Columnistas y Tertulianos

El odio azucarado.

La chulería de hace unos meses, con aquellas hojas de ruta que parecían la pizarra de un entrenador de baloncesto de tercera regional cuando quedan diez segundos para el final, ha sido sustituida por un odio a España, que tendría su peligro si fuera seco y adulto pero que es lacrimógeno y demasiado azucarado para ser tomado en serio.

Salvador Sostres.

Barcelona.

04/02/2018.

Toda victoria como la que el Estado ha conseguido en Cataluña deja un resentimiento que los derrotados han de saber si convierten en reto creativo para levantarse y mejorar, o en odio victimista y estéril, la más segura garantía de derrotas futuras.

El catalanismo fracasa cuando desafía al Estado porque no quiere aprender de lo que hace mal. El catalanismo cuando defiende sus intereses con inteligencia consigue sus mejores logros y su estrategia redunda en el bienestar de los catalanes. Pero cuando cada tantos años se pone bravo y desafía al Estado al incomprensible órdago del todo o nada, una mezcla de autocomplacencia «pompier» y de patológica incapacidad para la articulación política consistente le lleva al naufragio no siempre exento del recuento de cadáveres. Y en lugar de tener la hombría de aceptar sus errores, analizarlos, y tratar de evitarlos en las siguientes ocasiones, se comporta como una histérica amante despechada, que es donde exactamente ahora estamos.

La chulería de hace unos meses, con aquellas hojas de ruta que parecían la pizarra de un entrenador de baloncesto de tercera regional cuando quedan diez segundos para el final, ha sido sustituida por un odio a España -que tendría su peligro si fuera seco y adulto pero que es lacrimógeno y demasiado azucarado para ser tomado en serio- a quien naturalmente llaman «fascista» y acusan de haberse impuesto por la fuerza y por el miedo, como si los Estados y sus fronteras no hubieran sido todos el resultado de guerras perdidas y ganadas, y como si el temor de Dios, tanto o más que la fe, no fuera el pilar de la Iglesia y su poder. ¿O es que el diablo no existe? No se puede ser tan lerdo.

La victoria del presidente Rajoy en Cataluña se detecta, de entrada, en lo más aparente: en nuestro apacible fluir diario, en el puntual funcionamiento de la Generalitat bajo la aplicación del artículo 155, en los restaurantes llenos y en la amigable vecindad de los que llevan el lazo amarillo con los que no lo llevamos: la fractura social es un mito, y aunque el monotema agota, es propaganda federica decir que la sociedad catalana está rota.

Más profundamente, la victoria se percibe en la honda desolación de los independentistas cuando les oyes hablar. Ya sólo insultan a España sin ninguna idea propositiva para su causa. Ese odio desgarrado, cursi como todo lo que se piensa poco y se siente demasiado, sin proyección ni estructura ni deseo de mundo mejor, y que no sólo certifica la rendición de hoy sino que augura el signo único de la derrota para la próxima vez que lo vuelvan a intentar.

Salvador Sostres.

Articulista de Opinión.
CANELA FINA.

La Transición se desmorona.

LUIS MARÍA ANSON.

30 ENE. 2018 03:37.

El régimen constitucional de 1978 daba, hace ya diez años, muestras inequívocas de agotamiento, a causa de una clase política obtusa, mediocre, corrupta a ráfagas, incapaz de atender al medio y al largo plazo. Ahora, la España de la Transición se desmorona entre las manos ineptas de unos políticos que han puesto los intereses de sus partidos por encima del interés nacional. El pueblo, consciente de la situación, ha situado en tercer lugar, entre los diez problemas que más agobian a los españoles, a la clase política. A la fractura de España, al secesionismo catalán, se ha respondido, sobre todo en los últimos años, con inaudita lenidad, con acongojante cachaza, con pasotismo incalificable. Ante los hechos consumados, el Gobierno de Rajoy gestionó bien el apoyo del PSOE y de Ciudadanos para poner en marcha el artículo 155 de la Constitución. Y lo hizo acertadamente, con una salvedad: se necesitaban más de dos meses para sanear la situación antes de nuevas elecciones autonómicas. Lo lógico hubiera sido esperar a que los presuntos golpistas fueran juzgados y sentenciados. Ese error, ese inmenso error, ha provocado que el presidente payaso Puigdemont haya lidiado al natural al Gobierno marianita. La sólida formación jurídica de Jorge de Esteban le ha permitido escribir en estas páginas un soberbio artículo titulado El Consejo de Estado se equivoca. A pesar de las dificultades de procedimiento, el Gobierno ha entendido que debía impedir a toda costa que se votara la investidura de Puigdemont. Destacados analistas, por el contrario, hubieran preferido enredar al expresidente en su propia trampa y que se consumara, ante el mundo internacional, el grotesco esperpento. El Constitucional le ha dado la razón inicial al Gobierno de Rajoy, agudizando hasta el paroxismo la crisis catalana. Seguramente este envite lo terminarán ganando Soraya y el presidente. El órdago secesionista, sin embargo, es otro cantar. Son muchos los que temen que las torpezas cometidas por todos, y especialmente por los Gobiernos de Zapatero y Rajoy, terminen por descuartizar cinco siglos de Historia unida. Solo una vasta, profunda, copiosamente financiada operación a largo plazo, que incida desde la cátedra al tebeo en la educación y la comunicación catalanas, podría enderezar la situación. El régimen de la Transición se desmorona. La opinión pública solo salva a la Monarquía, las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado. Luis María Anson, de la Real Academia Española.
Me piro, que me embargan.

El broche de oro de Artur Mas ha estado a la altura de su trayectoria.

Luis Ventoso.

Actualizado:

10/01/2018 09:34h.

Ayer concluyó la carrera política de Artur Mas, una máquina de equivocarse desde que sucedió al muy honorable Pujol, pícaro evasor fiscal que fue su mentor. El adiós de Mas, que se ha apeado de la presidencia de su partido a las puertas de la sentencia del saqueo del Palau, ha estado a la altura de su trayectoria. Si hubiese que contar cómo justificó su salida, podría resumirse así: amiguetes, yo me piro, que me embargan el piso. Jugar al golpismo tiene estos pequeños contratiempos. Era divertido chinchar al paquidermo español, que parecía soñoliento, abotargado, incapaz de mover una oreja para espantar a las moscas. Pero el elefante se levantó parsimoniosamente, comenzó a barritar y resultó, vaya por Dios, que las leyes y los jueces todavía existían en España. Los golpistas catalanes eran víctimas del síndrome de la PlayStation. Pensaban que la política era un vídeo juego, que jamás tendrían que pagar sus afrentas delincuenciales. Artur tiene 61 años, viene de próspera familia, fue un chico de pérgola y tenis, de liceo francés y veraneo elegante y menorquín. Que rumbo a la jubilación te embarguen tu piso barcelonés de cinco dormitorios, en zona de 5.000 euros metro cuadrado, no entraba en los planes. Si la revolución era esto, yo me bajo.

La arrogancia marca de la casa parecía ayer todavía intacta. La sonrisa altiva, el distintivo tupé asertivo, las explicaciones prolijas, pero farragosas, expresadas con el soniquete displicente de quien se siente un elegido. Máscara de un hombre roto, que afronta un horizonte angustioso. Está ya inhabilitado. El pisazo volará si no abona el dinero (y los cruzados de la causa no están rascándose el bolsillo por él). El lunes llegará la sentencia del saqueo del Palau, autopsia del lodazal que fue su partido, y está también encausado por la consulta del 1-O. Además el holograma de Puigdemont, a control remoto desde Bruselas, lo ha desplazado del control del partido. Por último, la independencia se ha quedado en una quimera lesiva. Caminar hacia la setentena bajo una espada de Damocles de fracaso, ruina y cárcel mengua el ánimo. Así que mejor saltar del barco, adoptar un perfil chato, intentar salvar algunos euros del naufragio. El heroísmo es hermoso. Sí... en las novelas de Salgari… Ayer también dimitió Carles Mundó, ex consejero de Justicia, al que algunos veían como sucesor de Junqueras. Lo mismo: miedo a los barrotes y la constatación de que la república de octubre fue la Ínsula Barataria.

Junqueras continúa como huésped del Estado. Puigdemont ha abierto un circo de varias pistas en Bruselas. Mas se marcha. «Menudo lío tienen allí en Cataluña», comenta Rajoy socarrón por los corrillos, como si nada fuese con él. Esta temporada, en la cancha conservadora, está de moda ponerlo verde. Lo acusan de «no hacer nada». Algo habrá hecho para dejar en orsay a tanta supuesta eminencia del seny. Los separatistas podrán ganar elecciones, pero todo ha cambiado. Ahora existen límites. Caben en un número y una palabra: 155 y cárcel. El golpismo ya no es una ganga.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
TRIANA. Trileros, eso es. Trileros son los que hicieron trampas el 1 de octubre pasado. Con esta gente no hay nada que hacer y mucho menos que negociar.

Un saludo.
ANÁLISIS.

Cataluña, entre trileros.

Por un puro instinto de supervivencia y por el mantenimiento del negocio del independentismo como forma de vida los separatistas acabarán logrando algún acuerdo aunque sea de mínimos.

Manuel Marín.

Actualizado:

09/01/2018 03:09h.

El independentismo va a dar un millón de rodeos antes de investir a última hora, y cuando vaya a vencer el plazo de una nueva convocatoria de elecciones, a un nuevo presidente de la Generalitat. A priori, la munición política para que los aspirantes con opciones sean Carles Puigdemont y Oriol Junqueras es de fogueo. Ayer mismo, ERC cegó algunas de las vías que maneja Junts Per Cataluña, como la grotesca investidura telemática del huido ex presidente catalán. Parece razonable sostener que, por un puro instinto de supervivencia y por el mantenimiento del negocio del independentismo como forma de vida, los separatistas acabarán logrando algún acuerdo aunque sea de mínimos. No es lógico pensar que disponiendo de una mayoría suficiente de escaños, por ajustada que sea, vayan a arriesgar su patrimonio político dando nuevas opciones a Ciudadanos en unos nuevos comicios, en los que una hipotética resta de escaños del PSC y del PP podría impedir al secesionismo una mayoría absoluta de la que hoy sí goza.

Es factible pensar que finalmente habrá un acuerdo entre trileros, pero la liturgia de esconder la bolita y marear al ingenuo catalán hasta el infinito debe cumplirse metódicamente. El dilema no será el «qué» se negocia –el reparto del poder–, sino el «cómo» y, sobre todo, el «quién», para tratar de resolver el chantaje mutuo al que el separatismo se está sometiendo a sí mismo a través de vetos, exclusiones, odios personales, vendettas y facturas al cobro. Por eso no será fácil que, desde prisión, Oriol Junqueras avale una investidura fallida de Carles Puigdemont mediante un grotesco «multiplex» de plasma, o a través de una sesión dual de Skype que sería el hazmerreír de Europa, amén de ilegal. Los consejos de Gobierno de la nueva Generalitat serían dignos de un guión para José Mota: con el presidente aprobando decretos desde la ópera en Bruselas; con el vicepresidente preso en Estremera apelando al humanismo cristiano mientras su partido amenaza a la mitad de los catalanes; y con parte de los consejeros fugados haciendo los coros. Los consellers reunidos en la Generalitat… no habría quórum ni para un mus.

Alguien surgirá en el separatismo con un criterio negociador plausible y lógico para evitar nuevas elecciones, nuevos desafíos al Estado y nuevos disparates. Un Gobierno de videojuego es la psicotrópica opción que maneja Puigdemont con el único objetivo de pactar cómo eludir las frías noches de Estremera. Pero ese sí es un acuerdo imposible. No es muy común que el Tribunal Supremo se incline por negociar sutilezas de sediciosos.

Manuel Marín.

Adjunto al Director.
intento pasar la columna de Ignacio Camacho de hoy en ABC pero no está disponible, la cabecera lo resume muy bien

" los votos pueden absolver errores politicos, no delitos penales. no son ningún salvoconducto para librarse de la carcel.
TRIANA. Carlos Herrera no se corta al denunciar lo que ha sucedido. ¡Qué razón tiene!
Ángel, Carlos Herrera lo mejor de lo mejor, me gusta lo que dice, lleva toda la razón del mundo.
EDITORIAL EN 'HERRERA EN COPE'

Herrera, a los 'cagones' profesores que acosaron a hijos de guardias civiles: "Miserables ratas"

"Tienen valor para adoctrinar indecentemente, pero luego ante el juez se les relajan los esfínteres"

Juan Velarde, 05 de enero de 2018 a las 09:02.

Carlos Herrera le ha metido este 5 de enero de 2017 un repasito en toda regla a los profesores del instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca. Esos maestros son los que, tras la votación ilegal del 1 de octubre ... (ver texto completo)
TRIANA. Carlos Herrera no se corta al denunciar lo que ha sucedido. ¡Qué razón tiene!
EDITORIAL EN 'HERRERA EN COPE'

Herrera, a los 'cagones' profesores que acosaron a hijos de guardias civiles: "Miserables ratas"

"Tienen valor para adoctrinar indecentemente, pero luego ante el juez se les relajan los esfínteres"

Juan Velarde, 05 de enero de 2018 a las 09:02.

Carlos Herrera le ha metido este 5 de enero de 2017 un repasito en toda regla a los profesores del instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca. Esos maestros son los que, tras la votación ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, acosaron a los hijos de los guardias civiles.

El presentador estrella de COPE fue directo a la yugular:

Ayer estaban ante la Fiscalía de Barcelona los profesores del instituto el Palau de Sant Andreu de la Barca. ¿Por qué estaban estos profesores delante de la Fiscalía? En ese colegio, hay muchos niños hijos de guardias civiles que tienen el cuartel al lado. Los comentarios en ese colegio sobre los policías y los guardias civiles hicieron que muchos niños llegaron a la casa-cuartel llorando. "Te avergonzará lo que hizo tu padre en el 1-O", les decían.
Detalla como los maestros, en sede judicial, se acobardaron y quisieron echar la culpa al empedrado, es decir a otros alumnos:

Ahora todos estos han llegado ante la Fiscalía y dicen "no no, este debate lo originaron de forma espontánea los alumnos". Es lo típico de esta gente cuyo valor no es su principal característica. Tienen mucho valor para adoctrinar indecentemente a los niños, para inocularles todo el resentimiento posible. Pero llegan ante el juez y ante el fiscal, y tienen una relajación de esfínteres... Y luego echan la culpa a los alumnos. ¡Qué tipos más cobardes y miserables!
Y les daba la puntilla:

Menudas ratas de almizcle, menudas ratas de almizcle.
Sálvame de Rufián, Iceta y Colau.

Los nuevos «referentes» de la política de «la gente» se sienten más cómodos en el «Deluxe» de Jorge Javier que en el tajo.

Mayte Alcaraz.

04/01/2018.

La bisutería política es difícil que luzca en entornos exquisitos. Imaginen a Gabriel Rufián sacando sus esposas en el Ateneo; o a Miquel Iceta arrancándose, con su celebrado baile, en el Liceo barcelonés; o a Ada Colau hablando de su alcoba ante una clase de Filosofía de la Pompeu. No, cada uno ha de encontrar su ambiente, su ecosistema. Por eso los tres representantes de la nueva política han dado con la mejor marmita para sus guisos: el «Deluxe» de Jorge Javier. Lo del tajo y la gestión es muy aburrido, dónde va a parar. No hay color entre elaborar un memorándum o defender un proyecto de ley sobre sostenibilidad en el pleno del Congreso o en el Consistorio, y la cátedra de Kiko Hernández o Lydia Lozano.

No está claro si porque ellos han empezado a dejarse ver por ese plató o porque el ciclo del cotilleo bajuno se está acabando (o por el cóctel letal de ambas cosas), estos formatos están perdiendo audiencia a chorros y ya cualquier película de medio pelo les birla el «share». Vamos que yo sé de una cadena rival que estaría dispuesta a pagar para que estos políticos u otros compañeros del metal ocupen la silla caliente de Belén Esteban.

Pero lo bueno que tiene la televisión de digestión rápida es que opera como si fuera un escáner y ofrece motivos de peso para seguir votando a los intrépidos representantes públicos. No tienen más que abrirse en canal ante la audiencia y las razones de fundamento para votarles se multiplican. El último «Sálvame» de Rufián nos ha regalado un amplio abanico de conocimientos, vertidos con brillantez en el plató, que van desde su afición por la canción «Ave María» de Bisbal hasta su admiración por la participación de un marido de Norma Duval en «Supervivientes». Fue imposible recibir más por un simple clic en el mando. La intervención de Iceta nos permitió conocer los armarios que abandonó y su afición por cantar «Como una ola» de Rocío Jurado, que «le chifla». Tamaña ganga de argumentario fue inmejorable. Finalmente, de Ada Colau supimos de su inclinación bisexual y de las horas que echa la asistenta en su casa. Datos fundamentales todos ellos sobre los que cimentar el voto.

Curioso gusto el de la nueva política por formatos televisivos, hechos por otro lado por profesionales respetables, que en teoría están en las antípodas de su estética y vocación cultural y son más propios del consumo masivo y el «pan y circo» de los «partidos tradicionales», según ellos mismos denuncian. Pero son el contrapunto de «excelencia» entre María Lapiedra y Juan Miguel, el peluquero pop de Karina. El resultado es que los partidos de las nuevas estrellas televisivas se la han pegado en Cataluña a pesar de sus entrevistas pintureras. Descartado currar como cualquier hijo de vecino y quemada la vía de «Sálvame», ¿a qué se dedicarán este nuevo año?

Mayte Alcaraz.

Articulista de Opinión.
ASTROLABIO:

Astrolabio de al-Sahlî, del siglo XI (M. A. N., Madrid).
Un astrolabio es un antiguo instrumento astronómico que permite determinar la posición y altura de las estrellas sobre el cielo. La palabra astrolabio procede etimológicamente del griego ἀστρολάβιον,1​ que puede traducirse como «buscador de estrellas».

o sea,
EL ASTROLABIO.

Bieito Rubido.

NAVEGANDO EN TIEMPOS REVUELTOS.

Bieito Rubido en Sin categoría 3 enero, 2018 208 Palabras.

LA GUARDIA CIVIL.
... (ver texto completo)
TRIANA. Y podíamos estar más arriba si no fuera por cuatro CANTAMAÑANAS y otros tatos DESGARRAMANTAS que no hacen nada por aupar a España más arriba todavía.

Un saludo.
EL ASTROLABIO.

Bieito Rubido.

NAVEGANDO EN TIEMPOS REVUELTOS.

Bieito Rubido en Sin categoría 4 enero, 2018.- 209 Palabras.

LA CULPA ES SUYA.

Cataluña está herida, a ello han contribuido los independentistas, su burguesía pretenciosa y una izquierda radical instalada en el «cuanto peor, mejor». Cada uno a su manera, se están llevando por delante el bienestar de millones de catalanes que piensan lo contrario. Los números son demoledores y tercos: allí baja el gasto por turismo, mientras sube en el resto de España; el PIB de Madrid ya supera al de toda Cataluña y el empleo mejora en el conjunto del país, pero se ralentiza considerablemente en aquella comunidad. La imagen que los españoles teníamos de esa tierra se encuentra ahora por los suelos. Estarán encantados Pujol y Mas. Ya han puesto a Cataluña donde querían. La situación, de todos modos, aún puede empeorar. En tanto en cuanto persistan en su estéril cruzada independentista, se ensanchará la brecha con el resto de España, en fase expansiva. Algunas ciudades como Zaragoza, Madrid, Sevilla o Valencia se beneficiarán, sin haberlo pretendido. Y como el nacionalismo se cura viajando, les recomiendo que se acerquen a Quebec y Toronto para tratar de entender algo de la globalización y dejar de echarnos la culpa a los demás.
EL ASTROLABIO.

Bieito Rubido.

NAVEGANDO EN TIEMPOS REVUELTOS.

Bieito Rubido en Sin categoría 3 enero, 2018 208 Palabras.

LA GUARDIA CIVIL.

España es el quinto país más seguro del mundo. Lo que significa que es uno de los lugares de la Tierra donde mejor se vive, ya que quien no tiene seguridad tampoco tiene vida. Esta es una de las muchas cualidades que sitúan a nuestra nación entre las más atractivas del concierto internacional, a pesar de la salmodia que los independentistas se empeñan en plañir. A tal bienestar contribuyen los Cuerpos de Seguridad del Estado, y de manera muy especial, la Guardia Civil. Ya se sabe que es difícil cometer un delito sin que, más tarde o más temprano, sus equipos de investigación terminen dando caza al culpable; un nivel de eficiencia esencial para la convivencia, pero que no siempre es reconocido como merece. El caso de Diana de Quer es otra prueba irrefutable de que la ciudadanía puede dormir tranquila. Ya es curioso que ningún pueblo quiera perder su cuartel de la Guardia Civil. Mucho menos en Cataluña, donde su trabajo ha sido trascendente. Entre los muchos valores que tiene España, destaca la Guardia Civil: su perseverancia, su paciencia, su vigilia, su conocimiento del terreno y su compromiso con la democracia.
¡QUIA!

El cobarde Puigdemont.

ARCADI ESPADA.

2 ENE. 2018 03:06.

De todos los adjetivos que se le dedican el más absurdo es el de cobarde. Al parecer los delincuentes, e incluso los presuntos delincuentes, deben ir dócilmente hasta la cárcel para demostrar su valentía y que la ley se dé por satisfecha. La ley que juró desobedecer, que ha desobedecido y que no tiene intención de obedecer. Es más: en términos de lo que sería políticamente valeroso su decisión solo puede alabarse. Desde Bruselas ha logrado convencer a la fracción mayoritaria de catalunyenses de que él sigue siendo mejor presidente que el preso de Estremera. Es difícil saber qué pasará en los próximos días y cuál será la estrategia que emprenda. Pero su voluntad de enfrentamiento radical con la democracia española y la alucinación de una república catalana progresarán mejor bajo el aparato simbólico de una corte bruselense que bajo la áspera cotidianidad de la Cataluña real. Contando, además, con que en Bruselas no rige el artículo 155 podrá seguir siendo el presidente de la Generalitat auténtica, tan auténtica como aquella Falange. Y asegurando la íntima felicidad de los catalunyenses que trabajan y prosperan en la paz del 155, pero disfrutando en sus momentos de ocio del gas onírico que fluye libremente desde Bruselas.

La supuesta cobardía tiene un correlato incómodo y más parece como si voceándola se quisiera hacerlo inaudible e invisible. Afecta, en primer lugar, al gobierno de Mariano Rajoy y a su falta de audacia, vigor y resolución para exigir a Bélgica, corriendo incluso el riesgo de abrir una seria crisis europea, la entrega del prófugo en las condiciones jurídicas apropiadas a la gravedad de sus presuntos delitos. El mismo Gobierno, por cierto, que tampoco se atrevió a modificar in extremis la ley para impedir la presencia en la listas electorales de las personas que minutos antes habían intentado un insólito asalto a la democracia. Y el correlato de cobardía afecta también al Estado, en una de sus instituciones claves. La cancelación de la euroorden decidida por un juez del Supremo, que tanto confort logístico ha dado al prófugo, solo revela una mayúscula falta de carácter a la hora de implementar mecanismos judiciales que deberían haber corregido el pie forzado con el que según parece, (y solo lo parece), iba a ser entregado a las autoridades españolas. Nacionalista, aventurero, irresponsable, desleal y hasta capullo. Pero no cobarde.