He imaginado varias interpretaciones de tu respuesta...

PARA LUIS PÉREZ PÉREZ. ¿Qué tiene que ver que yo sea un votante del PP? ¿Acaso es un pecado mortal? En su día voté al PsoE, ¿Cometí otro pecado? ¿Y cuándo voté a Izquierda Unids? ¿Y cuándo voté al Centro Democrático? ¿Y cuándo voté a Alianza Popular?

¿El PP no habla de los pobres? A lo mejor los de izquierdas el día de Nochebuena se sentaron en Cáritas compartiendo mesa con los más necesitados? ¿Estuvo usted allí? ¿Sabe de alginos de izquierdas, de nuestros sindicatos que pasaran esa noche en un hospital visitando enfermos?

... Ya que no posee estudios (según usted abandonó la EGB) coja un diccionario y aprenda lo que quiere decir la palabra: DEMAGOGIA.

LEÑES! Angel los ha votado a todos jajajajaja
Qué joio, me ha hecho reir hasta atragantarme, jajajajajaja cof cof cof
Nunca había oído hablar de alguien tan despistado políticamente, no sabe si sube o baja, va a derecha o izquierda, en diagonal, para un lado y para otro...
JUASSSSSSS que mareo, jajajajaja

En efecto, así soy yo. En este foro y en otros que he estado, siempre me tildaron de ser de derechas (yo respeto a la derecha), pues bien, nadie ha acertado. Dicen que soy de derechas porque voto al PP. ¡Caracoles! ¿Y cuándo voté al PsoE, qué? ¿De qué era?

No tengo una ideología propia, aplaudo lo bien hecho y doy "leña" a quien lo hace mal, siempre desde mi punto de vista. En esta ocasión creo que Zapatero y los suyos lo han hecho muy mal, y he ahí mi reprimenda. Lo que sucede es que los socialistas no lo ven a sí, bueno, todo lo malo relacionado con el PsoE, no lo ven. Echan la culpa a otros. Un saludo.

Lo de „derechas“ es una coartada que da muy buenos resultados a la gente de pocas luces.
Hubo un tiempo (ya no me alcanza la memoria cuándo) que las ideas de derechas y de izquierdas estaban más definidas. Tenían unas connotaciones políticas y, sobre todo sociales, que podían dar valores identificativos claros. Últimamente podemos presumir de tener los mejores corruptos a cualquier lado del parlamento. Luego las ideologías cayeron junto con los cascotes del muro de Berlín, el telón de acero, mejor llamado muro de la vergüenza, y los nostálgicos perdedores encontraron una perfecta coartada: dar pasos decididos hacia adelante con dos palabras sacadas del zurrón: „derecha“ y „fascista“. Dos palabras que la mayoría de los aficionados a usarlas no saben lo que significan ni lo que significaron. Hoy sólo sirven para descalificar cuando faltan argumentos. Cuando se acaban los argumentos para hacer una buena oposición, inteligente y práctica, se tira de retahila: derecha, fascista. Y si el „“insulto se queda corto para el volumen de la propia ira y de la falta de ingenio, se acude a los “aumentativos“: derechona, fascistoide.
El recurso es fenomenal. Con esas palabras mágicas has hundido al adversario y lo has dejado para el arrastre. Está reciente el acuerdo que los dos partidos mayoritarios hicieron para que nuestra Carta Magna impusiera que no se gastara más de lo que se ingresaba. Resulta que antes había habido protesras de „la izquierda“ contra la „derecha“ por ese mismo criterio. Pero llegó el candidato Rubalcaba y advirtió solemnemente que „no es de izquierdas gastar más...“. Automáticamente cesaron las protestas. El argumento científico era la palabrita „izquierda“. El revés de esas palabras, sin embargo, por el mismo arte de ignorancia y de ‘magia potagia‘ se han convertido en todo un elogio.
Habréis observado con qué satisfacción algunos se presentan como de izquierdas, y con eso ya no necesitan más títulos académicos para ser reconocidos en cualquier tertulia. Luego puede aderezarse con otra palabra mágica que se han autoaplicado los de cierta ideología: „progresista“. Si se les hubiera ocurrido antes a los „fascistas“, hoy serían estos los progresistas; pero no, se adelantaron „los otros“. Todo este tinglado me hace reir tanto como cuando el señor Berlusconi inventó en Italia el partido político llamado „Polo de la libertad“ (posteriormente llamado „Pueblos de la libertad“) y se creerían que con ese nombre ya eran los adalides de esa cualidad. Algo debió calar en el pueblo cuando elecciones tras elecciones siempre salía vitorioso il Cavaliere.
¡Qué bien les viene a los políticos, de uno y otro lado del hemiciclo, idiotizar al pueblo, impedirle que reflexione, que tenga ideas propias! Es mejor que el pueblo tenga las ideas que ellos le regalan sutílmente en sus propagandas y decisiones, ahorrándonos el esfuerzo de pensar. Muchos políticos son hábiles en la manipulación del lenguaje, como es el caso de Zapatero, que ha entrado en esa política con un doctorado Honoris causa. Veremos si Rajoy se apunta a la misma estrategia. La RAE lleva tiempo alarmada por el destrozo que ZP ha intentado hacerle al lenguaje, alentado por unas „miembras“ que toman las palabras como un primate cogería un cincel y le colocasen ante el David de Miguel Ángel.

NOTA DE PRENSA; CUANDO RAJOY SALGA EN TELEVISION LLEVARA UN CLAVEL AZUL EN LA SOLAPA Y TIENE BARBA cana

He imaginado varias interpretaciones de tu respuesta a mi participación. No estoy seguro de cual es la adecuada.