Columnistas y Tertulianos


Los enanos crecen.

Álvaro Martínez.

Actualizado:

26/06/2019 00:24h.

Lo que le faltaba al «procés» era la intervención de ese gran estadista leonés llamado José Luis Rodríguez Zapatero, que en mala hora abandonó el oficio de «contador de nubes» al que prometió dedicarse una vez saliera de La Moncloa tras dejar el país para el arrastre, porque en cuanto él fija su atención en un asunto los problemas empiezan a agigantarse. Ocurrió en Venezuela, donde con su mediación (siempre a favor del chavismo, nunca de la oposición) las cosas pasaron de estar muy mal a estar muchísimo peor. Por eso se agradecía su silente actitud respecto al problema separatista que, cuán ingenuos éramos, quizá achacábamos a un ataque de vergüenza propia pues no en vano, con su irresponsable gestión de aquel Estatuto catalán que resultó ser inconstitucional, fue él quien abrió la puerta al formidable lío del presente.

Pero no, ya le tenemos aquí enredando de nuevo, liando todo un poco más y poniendo su granito de arena para que el embrollo del lazo sea un poco más agudo. Ayer pidió a los magistrados del Tribunal Supremo que su sentencia «no comprometa el diálogo», en lo que supone una intromisión incalificable en la labor de los jueces. Y ya lanzado, y por si la cosa se pone fea para los reos, dijo estar a favor de que el Gobierno de Sánchez valore un posible indulto para unos individuos acusados de gravísimos delitos contra el Estado, no de robar cuatro gallinas en una masía de Gerona. «Y no digo más sobre el asunto -remató- para que no me digan: ya está aquí este listo». Descuide que nadie dirá eso.

Muy mala noticia supone que Zapatero quiera involucrarse a fondo en encontrar una solución a algo, lo que sea. No solo por el mencionado currículum de fracasos estrepitosos que presenta en su actividad como mediador, sino porque es evidente que supone una intromisión en una tarea que en la esfera penal corresponde a los jueces del Tribunal Supremo, y en la política, al Gobierno de España y a sus Cortes Generales. Su conversación telefónica con el preso Junqueras supera su pamplinera condición de «militante del diálogo y el entendimiento con Cataluña», supone una injerencia lamentable que consolida su papel de engreído metomentodo (qué boda sin la tía Juana) que ha olvidado el rol institucional, residual pero innegable, que conservan quienes han ocupado la segunda magistratura del Estado. Con él empezó todo y con él puede que ahora nos comiencen a crecer los enanos del circo que él y Artur Mas inauguraron hace ya trece años.

Álvaro Martínez.

Redactor jefe.
La desmemoria histórica.

No hay feminismo de Sánchez y Calvo para recordar a aquellas mujeres.

Luis Ventoso.

Actualizado:

24/06/2019 00:02h.

Son mujeres, españolas y dieron la vida por mantenerse leales a unas creencias perfectamente honorables. Pero el seudofeminismo de Sánchez, Carmen Calvo, Irene Montero y Manuela Carmena jamás tendrá un elogio para ellas, o siquiera un recuerdo. Aquellas mujeres valientes -empoderadas, que dirían los horteras de ahora- fueron asesinadas por un pelotón de hombres fanáticos, pero han sido ubicadas por el «progresismo» en el lado incorrecto de la historia. Así que son pasto de la Desmemoria Histórica, reverso del indigestible proyecto de ingeniería social llamado Memoria Histórica, que impone por decreto un único modo de relatar e interpretar lo ocurrido en España durante la primera mitad del siglo XX.

El sábado beatificaron en La Almudena de Madrid a 14 monjas concepcionistas franciscanas, mártires de la Iglesia católica. Fueron asesinadas en 1936 en la oleada final de la persecución religiosa lanzada por socialistas, comunistas y anarquistas. El Papa pidió ayer en El Vaticano un homenaje para ellas. En España, denso silencio, salvo en medios próximos al catolicismo. Diez de las religiosas procedían del convento madrileño de San José, dos de El Pardo y otro par de Escalona, en Toledo. Desde la proclamación de la República vivían bajo un temor constante a ataques violentos. En mayo de 1931 se vieron forzadas a abandonar por primera vez su convento de Madrid y durante 26 días permanecieron escondidas en un piso y ataviadas con ropas seglares. En febrero de 1936 hubieron de ocultarse de nuevo, esta vez 36 días. En los meses de total deterioro del orden público que siguieron al triunfo del Frente Popular se refugiaron en un entresuelo de la calle Silvela. Esta vez para no volver. Una portera las delató y los milicianos se las llevaron en noviembre del 36 y las asesinaron, se cree que en un descampado de Ventas o de Paracuellos. Los cadáveres nunca han aparecido. Sin embargo se conocen detalles de sus últimas horas, como que Isabel Labaca, la monja líder del grupo, les hizo la siguiente advertencia mientras permanecían hacinadas en su escondite de Silvela: «Sed fuertes, porque es preciso que demos la vida por Dios». Todas aceptaron tan tremendo destino, que al final incluyó culatazos, golpes, insultos, vejaciones y el fusilamiento.

Un mal -la brutal represión franquista- no puede servir para ocultar otro mal, la salvaje persecución de religiosos en la España republicana (amén de la de católicos seglares, personas pudientes y adversarios ideológicos). Abruma la burramia de tantos chavales que disfrutando de la extraordinaria democracia actual, un paraíso de derechos y libertades, enarbolan para todo tipo de causas la bandera de la Segunda República, que tan solo simboliza un completo fracaso. Veremos el día en que la historia de España se volverá a contar completa, sin presiones ideológicas gubernamentales. El rodillo de nuestras leyes de memoria histórica es un abuso antiliberal tan asombroso que no superará el cedazo del tiempo.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
Aciertas, lo que da prueba de tu gran inteligencia, teniendo en cuenta que no creo conozcas de cerca a mucha gente de izdas., vamos, que no creo estén dentro de tu círculo de amistades.
MARI. Inteligente
Qué va. Del montón.

Tengo un amigo comunista
Y tú también. ¿No serás de izquierdas, ya que no eres de derechas?
Saludos
Clara. Buena reflexión y buen pensamiento
EL PAÍS
La Fiscalía turca, tras la denuncia de una española por violación: “Si vas a un bar a esas horas, es normal”
La defensa de una joven española de la que abusaron dos hombres en Ankara denuncia que la fiscal turca encargada del caso no tiene intención de investigarlo y obstaculiza la instrucción del proceso.

“Si vas a un bar a esas horas [de la noche], es normal que te ocurra cualquier cosa”. Esta frase resume la actitud de la fiscal turca encargada de instruir la presunta violación sufrida por una estudiante española de Erasmus en Ankara, según denuncia el abogado de la víctima, Kemal Ulusoy, en declaraciones a EL PAÍS. El letrado teme que la intención de la Fiscalía sea sobreseer el caso y no presentar cargos contra los dos sospechosos, actualmente en libertad provisional.
VIDAS EJEMPLARES.

Frankenstein 2.

Navarra ha probado que el PSOE vuelve a elegir aliarse con los separatistas.

Luis Ventoso.

Actualizado:

20/06/2019 00:25h.

El PSOE podría ser definido como el singular partido que apellidándose «Español» no pierde jamás la ocasión de optar por los enemigos declarados de España. Obama, que adoraba las frases rimbombantes, solía decir que «debemos situarnos en el lado correcto de la historia». Sospecho que cuando los historiadores más ecuánimes repasen en un futuro la ejecutoria de alianzas del socialismo español constatarán pasmados su empecinamiento en situarse en «el lado incorrecto». Su falta de lealtad con la nación viene de lejos. Cuando Companys declara el Estado catalán en octubre 1934, el PSOE, que formaba parte de la llamada Alianza Obrera, llega al extremo de sumarse en las calles al apoyo armado a la causa golpista.

Tras el largo paréntesis del franquismo, salta la sorpresa y el PSOE parece recuperar la cordura en la cuestión nacional, hasta el punto que en una sonada definición «The New York Times» saluda a González y Guerra como «jóvenes nacionalistas españoles». Todo se embarra con Zapatero, ideólogo de la gran empanada conceptual que todavía arrastra su partido: confundir patriotismo y franquismo. Debido a su historia familiar -su abuelo fue un capitán republicano fusilado por el bando nacional-, el nuevo presidente enfatiza una visión idealizada de la República, que lo lleva a la deformación psicológica de percibir la defensa de la nación española como un tic retrógrado. Tal reflejo queda delatado cuando suelta una frase inadmisible en un presidente: «España es un concepto discutido y discutible». Con irresponsabilidad pasmosa, Zapatero reabre el debate del modelo territorial y promueve unas reformas estatutarias que nadie reclamaba, pero que darán alas al independentismo. La ejecutoria del PSOE es siempre la misma: cada vez que toca elegir compañeros de pacto en ayuntamientos, comunidades o en el Gobierno, los socialistas siempre prefieren a nacionalistas y separatistas. Cordones sanitarios para el PP, el otro gran partido de Estado, pero besos y abrazos con ERC, BNG, el PNV y hasta Bildu.

Ayer en el Parlamento de Navarra, tras una pamplina previa de disimulo, el PSOE volvió a hacer lo de siempre: entre constitucionalistas y separatistas volvió a elegir poner la alfombra roja a los antiespañoles. Esa decantación privará a Sánchez del apoyo en el Congreso de Navarra Suma. Dado que la supuesta victoria épica de Sánchez es en realidad un churro de 123 escaños pelados, no le quedará otra que volver a donde solía, a buscar el plácet de los separatistas catalanes. Retorna lo que Rubalcaba, que destestaba el sanchismo, apodó sagazmente como «Gobierno Frankenstein». Se está cosiendo ya la momia de Frankenstein 2, que tras echar a andar dará muy pocos pasos. Llegados los presupuestos, ERC -partido que lidera el cerebro golpista, Junqueras- pedirá lo único que lo colma: el referéndum de independencia. Como ningún presidente de España puede concederlo sin delinquir, tumbarán los presupuestos. Elecciones y vuelta a barajar. Tal es el viaje que augura la inexplicable pasión del PSOE por el nacionalismo insolidario.

Luis Ventoso.

Director Adjunto.
LA ALCALDESA LLORA EN ANTENA.

El llanto selectivo de Colau.

Álvaro Martínez.

Actualizado:

18/06/2019 23:41h.

Emocionada al pensar en el sufrimiento de sus hijos, la alcaldesa de Barcelona se echó ayer a llorar en antena al recordar los insultos que le han proferido los separatistas por no pactar con ERC en el ayuntamiento, regüeldos de tan alto voltaje y vileza que no merecen ser reproducidos en estas páginas. Colau ha definido como «insoportable» la presión que ha tenido que aguantar estos días hasta tomar la segunda vara, cuando su nombre era voceado por las calles de Barcelona con un feo denuesto al lado. «Traidora» y «botiflera» son los rebuznos más suaves que ha escuchado en «estos días terribles». Lejanos, pues, en su memoria los tiempos en los que ella protagonizaba escraches, insultando a los poderosos, a los bancos, a los políticos «que condenan a la miseria a la gente», a todo lo que se movía y muchas veces con nombre y apellido. Hasta se hizo un traje de superheroína justiciera para recorrer los tumultos frente a las oficinas bancarias y los pisos a punto de desahucio.

Selectiva en su pena, Colau no condenó las agresiones a militantes de Vox en época prelectoral, si acaso su único lamento fue que «esos rancios consiguieron lo que buscaban». Es decir, que te abre la cabeza un salvaje con lazo y la culpa es tuya por «provocar». Se lo buscaron ellos, vino a decir.

Quizá lo que no entiende Colau, y el motivo final de su llanto, es que considera injusto que los «indepes» la acosen. A ella, que se ha prodigado en gestos de cariño con los golpistas presos (el último, volver a colgar la birria del lazo en el ayuntamiento); a ella, que ha intentado menospreciar al Rey de España, negándole el saludo; a ella, que mandó al brioso Gerardo Pisarello a quitar la bandera de España del balcón consistorial, como si fuera un trapejo sucio; a ella, que se ha hartado de decir (como Guardiola, pero sin chándal) que «es una vergüenza que en España haya presos políticos»; a ella, que ha insultado a la Policía poniéndole hasta una placa « ¡por franquista!»; a ella, que abrió instalaciones municipales para que albergaran las urnas ilegales del 1-O...

A Colau no la manchan esos estúpidos insultos cimarrones del CDR de guardia frente al ayuntamiento. A esta Inmaculada solo le tizna, desde el punto de vista político, su sectarismo irreductible y el desprecio sostenido a todo el que no opina como ella. Si hasta dedicó un mohín de asco a los votos de Valls que la hicieron alcaldesa. Y eso también da para echar unas cuantas lágrimas.

Álvaro Martínez.

Redactor jefe.
IÑAKI GABILONDO.

Buenos días, buenos días a todos, ¿de verdad que es esto lo que hemos votado? debieron preguntarse muchos españoles al ver de qué forma se constituian en algunos municipios, Los pactos han dado lugar a combinaciones inesperadas, aunque eso sí irreprochablemente democráticas, y han engrosado las filas de los que creemos que convendría estudiar la fórmula de una segunda vuelta, pero sobre todo, han servido para confirmar que PP Ciudadanos y Vox las tres carabelas de Colón navegan ... (ver texto completo)
¡Ay, Iñaki, Iñaki, quien te ha visto y quien te vio!, si tu amigo Segismundo levantara la cabeza!, creo que volvería a "plancharla".................. ..........
Clara, todos los de izquierdas son: guapos, altos, cultos, inteligentes, con carrera, solidarios caritativos... los mejores.
Aciertas, lo que da prueba de tu gran inteligencia, teniendo en cuenta que no creo conozcas de cerca a mucha gente de izdas., vamos, que no creo estén dentro de tu círculo de amistades.
Clara, todos los de izquierdas son: guapos, altos, cultos, inteligentes, con carrera, solidarios caritativos... los mejores.
Y tú también. ¿No serás de izquierdas, ya que no eres de derechas?
Saludos
IÑAKI GABILONDO.

Buenos días, buenos días a todos, ¿de verdad que es esto lo que hemos votado? debieron preguntarse muchos españoles al ver de qué forma se constituian en algunos municipios, Los pactos han dado lugar a combinaciones inesperadas, aunque eso sí irreprochablemente democráticas, y han engrosado las filas de los que creemos que convendría estudiar la fórmula de una segunda vuelta, pero sobre todo, han servido para confirmar que PP Ciudadanos y Vox las tres carabelas de Colón navegan ... (ver texto completo)
Magnífico prudente y educado, como siempre IÑAKI Gabilondo.
Clara, todos los de izquierdas son: guapos, altos, cultos, inteligentes, con carrera, solidarios caritativos... los mejores.
Por eso los "CAHONDOS TAMBIEN SE MUEREN."
Iñaki es una persona clara, sensata y que no insulta nunca a nadie, que no dice medias verdades que a los idiotas les confunden y que les hace creerse las mentiras.

Nada más. La verdad es que en la derecha no hay ninguno, por eso lo califican como a la derecha le conviene.
Clara, todos los de izquierdas son: guapos, altos, cultos, inteligentes, con carrera, solidarios caritativos... los mejores.
Iñaki es una persona clara, sensata y que no insulta nunca a nadie, que no dice medias verdades que a los idiotas les confunden y que les hace creerse las mentiras.

Nada más. La verdad es que en la derecha no hay ninguno, por eso lo califican como a la derecha le conviene.
IÑAKI GABILONDO.

Buenos días, buenos días a todos, ¿de verdad que es esto lo que hemos votado? debieron preguntarse muchos españoles al ver de qué forma se constituian en algunos municipios, Los pactos han dado lugar a combinaciones inesperadas, aunque eso sí irreprochablemente democráticas, y han engrosado las filas de los que creemos que convendría estudiar la fórmula de una segunda vuelta, pero sobre todo, han servido para confirmar que PP Ciudadanos y Vox las tres carabelas de Colón navegan juntas y con velas desplegadas, provocando algunas maniobras desconcertantes, los de Rivera por ejemplo se entregan en Madrid al PP y salvan de un colosal naufragio al que presuntamente querían derrotar, mientras que los populares blanqueaban a su escisión, a Vox y le ayudan a consolidarse, de todas maneras, a primera vista se diría que el PP y Vox si rentabilizan en esta triple alianza, pero y ciudadanos ¿què saca en limpio? todo el mundo trata de adivinarlo, ayer el diario francés Le Monde se preguntaba, que ganaba coqueteando con la extrema derecha y además decía, a hurtadillas, absurdamente a escondidas, como si no le estuviera viendo todo el mundo y lo peor es lo que viene, no ya una investidura azarosa sino una legislatura arrastras. Los que pedían un cuatrienio estable pueden empezar a olvidarlo porque los zapadores, los encargados de construir los puentes, se han convertido en dinamitateros.

Saludos