Columnistas y Tertulianos


VIDAS EJEMPLARES.

Buscando ultras desesperadamente.

Enternecedor el denuedo con que se busca la maldad de «las tres derechas»

Luis Ventoso

Actualizado:

15/08/2019 23:52h.

Alarma. ¡Paren las rotativas!, como se voceaba antaño en los viejos periódicos Gutenberg. ¡Escándalo y pánico en la Comunidad de Madrid! Isabel Ayuso gobernará aceptando los acuerdos que ha firmado «con la ultraderecha». Uff, qué horror. Titulares estremecidos en la prensa sanchista. Sudores fríos entre el progresismo de guardia en agosto. Adriana Lastra, número dos del PSOE -lo que acredita su buen momento intelectual-, siempre amiga de las opiniones matizadas, arde en justa indignación ante la barbaridad fachosa de Ayuso de bajar los impuestos: «Cualquier día acabará defendiendo el terraplanismo, o a los antivacunas», le reprocha enfurruñada. Adriana, que fuma en pipa, no quiere perder su precioso tiempo en analizar las propuestas de Ayuso: «No voy a comentar cada tontería que diga la presidenta de Madrid», zanja la pensadora asturiana en un rapto de dignidad.

Como el progresismo obligatorio siempre tiene la razón, a mi no me cabe duda de que Ayuso ha firmado unos acuerdos tremebundos, prietos de postulados propios del peor Mussolini. Así que consulto la prensa oficialista para conocer las medidas concretas de «ultraderecha» a las que ha sucumbido la flamante presidenta de Madrid. Ahí van:

-Los centros educativos públicos de la Comunidad tendrán que informar a los padres sobre qué temáticas van a abordar en los talleres y charlas en los que participan sus hijos. Sin duda necesito con urgencia el curso intensivo de Reeducación en el Espíritu Progresista, porque no pillo la maldad de la medida. De hecho me parece de lo más razonable y un ejemplo de transparencia a la escandinava.

-Hay que combatir al machismo, pero no a los hombres. Sigo un poco espeso. Esta frase, al parecer digna de Himmler, también me resulta razonable.

-Promover la natalidad y crear una consejería de Familia. Por lo visto otro zarpazo súper facha. Pero -y ya lo siento- también me parece positivo en un país con un pavoroso problema demográfico y donde se están desatendiendo a las familias y a las clases medias mientras se centra el foco en las minorías.

-Las Fuerzas de Seguridad tendrán acceso a los datos de la Administración sobre los inmigrantes en situación irregular. Si están de manera ilegal en España, ¿no debe la Policía poder acceder a la información sobre su situación? ¿Cuál es el problema?

-Destinar ayudas al desarrollo, a luchar contra la despoblación. Otro terrible imperativo ultra de Vox, que en realidad viene a ser lo mismo que les dijo Sánchez la semana pasada a los representantes de la España vacía en sus rondas de propaganda.

Este es el terrible «programa ultraderecha» al que se ha plegado Ayuso. Pero el mantra funcionará, porque en este alegre país nadie se toma la molestia de leerse la letra pequeña.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
Este Luis Ventos, o no sabe por donde le da el viento o es un bellaco mentiroso. Que Sanchez echó a Rajoy, cierto. Que lo logró gracias a los votos de los separatistas. Cierto. Que los separatistas lo hicieron como se ha visto a cambio se nada, simplemente lo hicieron por pura lógica. Que el PNV fue el que inclinó la balanza, al recibir del SOE lo mismo que le había ofrecido el PP CON QUIEN TENÍA CERRADO TRATO. Pero el SOE le convenía mas, dado que el PP por estos lares cae francamente mal. Que pactar ... (ver texto completo)
Jua jua jua.
HORIZONTE.

Vaciar la Corona de contenido.

Si corresponde al Rey conceder un título, ¿cómo puede corresponder a Sánchez o a las Cortes retirarlo?

Ramón Pérez-Maura.

Actualizado:

09/08/2019 05:26h.

Pedro Sánchez empieza a dar demasiados signos de ninguneo a la Corona. Quizá no sean gestos muy ostentosos ni se aprecie una aparente gravedad en ellos. Pero demuestran el nulo respeto que siente el doctor Sánchez por la institución de la Monarquía. Es decir, su deseo de no respetar la Constitución vigente. Porque la Monarquía Constitucional es la forma de Estado que nos hemos dado los españoles por medio del referendo que validó nuestra Carta Magna en 1978. Cambiar el Título II para suprimir la Corona es algo difícil de hacer porque los españoles le otorgaron una especial protección en el texto que se votó por mayoría aplastante. Pero vaciar la figura del Rey de contenidos es algo más difícil de impedir.

Habrá quien crea que los reiterados desplantes horarios de Sánchez al Rey no tienen importancia, pero tienen muchísima. Porque es una forma de decir que el que prima es Sánchez, no el Rey. El retraso del pasado miércoles, llegando 50 minutos tarde, ya supera todo lo admisible. Moncloa explicó malamente que se le habían complicado las reuniones de la mañana en la Presidencia del Gobierno, donde recibía a colectivos de industria y turismo a las 9,30. Cuando uno da prioridad a esos colectivos sobre la figura del Monarca, está demostrando con hechos el valor que da a la figura del Rey. Por no hablar de la inexistente educación del doctor Sánchez. Y eso no es culpa de que su tesis fuese plagiada. Eso es porque en su casa no lo educaron. Y la buena educación no es una cuestión de clase social, ni de nivel económico. Las personas mejor educadas que he conocido suelen ser las más modestas. Y cuando crees que el mundo gira en torno a tu persona, la buena educación desaparece porque el número uno eres tú. Y el Rey, como mucho, puede aspirar a ir detrás de ti.

En las últimas horas hemos tenido otro ejemplo de injerencia en las competencias del Rey. La nueva ofensiva contra el Ducado de Franco es también un ataque a las competencias del Monarca. Porque ése fue un título concedido por el Rey Juan Carlos I. Si corresponde al Rey conceder un título ¿cómo puede corresponder a Sánchez o a las Cortes retirarlo? A lo largo de nuestra historia la pérdida de títulos por sus legítimos poseedores se ha dado en muy pocas ocasiones. La última fue la que realizó el propio Rey Felipe VI cuando decidió retirar la dignidad de duquesa de Palma de Mallorca a la Infanta Cristina por razones sobradamente conocidas.

Puestos a sacar la guadaña, Sánchez quiere acabar con todos los títulos concedidos en el Reino de España durante el mandato del general Franco. Que debe de ser algo que tenía a los españoles clamando por ello y yo no me había enterado. Un título se concede para reconocer una aportación relevante a la patria: intelectual, artística, económica, deportiva… pero Sánchez va a hacer tabla rasa y acabar con todos al margen de qué fuera lo bueno que hicieron. Porque ya se sabe que si Franco reconocía algo, tenía que ser malo. Creó en 1948 el Ducado de Calvo Sotelo para reivindicar la figura del asesinado el 13 de julio de 1936. Pues para Sánchez bien muerto estuvo. Creó en 1955 el Condado de Fenosa para reconocer el desarrollo que posibilitó la acción de Pedro Barrié de la Maza, pero mejor hubiera sido la vida de las aldeas gallegas sin tendido eléctrico. Y, en fin, en 1952 creó el Marquesado de Ramón y Cajal para reconocer a título póstumo al premio Nobel, muerto en 1934, pero ahora Sánchez ha descubierto que don Santiago era un valeroso falangista.

Además de sectarios, iletrados.

Ramón Pérez-Maura.

Articulista de Opinión.
RONDA DE CONTACTOS SECTORIALES.

Sánchez, en el calendario Pirelli.

Jesús Lillo.

Actualizado:

06/08/2019 23:42h.

Todavía no está claro qué mes del año ilustrará Rosalía en el calendario Pirelli, para el que ha posado como parte de su febril proceso de diversificación comercial. En las fotografías realizadas por Paolo Roversi, la postcantaora catalana va vestida de entretiempo, pero nunca se sabe dónde puede acabar una cuando se quita el chándal. Abril, octubre, marzo... Quién sabe. Agosto está pillado, el de este año y, al paso que vamos, también el del que viene. La chica de agosto es Pedro Sánchez, que posa como Rosalía para un calendario cuyas páginas llegan hasta septiembre y en el que todo es pose. Todo es Pirelli.

El estilismo de la imagen que aparece sobre estas líneas da cuenta del tono casual con que Pedro Sánchez afronta su ronda de contactos con los colectivos de lo que se ha venido en llamar sociedad civil, que no es otra cosa que gente en bermudas y con bambas. Pasan los días y caen las hojas del almanaque, encuadernado en canutillo y concebido como un folioscopio que aparenta movimiento. Es una mera ilusión óptica. Como cuando la tesis doctoral, Sánchez no hace nada. Se limita a posar. Todo es Pirelli.

Si la elaboración de aquel programa electoral con que el PSOE concurrió a las elecciones del pasado abril fue el resultado de un supuesto trabajo de campo, respuesta inequívoca a las inquietudes y demandas de la sociedad a la que se dirigía su candidato -Cataluña no entraba en aquel pasquín, de lo bien hecho que estaba-, algo ha debido de fallar para que solo tres meses después de aquella magna tormenta de ideas el secretario general socialista tenga que reunirse con pobladores de la España vacía, estudiantes de veraneo, ecologistas en reposo o, mañana mismo, ganaderos y gente de campo para hacerse una idea de lo que va el país. Aunque selectivo y sectario, el trajín es tal que hasta la Guardia Civil ha pedido la vez para salir un día de estos en lo que viene a ser el remake del «Si yo fuera presidente» de García Tola, programa donde hace más de treinta años y entre canciones de Sabina se dejaba retratar la España menos conocida y más quejica. Ahora es Rosalía la que canta y Sánchez el que recibe. Vamos a mejor. Tenemos a un presidente que considera que el centro consiste en sentarse en medio con un montón de gente dispuesta a ponerse a los lados. La chica de agosto muestra sus atractivos. Hasta septiembre todo es Pirelli.

Jesús Lillo.

Redactor.
EN PRIMERA FILA.

Cien días sin Gobierno.

El Rey no ha podido estar más acertado: España lo aguanta todo pero un día puede dejar de hacerlo.

Ana I. Sánchez.

Actualizado:

06/08/2019 07:50h.

Hoy se cumplen 100 días desde las últimas elecciones. Y ni España tiene Ejecutivo ni puede asegurarse que vaya a tenerlo pronto. Tampoco tarde. La incertidumbre sobre lo que pasará en las próximas semanas es absoluta pero el verano abre un paréntesis y, ahora mismo, en lo que están pensando los líderes políticos es en sus vacaciones. Dos campañas electorales seguidas les han dejado agotados y hay que recuperar fuerzas. A la vuelta estudiarán cómo ha evolucionado la opinión de los españoles y tomarán sus decisiones. En política, los casi dos meses de plazo que aún quedan para que se convoquen elecciones es mucho tiempo. España lo aguanta todo.

Este verano volveremos a vivir la situación política como si estuviéramos en un bucle. Ya llevamos varios años así. Los españoles que se fueron de vacaciones en junio o julio sin Ejecutivo, sin saber quién iba a pactar con quién, se han encontrado a la vuelta que el debate sigue siendo el mismo. Lo único que se han perdido es el vodevil protagonizado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Congreso y los días previos al debate. Los españoles que se vayan ahora a descansar se encontrarán a la vuelta, muy probablemente, con que la situación sigue igual. España lo aguanta todo.

¿Dónde están todas esas urgencias que obligaban al Gobierno socialista a aprobar decretos sin parar antes de las elecciones? ¿Han desaparecido acaso la pobreza, el paro, la precariedad laboral y la emigración al exterior que tanto PSOE como Podemos denunciaban cada día cuando gobernaba Mariano Rajoy? Desde luego, no dicen eso los indicadores. Más bien, apuntan a una ralentización que puede agravar todas estas cuestiones y para la que el Ejecutivo socialista no está preparando al país porque ¿cómo iba a hacerlo? Está en funciones. Tenemos cada día más cerca un posible Brexit sin acuerdo, suficiente por sí solo para meternos en un ajuste económico aún difícil de cuantificar. Y estamos viendo cómo la guerra comercial entre Estados Unidos y China no solo no amaina sino que se recrudece. Una pugna que, si no se distiende, puede llevar a la economía mundial de cabeza a una nueva crisis. Pero tampoco nada de esto es aliciente suficiente para desbloquear el Gobierno. España lo aguanta todo.

El colmo de esta desidia es que con una amenaza yihadista elevada y un riesgo «alto» de ataque terrorista, al Gobierno socialista le sirva con tener la jefatura del CNI en situación de interinidad. Obcecado en sacar medidas electoralistas durante las últimas semanas de legislatura, el Ejecutivo de Sánchez no calibró que Félix Sanz Roldán llegaría al final de su mandato el 5 de julio, sin posibilidad de prórroga después de diez años, y que no podría nombrar a su sustituto si para entonces estaba en funciones. Es lo que ha sucedido, como era evidente, con cinco partidos en liza por alcanzar La Moncloa. Ahora mismo no hay director del CNI y las funciones de Sanz Roldán han caído temporalmente y de manera interina en la secretaría general del organismo, Paz Esteban. Cuando con este panorama los socialistas se quejan de que se cuestione su esfuerzo, «no digáis que no trabajamos, que no es justo», una no sabe si reír o llorar. El Rey no ha podido estar más acertado al decir lo que todos los españoles piensan: los políticos deben buscar una solución antes de pedirle a los ciudadanos que voten otra vez, solo porque no les gusta el resultado. Porque ya saben, España lo aguanta todo... pero un día puede dejar de hacerlo.

Ana I. Sánchez.

Corresponsal.
EL ÁNGULO OSCURO.

Navarra y la utopía.

El conciliábulo urdido en las Cortes de Navarra se repetirá en septiembre en la Carrera de San Jerónimo.

Juan Manuel de Prada

Actualizado:

05/08/2019 07:54h.

Escribía Pemán en este mismo periódico, hace más de medio siglo, que «Navarra es la partitura a la que el director de orquesta dirige, de vez en cuando, una mirada de reojo para que su sinfonía se parezca lo más posible a la que está allí escrita». Hermoso símil en el que se sobrentiende que, si Navarra es la partitura, España es la sinfonía. O sea, que Navarra es la partitura que todo gobernante mira para que luego España entera se rija por las notas que allí han sido escritas. Pero, si Navarra fue antaño partitura para interpretar una sinfonía, también puede serlo hogaño para interpretar una fanfarria.

Para entender esta mutación hay que reparar en el efecto letal que ha tenido lo «utópico» sobre Navarra. El mismo Pemán lo explicaba maravillosamente en este mismo periódico: Navarra se constituyó «a través del fuero, la carta-puebla, el gremio, el municipio, que son el extremo opuesto de la “utopía”. Es lo tradicional y lo local; lo plenamente ajustado, como un guante, a la magnífica imperfección del tiempo y del espacio». Pero a Navarra llegará también el veneno de la utopía «en pleno impulso racionalista, iniciando geometrías revolucionarias o constitucionales -prosigue Pemán-. Las Constituciones son “utopías” articuladas. Pero la gloria de Navarra está en que escogió resueltamente la fórmula de vida tradicional histórica: la viva y antigeométrica imperfección realista de lo foral, de lo municipal y regional; la “antiutopía” por definición. (…) Lo más contrario, pues, que puede hacerse con esa sustancia viva y tradicional que es la esencia de Navarra, es petrificarla en “utopía”».

No hay intelectualillo sistémico que, para explicar la progresiva tendencia separatista de las tierras de España que en otro tiempo más apegadas estuvieron a la tradición, no repita la sandez de que el culpable es el carlismo, o una misteriosa supervivencia atávica del mismo. Es como si, para explicar el cambio de un señor antaño muy religioso y fidelísimo marido que un día perdió la fe y se convirtió en formidable putero, se dijese que la culpa de ese cambio la tuvo... la religión. ¡La culpa la tendrá el haberla perdido, acémilas! Y habrá que investigar cuál fue el veneno que a aquel marido fidelísimo le hizo renegar de su fe, convirtiéndolo en putero. Si las tierras de España antaño más tradicionales, más apegadas a «la viva y antigeométrica imperfección realista de lo foral, de lo municipal y regional», han acabado haciéndose separatistas, o -como le ocurre a Navarra- dejando de ser partitura de una sinfonía, es porque el veneno narcisista de la «utopía» las ha desbaratado.

Señalaba Dostoievski, refiriéndose a Rusia, que las naciones apegadas a sus tradiciones, cuando finalmente se rinden al veneno que las destruye, no reaccionan al modo pacífico de las serviles naciones luteranas, sino vengándose, porque esa rendición ha subvertido su naturaleza. Así ocurrió en Rusia, que envenenada de liberalismo reaccionó haciéndose bolchevique. Y así le ocurrirá a la otrora tradicional Navarra, que mediante sucesivas Constituciones -«utopías articuladas»- fue envenenada primero con la «utopía» del centralismo estatal, después con la “utopía” del centralismo regional (mediante esos desquiciados entes de razón llamados «autonomías»); y que ahora ya está siendo envenenada con otra «utopía» delirante (sin sustento histórico ni político), que es la de su anexión al País Vasco, a través de la disposición cuarta de la Constitución. Hacia esa «utopía» se encamina Navarra; y, mientras tanto, le toca ser partitura de la fanfarria dirigida por el doctor Sánchez. Porque el conciliábulo urdido en las Cortes de Navarra se repetirá en septiembre en la Carrera de San Jerónimo.

Juan Manuel de Prada.

Escritor.
Han borrado el post al que yo eespondía. Se refería a la resolución judicial sobre la venta de más de 3000 viviendas sociales por Ana Botella con los inquilinos dentro.
Saludos
Eso fue un crimen, por el que la señora Botella debería responder, espero que al menos le quite el dormir mas de una noche.
En este país no está suficientemente penado por las leyes este tipo de actuaciones. No deberían consentirse estas ventas de bienes públicos y menos los sociales, porque aunque sea para sacar dinero por las graves circunstancias de deudas que asolaban al ayuntamiento y tambièn a la comunidad de Madrid, las personas que estaban acogidas en estas viviendas sociales deberían ser prioritarias.

Para nuestras instituciones y en nuestras leyes, esta manera de actuar de nuestros políticos debería ser considerado ... (ver texto completo)
Han borrado el post al que yo eespondía. Se refería a la resolución judicial sobre la venta de más de 3000 viviendas sociales por Ana Botella con los inquilinos dentro.
Saludos
VIDAS EJEMPLARES.

Día del Orgullo del Currante Pureta.

La obsesión con las minorías desatiende a la clase media que sostiene los países.

Luis Ventoso.

Actualizado:
... (ver texto completo)
La última parte del artículo me gusta, habría que cuidar más a la clase media trabajadora, que a los mini grupos muchos de ellos subvencionados.
El "progresismo" tan cacareado últimamente, me recuerda lo de " la economía sostenible" que tanto gustaba decir al Sr. Zapatero, que ya sabemos donde fuimos a parar, obras son amores y no bonitas palabras.
VIDAS EJEMPLARES.

Día del Orgullo del Currante Pureta.

La obsesión con las minorías desatiende a la clase media que sostiene los países.

Luis Ventoso.

Actualizado:

01/08/2019 23:59h.

De «Verano azul» hemos pasado a entretener los estíos con «Verano colorado», tostón por entregas de PSOE y Podemos que casi hace añorar al multirresucitado Chanquete. El miércoles, Sánchez envió una carta a la militancia del PSOE. El texto es interesante, pues en él detalla de manera límpida que durante la negociación ha ido haciendo lo contrario de lo que él mismo proclamaba solemnemente el día anterior. El autor de «Manual de Resistencia» ratifica que todo le sirve con tal de resistir. Según cuenta, al principio ofreció a los comunistas antisistema «un acuerdo de legislatura basado en el programa». Cuando Iglesias le respondió que si estaba de coña, Sánchez salió del paso con «un Gobierno de cooperación», eufemismo de la nada que tampoco engatusó a los populistas. El presidente ofreció entonces la incorporación de independientes de la órbita de Podemos «de reconocido prestigio». Nuevo «no» de Iglesias (amén de que «prestigio» y «podemismo» es un oxímoron). Así que finalmente Sánchez levantó todas sus líneas rojas previas y acabó ofertándoles un Gobierno de coalición en toda regla, con una vicepresidencia para la mujer de Iglesias y tres ministerios. El gran enigma todavía por desvelar es por qué Iglesias, de capa caída, rechazó unas canonjías que no volverá a oler.

En su carta a la militancia, Sánchez anuncia que seguirá peleando para evitar otras elecciones (lo cual se contradice con el último orgasmo demoscópico de Tezanos, que le otorgaba mayoría absoluta). Según explica el presidente, su nueva táctica consistirá en buscar el acuerdo «a la portuguesa». Traducción: yo mando y tú me prestas los escaños por la patilla por el bien del infalible ideal progresista. Para tocarle un poco la zanfoña a Pablo, Pedro añade que no iniciará la nueva negociación hablando con Podemos, sino abriendo un diálogo con «diferentes colectivos de la sociedad civil», que arrancó ayer mismo. ¿Y cuáles son esos colectivos que según el PSOE representan al pueblo español? Pues feministas, ecologistas, sindicatos y oenegés. Sánchez quiere reunirse con ellos «para crear un espacio común para alcanzar un Gobierno progresista». ¿Y habrá reunión con los aburridos padres de familia estándar, hombres y mujeres con un par de hijos al cargo, que curran hasta la extenuación para sacarlos adelante y progresar en la vida? No, esos no importan.

Como le ha sucedido al Partido Demócrata en EE. UU., que por eso fue derrotado por Trump, la izquierda se centra tanto en las minorías que desatiende la corriente central que sostiene a los países: la clase media. El mal llamado «progresismo» no se está ocupando de los problemas de cuarentones y cincuentones cargados de responsabilidades, usualmente con deudas y una familia a cargo, de poder adquisitivo menguante y víctimas de una fiscalidad hostil que los oprime. Tal vez España vaya necesitando un Día del Orgullo del Currante Pureta. No son glamurosos, no habrá lentejuelas brillando en carrozas. Pero son legión. La inmensa mayoría social.

Un error pretender gobernar un país dado la espalda a su armazón por tics ideológicos.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
En este país no está suficientemente penado por las leyes este tipo de actuaciones. No deberían consentirse estas ventas de bienes públicos y menos los sociales, porque aunque sea para sacar dinero por las graves circunstancias de deudas que asolaban al ayuntamiento y tambièn a la comunidad de Madrid, las personas que estaban acogidas en estas viviendas sociales deberían ser prioritarias.

Para nuestras instituciones y en nuestras leyes, esta manera de actuar de nuestros políticos debería ser considerado un delito de los grandes. No se puede anteponer el dinero a los ciudadanos, que tenían unos contratos con los que cumplían rigurosamente.
¿No tenía otro sitio de dónde sacar dinero para tapar el agujero de 6 000 millones de € que ellos mismos, bueno Gallardón había acumulado?

Si no es delito debería serlo. Deberíamos cambiar las leyes. Es inmoral, como mínimo, ya que según parece no es delito.

Saludos
VIDAS EJEMPLARES.

Greta y el Apocalipsis.

Con sus recetas el mundo se sumiría presto en la miseria.

Actualizado:

31/07/2019 23:46h.

Una pena que la noble causa del ecologismo se sirva aliñada con tics neomarxistas y pataleos contra el progreso. Conservador viene de conservar, por lo que preservar el legado natural y protegernos del calentamiento deberían ser banderas estelares del conservadurismo. Al haberlas abandonado en manos del «progresismo», sus eslóganes soslayan el debate en profundidad y asoma el caduco odio marxiano al pérfido «capital», esta vez encarnado en diablo contaminador. En ocasiones se cae incluso en lo infantiloide, como con el culto papanatas que dedican los líderes universales a una niña sueca de 16 años, Greta Thunberg, que debería estar en el cole, en vez de dando la vuelta al mundo y pregonando el apocalipsis en foros que le quedan anchos, como la ONU, Davos, el Europarlamento o la Asamblea Francesa.

Vecina de Estocolmo, Greta no viene de un hogar cualquiera. Su madre es una conocida cantante de ópera, que acudió a Eurovisión, y su padre es actor y productor. Ambos dominan el arte de la promoción. La niña, muy inteligente, padeció una depresión severa a los once años y estuvo un tiempo sin hablar. Entonces le diagnosticaron un desorden obsesivo compulsivo, el síndrome de Asperger y comportamientos autistas. Como ella misma reconoce, tiende a verlo todo en blanco y negro, cuando el mundo se compone de una escala de grises. A los 15 años decidió faltar a clase todos los viernes para protestar contra el calentamiento terráqueo. «Tú casa está en llamas», reza uno de sus alarmantes y exitosos eslóganes. Greta cree que si en diez años no alcanzamos las «emisiones cero», el planeta alcanzará un punto de no retorno y se irá al garete. Su protesta de los viernes ha sido exportada a niños de todo el mundo, que se fuman las clases por la causa.

A diferencia de la gran Greta, soy lego en ciencia. Pero parece que existe consenso entre los estudiosos sobre que la Tierra se está calentando por mano del hombre. Hay un problema y urgen medidas. Pero si se aplicasen las recetas de nuestra heroína (no viajar en avión, despedirnos ya de los combustibles fósiles, vivir como ascéticos eremitas...), lo que se lograría es sumir a la humanidad en una espiral súbita de miseria. Greta tiene que volver al cole. Con su buena cabeza, enseguida entenderá esa cita liberal que recuerda que «tu gasto es mi ingreso». Es decir: si liquidamos su odiado consumismo, alguien dejará de vivir de lo que nos vendía. Greta se jacta de que no irá en avión a la cumbre del clima de Nueva York. Viajará en un velero 100% ecológico. ¿Y el casco de poliéster de donde sale? ¿Y los estupendos paneles solares de a bordo no se han servido de la malvada minería que araña a la madre Tierra? ¿Qué pasa con el transporte de personas y mercancías si mañana todos nos volvemos Greta y prohibimos los aviones? ¿Por qué nunca recordamos que en la era del horrible progreso contaminante la esperanza de vida se ha disparado, o que en 1990 era pobre uno de cada tres habitantes del planeta y hoy solo uno de cada diez? Por último: ¿es lícito someter a una niña de 16 años con problemas de conducta a una extenuante agenda de estrella pop?

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
EN PRIMERA FILA.

Tú a Telecinco y yo a Antena 3.

El colmo del disparate: Sánchez e Iglesias estuvieron a punto de medirse en televisión antes de la última votación de investidura.

Ana I. Sánchez.

Actualizado:

29/07/2019 23:44h.

El miércoles por la tarde, cuando aún quedaban una cuantas horas para la segunda votación de investidura, Pablo Iglesias se encontraba en Antena 3. Estaba reunido con un alto directivo de la cadena para trasladarle por qué habían fracasado las negociaciones con el Gobierno. Como se podrán imaginar no había asomo de autocrítica y la culpa recaía absolutamente en el Ejecutivo. No fue la única cita de este tipo que Iglesias llevó a cabo en los días previos a la última votación. Las reuniones «off the record» son una herramienta muy útil en la gestión de crisis y el líder de Podemos hábilmente visitó a los directivos de los principales medios. Tonto el último.

La cuestión es que mientras él estaba aquella tarde en Antena 3, La Moncloa llamaba a Telecinco para ofrecer una entrevista a Pedro Sánchez en el informativo de Pedro Piqueras. A las nueve de la noche. Como también se podrán imaginar, en el plan no había asomo de autocrítica, sino la intención de trasladar la culpa a Podemos. Además, de imprudente, la operación era totalmente irrespetuosa con el Congreso al producirse en las 48 horas abiertas entre la primera y la segunda votación de investidura. Un tiempo para la reflexión y negociación. Pero Presidencia daba por reventadas las conversaciones y lo que más le importaba era imponer su versión.

Afortunadamente Ferraz puso el grito en el cielo al enterarse y La Moncloa decidió dar marcha atrás. Pero ¡ay! Telecinco ya había anunciado la entrevista con el presidente y los teléfonos sonaban en Podemos. TVE, La Sexta y Antena 3 pedían contar con Iglesias, para esa misma noche a las nueve. La oferta suponía retransmitir un duelo en televisión entre ambos, sin interlocución, cada uno desde una cadena en mitad del duelo parlamentario. A ver quién lograba ser más creíble y colocar mejor su historia. El colmo del disparate. ¿Alguien pensó en la lamentable imagen que hubieran trasladado y el aumento de la tensión en su ya descompuesta relación? En ese momento no. Iglesias aceptó el reto y decidió prepararse para entrar en Antena 3, dado que estaba allí. Pero de manera condicionada a que Sánchez apareciera en Telecinco. Para no irritar a La Moncloa, la dirección de Antena 3 avisó de que Iglesias se encontraba en sus instalaciones listo para ser entrevistado si Sánchez acudía a Telecinco. Poco después, se conoció que el presidente se sometería a las preguntas de Piqueras, pero al día siguiente. Iglesias volvió a recibir la misma oferta de las televisiones, pero ya no aceptó. Tras el fracaso de la investidura, Podemos busca rebajar su exposición y la tensión con el Gobierno.

Esta anécdota del duelo televisivo que afortunadamente España no llegó a ver, demuestra hasta qué punto La Moncloa y Podemos estuvieron más pendientes de gestionar el fracaso del acuerdo, que del propio acuerdo. Y obliga a reflexionar sobre la falta de consecuencias que el bloqueo del Gobierno tiene para los políticos. Cuando la responsabilidad desaparece, no hay nada que les disuada de imponer el interés partidista sobre el bien general. Esta vez los damnificados han sido los votantes de izquierdas que anhelaban un gobierno progresista. Pero la próxima vez pueden ser los conservadores. De hecho, el PP ya sufrió el bloqueo en sus carnes en 2016. Ambos bloques harían bien en sentarse y buscar una fórmula que impida que el país se quede sin gobierno porque a uno o dos partidos les resulte más rentable. Los políticos son, a ojos de los españoles, el segundo problema del país. Y si siguen repitiendo actuaciones como la de la semana pasada, acabarán convirtiéndose en el primero

Ana I. Sánchez.

Corresponsal.
De la indignidad al fracaso.

Debe de ser frustrante haberse arrastrado tanto ante Bildu y ERC para acabar chocando con la intransigencia de Iglesias.

Isabel San Sebastián.

Actualizado:

29/07/2019 00:04h.

Si Pedro Sánchez tuviese más cabeza y menos arrogancia, más sentido del Estado y menos ego, más humildad y menos ambición, el mismo jueves, fracasada la investidura, habría llamado a María Chivite para ordenarle abandonar de inmediato la pretensión de convertirse en presidenta de Navarra con el apoyo de nacionalistas y bildutarras. Acto seguido, habría utilizado esa baza como prenda de buena voluntad ante Cs y/o el PP con el fin de tratar de tejer un acuerdo entre fuerzas constitucionalistas. Eso habría sido un buen comienzo. Una prueba de madurez política amén de un acto de patriotismo. O sea, un auténtico imposible dada la naturaleza de un personaje empeñado en ser investido sin entregar nada a cambio, doblegando a sus adversarios mediante la coacción.

Merced a tan «inteligente» estrategia, Sánchez ostenta el dudoso récord de llevar cuatro intentos fallidos por alcanzar La Moncloa a través del camino recto que manda la Carta Magna; esto es, consiguiendo el respaldo de la mayoría del Congreso a un programa de gobierno y no impulsando un voto de censura a un ejecutivo anterior. De hecho, según hemos sabido a raíz de su bronca con Pablo Iglesias, ni siquiera fue él quien tuvo la iniciativa de esa moción contra Rajoy, sino que se limitó a seguir las instrucciones de su entonces socio preferente, hoy aborrecido enemigo, escoltado por una tropa de separatistas incrédulos del regalo que les caía no precisamente del cielo, sino de la mismísima cúpula de la dirección socialista. La misma hueste integrada por ERC, PNV y Bildu cuyos cabecillas oficiaron en el hemiciclo como celestinas del matrimonio frustrado entre izquierda y extrema izquierda llamado a alumbrar otro ejecutivo Frankenstein por el momento nonato. ¿Cabe espectáculo más obsceno que el protagonizado por el defensor de golpistas, Gabriel Rufián, dándonos lecciones de talante conciliador desde la tribuna y hablando sin aparente sarcasmo del «bien de España»? ¿Puede un dirigente español aspirante a liderar la Nación humillarse más de lo que hizo el candidato Sánchez ante la portavoz biltutarra, Aizpurúa, a quien brindó una réplica obsequiosa rematada con un «discrepamos del pasado, y ahí me quedo...»? Nuestro presidente en funciones, el mismo que no se dignó dirigirse a Santiago Abascal por si tal acto de mínima cortesía parlamentaria fuese a contagiarle algún mal, «discrepa» de los 850 asesinatos perpetrados por la banda terrorista ETA que su heredada política, Bildu, se niega significativamente a condenar. ¿O acaso discrepa solo de los que eran «innecesarios», tal como afirmó Arnaldo Otegi entrevistado en RTVE?

Debe de ser muy frustrante haber caído tan bajo para nada. Haberse arrastrado tanto por el barro de ciertos grupos que en cualquier otro país estarían condenados al ostracismo sin otro resultado que acabar chocando con la intransigencia de un alter ego como el jefe de las filas podemitas, que es a Sánchez Castejón lo que la sartén al cazo: cuña de la misma madera llamada a tiznar irremediablemente a quien la toca. Ahora el aspirante ha quedado compuesto y sin novio, exigiendo nuevamente al PP y a Ciudadanos que le apoyen porque sí, mientras el PSOE se entiende con gentes situadas extramuros de la democracia en ayuntamientos y comunidades autónomas. No termina de comprender que la responsabilidad de gestionar su magra victoria electoral es únicamente suya, como lo son los fracasos que acaba de cosechar. No aprende de sus errores. Solo nos cabe confiar en que vuelvan a llamarnos a votar y el electorado castigue la prepotencia baldía de esos gallos de pelea incapaces de compartir corral.

Isabel San Sebastián.

Articulista de Opinión.
Pues los tuyos, son el paradigma, para gente muy especial y con pocas ideas buenas.
Sánchez le ofrecería más al vasco, "por pura lógica" al igual que los catalanes, ¿que tal la reunion con un mediador que no se llevo a cabo por el revuelo que se armo? La moción de censura ¿forzado por las circunstancias? Que ganas de fabular? Por ambicion pura y dura.