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Mensajes de "El Vino" enviados por Rosalí:

Referente al remarque de las palabras, como ves al pasarlas desaparece, algo no haré bien, cuando vengan, mis nueras se lo preguntaré. Me alegro os haya gustado el escrito, a mi también me gustan las tradiciones que se pierden porque así es la vida, recuerdo que un viaje que hice a Praga al pasar por algunos establecimientos había una rama verde en la puerta, el guía nos explicó que indicaba que en esos establecimientos se vendía vino del año, como ves las costumbres no se diferencian tanto.
Rosalí, hacer la segunda cava a las viñas o como tu dices, dar la segunda vuelta con el arado; yo lo conozco como binar y no como bimar que tu explicas.

En muchas zonas españolas (no se en Zamora), debido a la politica de estabilidad en el sector, puesta en marcha por Europa, se procredió al arranque de. muchos viñedos para obtener la buens indemnización establecida. Yo mismo participé de este arranque y curiosamente fui indemnizado con la moneda europea anterior al euro, desconocida para muchos, ... (ver texto completo)
Hola, unos amigos de Alcazar de San Juan que en tiempos tuvieron una gra bodega, también quitaron muchas cepas cuando ofrecieron la indennización, la palabra bimar, será una errata, visto en el diccionario, como bien dices es binar, el mundo del vino es muy bonito; pero por lo que se ve, necesita mucha dedicación y esmero, es una delicia en octubre darse una vuelta por por el colorido que tienen las viñas, en Briones (La Rioja) hay un museo fenomenal, en Peñafiel también, menciono estos porque son los que conozco, seguro que habrá muchos más. saludos.
El habla de la vid y el vino
Ya en la bodega, embabujar es echar a la cuba las uvas pisadas pero con babos o escobos y sin seleccionar. Mejer es remover constantemente el mosto con la madre para que ésta no quede en la superficie. Embarrar es tapar la cuba con barro cuando ha terminado la cocción”tumultuosa” y han dejado de cantar las uvas, procurando que no quede dentro anhídrico carbónico o vaho para que el vino no se atufe.
La cuba está apoyada sobre dos poínos de piedra y tiene dos salidas para el vino, una grande llamada canilla que se cierra con un tarugo de madera y otra pequeña o espita, que se tapa con una pluma de ave. Para probar el vino se usa la mortera de madera.
La cuba es el recipiente mayor para contener el vino, que conforme es más pequeña se denomina carral y pipa. El pellejo se utilizaba para transportar el líquido hasta los bocoyes, recipientes de madera o toneles grandes que se colocaban en carros.
Por último respecto a las medidas de capacidad aplicadas al vino, en estas tierras se utilizaba el cántaro (16 litros) el medio cántaro, la cuartilla y la media cuartilla. La venta y trasiego desde la bodega la hacia el corredor, y la señal para advertir la existencia de la mercancía se anunciaba mediante una bandera colocada en la casa; de ahí el dicho popular que negaba la necesidad de hacer publicidad: la “cuba de buen vino no necesita bandera”
Hoy sin la “bandera” nadie vendería ni una cuartilla. FIN

había puesto las "palabras" en negrita, pero al pasarlas de WORD a este espacio se han igualado.

y para terminar brindo con todos vosotros por tantas cosas buenas como tenemos en nuestro País sin distinción de pueblos, cada cual tiene lo suyo, digno de tener en cuenta. Un cordial saludo.
Ya veo que lo de los rosales iba bien encaminado, no creo que siga haciéndose, ahora, con los productos químicos solucionan los problemas de las enfermedades, aunque hay opiniones sobre lo nocivo que resultan estos tratamientos, para la salud y encima no huelen bien como las rosas.
Yo también viví la vendimia, mi padre tenia un majuelo (bonita palabra) lo pasábamos muy bien. Después las quitaron, sería cuando hicieron la concentración parcelaría, ahora están empezando a poner, pero como experimento.
y una cosa curiosa, en las viñas que yo recuerdo ponían rosales y preguntando ¿por qué? me dijeron que, cuando enfermaba la viña, antes enfermaban las rosas, poniéndolos sobre aviso, no sé si habrá lógica o no. Buenas noches.
El habla de la vid y el vino 3 parte

A los sarmientos trenzados en haces se les llama manojos; vilorto es la vara flexible con que se ata, y una medera es un montón de manojos colocados en círculo.
En relación con las labores de la viña existen muchos refranes que aluden a la idoneidad del momento para realizarlos, o a la meteorología: “tu viña preciada entrando marzo labrada” “Si quieres ver tu viña moza, pódala con hoja” “truenos en Marzo, prepara la cuba y el mazo” “Agua por San Juan, quita vino y no da pan”….etc.
Respecto a la vide como aún se la denomina en muchos pueblos, cuando brota echa lo que se conoce como pámpanos o brotes jóvenes, a los que no dan fruto se les llama ladrones, y a los zarcillos rodrigones. A la vid que está en flor se le dice que están cierna los racimos de uvas se les llama también gajos, a las semillas se les denomina titos, cuñas o pipos. Al proceso de maduración se le conoce como pintar las uvas.
Cuando las viñas estaban enfermas y había que actuar manualmente; a quitar el pulgón se le llamaba espulgonar, escaresar era quitar las huevas y eslagartar, quitar la lagarta u la oruga.
En la vendimia el aviso de madrugada a las cuadrillas era conocido como tocar la zafra. Los racimos se cortaban con el corvillo, o navaja curva, y se echaban en cestos cuévanos y asnales. Dos asnales constituían una carga. Hacer la lagarada o lagarejo era la broma de restregar un racimo de uvas tintas por la cara o partes íntimas del vendimiador. Calduciar se le llama a picar los racimos y comer las mejores uvas.

Continuará.
UNA TRADICIÓN ORAL QUE SE PIERDE.
Comenzando por el principio, se denomina marcar a señalar la plantación donde se colocarán
las vides nuevas o bacillos. La distribución puede hacerse a marco real o dos calles y a trebolillo o tres calles. Calle es el espacio que queda entre las hileras de plantas. Gaviar es realizar los hoyos donde se entierran los bacillos, los cuales pueden ser barbados (con raíz) o calzados en viejo. Acodar es enterrar curvadamente el bacillo orientándolo hacia el norte y acogullar consiste en mullir la tierra que se amontona a su alrededor, con el fin de proteger las vides nuevas.
Cuando la viña también llamada majuelo, ya es de varios años una de las primeras labores que precisa es sobacar o alumbrar, es decir cavar la tierra alrededor de la cepa. A la labor de arar paralelamente se la llama coger de calles o tomar de linios; bimar es dar la segunda vuelta con el arado. Por mayo se vuelven a tapar los bacillos para protegerlos del viento y a continuación se hace otra labor que se llama entrecoser o labrar a dos manos. En julio se destapan y luego se roza la viña, limpiándola de mala hierva y preparando el terreno para la vendimia.
La poda también tiene sus propias labores, así antes de iniciarla escavicar y desentoñar las varas bajas. El tallo que se deja con algunas yemas para que broten los vástagos se denomina pulgar, y cuando solo queda uno se le dice a palo seco, a tijera si son dos y manopla cuando se dejan dos tijeras. Se solía dejar un tallo más abajo, la espera, para el año siguiente. En cambio siempre se poda el del centro, llamado cantacucos, porque impide la aireación y normalmente no da fruto.
Continuará.
Al igual que muchas personas, tengo la costumbre de guardar cosas que llegan a mis manos, una de ellas que no sé quien me la dio, seguramente alguien que sabe lo que me gustan las palabras que ya no se dicen, porque cambiaron nuestros modos de vida; el caso es que esta publicación, fue escrita con la colaboración del consejo regulador de la denominación de origen de los vinos de toro.
EL HABLA DE LA VID Y EL VINO.

En una tierra de tan añeja tradición vinícola como la de Zamora son muchas las huellas que esa actividad ha ido dejando en diferentes campos. Así la arquitectura cuenta con sus propios monumentos populares, de indiscutible valor cultural y constructivo, como son las bodegas y lagares… La agricultura posee todo un tratado de conocimientos acumulados a lo largo de la historia sobre el cultivo de la vid, y los útiles de labranza usados en este menester podrían llenar alguna de las salas de cualquier museo etnológico
Sin embargo hay algo más difícil de clasificar y conservar en el tiempo cuando la actividad que lo originó cae en desuso: el lenguaje, un autentico patrimonio cultural del que hemos sido herederos, pero irremisiblemente condenado a morir cada día en su propia y continua renovación.
La riqueza de palabras, expresiones y refranes que una actividad tan arraigada como ésta ha ido creando resulta abrumadora. Hemos entresacado por ello algunos ejemplos que pueden resultar ilustrativos de lo que ha supuesto la cultura del vino en estas tierras, y que ha llegado oralmente hasta nosotros.
Continuará.
Al igual que muchas personas, tengo la costumbre de guardar cosas que llegan a mis manos, una de ellas que no sé quien me la dio, seguramente alguien que sabe lo que me gustan las palabras que ya no se dicen, porque cambiaron nuestros modos de vida; el caso es que esta publicación, fue escrita con la colaboración del consejo regulador de la denominación de origen de los vinos de toro.