Escritos "literarios" originales y propios de cada forero

LA JUVENTUD...

LA JUVENTUD
Como nos recuerda ese dicho tan popular la juventud es un tesoro, un divino tesoro, que no siempre sabemos utilizar como debiéramos ya que esa misma inexperiencia de nuestros pocos años, la inseguridad que nos causa el hacer frente a nuevas situaciones y vivencias desconocidas nos impiden aprovechar, al máximo, nuestras posibilidades y nos abocan a riesgos y fracasos que nos hacen afrontar, con temor y con complejo, el camino a seguir que muchas veces no es el más idóneo.
No obstante la juventud es la etapa de la vida en la que uno se siente dueño del mundo, al menos nos creemos capaces de conseguirlo, aunque luego la realidad va haciendo que cada uno pueda alcanzar cotas distintas, en cantidad y en calidad, en ese mundo de ilusión y de esperanza que, sin duda alguna, nada regala después y uno tiene que aprender, desde el principio, que la única forma de poder triunfar en la vida es el esfuerzo, el tesón, el trabajo bien hecho y el no olvidar que la vida exige una constante competencia, que debe ser leal, y que haga prepararnos, en todos los sentidos, no para llegar, que ya es importante, sino para hacerlo en condiciones de no llegar de los últimos.
Por eso desde siempre los padres hemos puesto nuestro esfuerzo y nuestro mayor empeño en que nuestros hijos adquieran una educación y una preparación superior, si es posible, a la que nosotros recibimos por eso pensábamos le ayudaría a tener un futuro más esperanzador y más placentero.
El problema es que eso, como tantas cosas, se ha venido abajo por culpa de aquella maldita crisis de la que nadie quiso hacerse culpable pero está claro que fueron los poderes fácticos, económicos y políticos, los que la auparon de forma impune y hasta interesada, permitieron que llevaran a la sociedad a un desfase total, que nos ha hecho retroceder 30 ó 40 años y perder todos los avances logrados en el ámbito social, laboral, económico y hasta familiar.
El problema es que eso, como tantas cosas, se ha venido abajo por culpa de aquella maldita crisis de la que nadie quiso hacerse culpable pero está claro que fueron los poderes fácicos, económicos y políticos, los que la auparon de forma impune y hasta interesada, permitieron que llevaran a la sociedad a un desfase total, que nos ha hecho retroceder 30 ó 40 años y perder todos los avances logrados en el ámbito social, laboral, económico y hasta familiar.
Y esto que a todos los estamentos de la sociedad nos ha afectado, de forma brutal, a los jóvenes les ha atacado de manera muy especial porque ha roto el proceso normal de evolución de la sociedad y se ha cargado el tejido empresarial y laborar dejando sin trabajo y sin posibilidades futuras a unos jóvenes preparados y dispuestos a emprender sus vidas. Solo tienen la opción de conseguir un trabajo temporal, ridículo y mal pagado, o irse al extranjero para poder buscar un futuro mejor.
Y ya no vale su educación, ni sus carreras universitarias, su fuerza y su vigor juvenil. Ahora están en la casa paterna, comiendo de sus padres o sus abuelos, sin poderse casar, sin poder trabajar, y sin el premio que por sus años de esfuerzo y preparación todos les augurábamos.
Hay que solucionar muchas cosas en nuestro país, pero de todas ellas la primera es un trabajo digno, estable y bien remunerado, porque sin él no habrá futuro y sin futuro no habrá país. Y esto no se consigue desenterrando muertos, consistiendo el riesgo independentistas, facilitando la entrada masiva de los inmigrantes o ignorando el peligro de ruptura de nuestro país. Porque como aquí nadie asume responsabilidades luego dirán: "que fueron otros los que la mataron y ella sola se murió".