorno de 675 euros en el caso de quienes ingresan más de 100.000 euros.

También es concreta la propuesta de Podemos. La subida del IRPF que quiere Pablo Iglesias, de 10.000 millones de euros para rentas a partir de 60.000 euros, únicamente se lograría si se eleva 30 puntos el marginal máximo, ahora en el 45%, para situarlo en el 75%, según muestran las estadísticas de laAgencia Tributaria (ver información adjunta).

El partido que menos detalles ofrece es el PSOE. Los socialistas sugieren que elevarán el IRPF a las rentas más altas pero no lo concretan, sólo dejan claro que no habrá subida para rentas media y bajas, y también han anunciado un impuesto a grandes fortunas que no han detallado.

Progresividad

Abogan por "un sistema tributario progresivo en el que aporte proporcionalmente más, quien más riqueza tiene y no solo quien más renta gane". El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho que quiere acercar la fiscalidad de las rentas del ahorro a las del trabajo, no equipararlas al completo, pero sí aproximarlas bastante, lo implica por tanto incrementar sensiblemente la tributación del ahorro.

En el caso de que, por ejemplo, el PSOE elevara el gravamen a las rentas del capital en 10 puntos y lo situara según las ganancias en el 33%, 31% y 29%, respectivamente, es decir, todavía lejos del marginal máximo del 45%, esta medida costaría a los ahorradores 10.000 millones de euros.

También apuesta por elevar las rentas del capital Podemos, que quiere "avanzar hacia un tipo único del ahorro y del trabajo". Si se subieran los tipos unos 20 puntos, es decir, situarlos en el 43%, 41% y 39%, el alza fiscal sería de 20.000 millones de euros para los ahorradores.

La penalización fiscal del ahorro que proponen tanto PSOE como Podemos se extiende a otras figuras tributarias. PP y Ciudadanos, en cambio, han asegurado que no perjudicarán a las rentas del capital. Los populares, de hecho, plantean incentivos para el ahorro. "Recompensaremos el ahorro y la inversión", aseguran.