Columnistas y Tertulianos


El jefe de la ciénaga.

Álvaro Martínez.

Actualizado:

13/12/2018 01:14h.

Solo hace unos días, Fredi Bentanachs, uno de los fundadores del grupo terrorista Terra Lliure llamaba a tomar el Parlamento de Cataluña el próximo día 21 para hacer efectiva la república catalana del forajido de Waterloo. A finales de los setenta, el tal Bentanachs fue instruido por ETA en el manejo de armas y explosivos y una vez «formado» se puso a la tarea del terror en Cataluña. Gustaba entonces de fotografiarse portando fusiles y proyectiles para crearse una leyenda gráfica de guerrillero que no se corresponde con la inutilidad manifiesta como terrorista y ladrón, que el «patriota» también le daba por entonces a los atracos cual chorizo embutido en el traje de salvapatrias. A las primeras de cambio salió corriendo, acobardadito, pero fue detenido y condenado a cuatro años de cárcel. Ahora, con 62, vuelve a la lucha «indepe» como cabecilla de los CDR y se retrata, como ese «Mocito feliz» que busca hacerse fotos con los famosos, con Quim Torra, Anna Gabriel o Pep Guardiola, ese separatismo en chándal.

La arenga para la toma del Parlament de tal Bentanachs coincide con las andanzas de los CDR ocupando por la fuerza las calles y los peajes, como matoncetes mafiosos; con las tenebrosas procesiones de antorchas y la simbología golpista en el espacio público; con el acoso amenazante a jueces y políticos constitucionalistas; con los enfrentamientos con los Mossos y, como remate, con la inauguración de la «vía eslovena» por parte de Quim Torra, esa que pasa por conseguir la independencia con muertos.

En este contexto, ayer Torra lloriqueaba ofendido, como un niño al que le han quitado el bocadillo en el recreo, porque se esté creando «un relato ficticio de violencia y descontrol en Cataluña». Volvemos a la teoría del oasis, ese ubérrimo y placentero palmeral donde históricamente el nacionalismo catalán se tumba a admirarse, donde todo es pacífico, beatífico y muy superior en valores y desarrollo a esos toscos españolazos, aquellos que Torra describía como «bestias carroñeras» en sus espeluznantes relatos.

Pero resulta que ese presunto «oasis catalán» es solo una ilusión óptica, un espejismo etnicista, porque en realidad aquello tiene ahora más pinta de ciénaga enfangada de odio donde la paz la administran sujetos como el tal Bentanachs, o los Jordis organizando la revuelta encima del Patrol de la Guardia Civil (donde salta también un reportero de TV3 como si estuviera celebrando un gol del Barça), con un presidente racista que ya habla de muertos.

Álvaro Martínez.

Redactor jefe.
Ángel, es lo que tiene votar sin saber la que se les podía venir encima, ahora ya es tarde..........., que apechuguen con lo votado.

Un saludo.
Por una vez estoy de acuerdo. Ese es la consecuencia de no hacer una pedagogía clara de lo que puede pasar si se vota si a salir.
Por aquí también ha faltado y sin votar
Triana pasa de ti y no te hace caso, tu eres un caso aparte te pasa lo mismo que a Rufián que no hay por donde cogeros, y otra cosa, para maquiavélica ya estás tu morena clara.
Igualico que hoy Casado en el Congreso Qué miedo da esta gente! Qué quieren a España? Ya, no se quieren más que a ellos mismos.
Saludos
Saludos.
Iñaki Gabilondo. Hoy por hoy

¿Está sirviendo para algo la política de distensión? ¿Serviría para algo una política distinta de mano dura? He aquí una disyuntiva diabólica alrededor de la cual se va a desarrollar el pleno monográfico sobre Cataluña que empieza dentro de unos minutos. Qué difícil es acertar. Cuando Pedro Sánchez decidió celebrar un Consejo de Ministros en Barcelona el día 21 perseguía tener un gesto en favor de la distensión y de la concordia como dijo la ministra Meritxell Batet. ... (ver texto completo)
Triana pasa de ti y no te hace caso, tu eres un caso aparte te pasa lo mismo que a Rufián que no hay por donde cogeros, y otra cosa, para maquiavélica ya estás tu morena clara.
Iñaki Gabilondo. Hoy por hoy

¿Está sirviendo para algo la política de distensión? ¿Serviría para algo una política distinta de mano dura? He aquí una disyuntiva diabólica alrededor de la cual se va a desarrollar el pleno monográfico sobre Cataluña que empieza dentro de unos minutos. Qué difícil es acertar. Cuando Pedro Sánchez decidió celebrar un Consejo de Ministros en Barcelona el día 21 perseguía tener un gesto en favor de la distensión y de la concordia como dijo la ministra Meritxell Batet. Sin embargo, casualidades encadenadas o crescendo intencionado el vandalismo de los CDR ante unos Mossos maniatados y las declaraciones incendiarias de Quim Torra en Bruselas consiguieron cargar mucho la atmósfera e invertir el sentido de la noticia de este Consejo de Ministros, que pasaba a ser una provocación.

Este martes, Elsa Artadi cambiaba el paso. La portavoz del Govern se ocupaba del movimiento pendular habitual y ponía sordina al estrépito con palabras apaciguadoras, pero el tigre ya está fuera de la jaula y se preparan grandes movilizaciones para el día 21. ¿Para qué sirve la distensión? ¿Para que serviría lo contrario? Disyuntiva diabólica.

¿NOS PONDRÁ TRIANA LOS MAQUIAVÉLICOS DEVANEOS DE SUS ARTICULISTAS?
Si lo hace veremos las diferencias.

Saludos.
Ángel, es lo que tiene votar sin saber la que se les podía venir encima, ahora ya es tarde..........., que apechuguen con lo votado.

Un saludo.
Igual que los andaluces.
Salidos
TRIANA. Más de la mitad de la población inglesa suspira por volver a la Comunidad Europea.
Ángel, es lo que tiene votar sin saber la que se les podía venir encima, ahora ya es tarde..........., que apechuguen con lo votado.

Un saludo.
Theresa en«La cabina»

Álvaro Martínez.

Actualizado:

12/12/2018 01:07h.

Fue una premonición. Llegaba Theresa May a la Cancillería en Berlín, a convencer a Angela Merkel de que le preste auxilio de urgencia para otro acuerdo del Brexit, y se bloqueó la puerta del coche. Que no abría y que no abría, que no podía salir. Cuando algo no está de Dios, no está de Dios... Fueron apenas unos segundos pero ese bloqueo, con Angela esperando en la puerta de la Kanzleramt, sintetizaba el angustioso ... (ver texto completo)
TRIANA. Más de la mitad de la población inglesa suspira por volver a la Comunidad Europea.
Theresa en«La cabina»

Álvaro Martínez.

Actualizado:

12/12/2018 01:07h.

Fue una premonición. Llegaba Theresa May a la Cancillería en Berlín, a convencer a Angela Merkel de que le preste auxilio de urgencia para otro acuerdo del Brexit, y se bloqueó la puerta del coche. Que no abría y que no abría, que no podía salir. Cuando algo no está de Dios, no está de Dios... Fueron apenas unos segundos pero ese bloqueo, con Angela esperando en la puerta de la Kanzleramt, sintetizaba el angustioso ... (ver texto completo)
Una noticia un poco atrasada es mucho más importante ésta.

Esta tarde le presentan la moción de censura. Ya han conseguido los las cartas necesarias para hacerlo. Ya veremos a ver en què queda.
Saludos.
Theresa en«La cabina»

Álvaro Martínez.

Actualizado:

12/12/2018 01:07h.

Fue una premonición. Llegaba Theresa May a la Cancillería en Berlín, a convencer a Angela Merkel de que le preste auxilio de urgencia para otro acuerdo del Brexit, y se bloqueó la puerta del coche. Que no abría y que no abría, que no podía salir. Cuando algo no está de Dios, no está de Dios... Fueron apenas unos segundos pero ese bloqueo, con Angela esperando en la puerta de la Kanzleramt, sintetizaba el angustioso y oclusivo momento político de la premier británica, hoy por hoy un cadáver político que a la desesperada intenta tomar algo de oxígeno para que el óbito no sea tan desastroso como el resultado de aquella carga de la brigada ligera en Balaclava, «por el Valle de la Muerte cabalgaron los seiscientos», llena de cantos patrióticos y, sobre todo, de derrota.

Tras suspender en el Parlamento británico la votación del acuerdo que alcanzó con los Veintisiete hace un par de semanas, May emprendió una turbo-gira de urgencia por Bruselas, La Haya y Berlín para que la Comisión, la Presidencia de turno y la otrora maquinista de la locomotora continental (hoy también casi una ilustre prejubilada) se avinieran a renegociar las condiciones de la salida de Reino Unido. Tres noes en uno, como tres soles y como era previsible. Fracaso total, modelo «ahí te las apañes, querida Theresa». Era lógico pues tras año y medio de tira y afloja, de negociaciones a cara de perro, de «queremos esto y esto», de «ni por asomo», de «pues Brexit duro», de «pues allá vosotros», de «a que no te atreves», de « ¿y la frontera de Irlanda?», de « ¡uy Irlanda!, quita quita vaya lío...», la UE no se iba a avenir a pactar unas nuevas condiciones para el adiós, sobre todo porque los socios nunca vieron bien la marcha. Hasta la Justicia británica ya le ha dicho que puede frenar el Brexit cuando quiera. Pero ¿quién se atreve tras tan formidable culebrón? ¿quién ata esa mosca por el rabo?

Ayer, encerrada en su coche, Theresa May recordaba a López Vázquez en aquella cabina de Mercero, que ni los «bomberos» de última hora la pudieron sacar de allí, atrapada en la ratonera que le dejó tendida David Cameron aquel día que Gran Bretaña aprendió -la letra con sangre entra- que los referéndum los carga el diablo cuando un pueblo no está seguro de que lo que se vota es bueno para la gran mayoría.

Álvaro Martínez.

Redactor jefe.
Pudimos.

¿En qué mejora la vida «de la gente» que Iglesias se ponga una chapa republicana el día que acude el Rey al Congreso?

Ana I. Sánchez.

Actualizado:

11/12/2018 02:19h.

Con el miedo en el cuerpo tras comprobar en Andalucía que Podemos ya no es capaz de atraer al votante socialista descontento, Pablo Iglesias vuelve a reaccionar a lo soviet: con una nueva purga. Su lista de candidatos a diputados en las próximas elecciones deja fuera a cerca de dos tercios del actual grupo de Podemos en el Congreso. Unos por errejonistas, alguno por bescansero. La mayoría por no ser del séquito del líder. Todos ellos saben que no repetirán en el escaño -algunos ni siquiera querían hacerlo- e Iglesias, por tanto, pierde toda autoridad sobre ellos. Cualquier escuela de dirección calificaría este movimiento de suicidio. Y más si tiene lugar a las puertas del mayor reto que Podemos tiene por delante: unas nuevas elecciones en las que la desmovilización de las bases progresistas jugará un papel crucial. ¿Acaso el trabajador que sabe que va a ser despedido mantiene una luna de miel con la dirección que le va a cesar? Si en vez de un empleado son dos tercios del equipo quienes se encuentran en esta tesitura, no será de extrañar que los problemas internos empiecen a aflorar en el grupo parlamentario de Podemos en las próximas semanas. Pero seguro que todo será culpa de Vox.

Decía el sabio Aristóteles que «los gobiernos terminan muriendo por la exageración de su principio». Un dogma que hoy parece un vaticinio para Podemos. En solo cuatro años la formación morada ha conseguido destrozar sus sueños de trascendencia suprema y caminar hacia la absoluta intrascendencia por la hipérbole de su discurso. ¿Quién habla hoy de Podemos como actor, no ya decisivo, sino simplemente creciente dentro de la política española? La rapidez con que el interés ha virado hacia Vox -el nuevo partido del voto hartazgo- demuestra -parafraseando al checo Milan Kundera- la insoportable levedad de la formación morada. La mimetización de su mensaje y sus prácticas con el viejo comunismo ha terminado por convertir en inverosímil su oferta de cambio a ojos de sus propios votantes. ¿En qué mejora la vida «de la gente» que Iglesias se coloque una chapa republicana el día que acude el Rey al Congreso? ¿En qué beneficia al país que Podemos se relacione con los demás partidos a través de comunicados y huya del diálogo cara a cara? El trampolín de Podemos no fue la radicalidad sino la movilización popular a través de la transversalidad y sus votantes rechinan hoy los dientes ante tanta impostura. En España no solo no hay ánimo de extrema izquierda, sino que se masca un cambio de ciclo en el que la mayoría se desplaza hacia posiciones conservadoras. Y las elecciones andaluzas son probablemente anticipatorias del croquis que traerán las generales. Pero con una diferencia: la desmovilización del votante morado probablemente seguirá creciendo entre tanta superchería y será mayor que la del socialista. A Iglesias y su séquito solo les quedará un brindis posible: «Pudimos».

Ana I. Sánchez.

Redactora.
Hombre ya ha pasado Reyes?
Creo que está muy claro mi mensaje. Leeló despacito.
Saludos
De claro nada. Aclarate Clara.
No. Cuando he dicho país me refería a España.
La verdad es que me atropello demasiado, me dejo comas y quiero decir tantas cosas que sin organizarlas se dificulta la lectura, pero es que me sale así. Todo a borbotones.
Perdona, creo que si lo lees -despacito- se entiende todo.
Saludos.
Es verdad, Clara. Así me pasa a mí.
CLARA. En parte tienes razón.

1.- Los que no tienen el gobierno es lógico que hagan oposición.

2.- ¿Qué hizo Pedro para aspirar a ser presidente: TODO.

3.- Dices que Cataluña es un PAÍS. No es un país, es una región española.

4.- De acuerdo, en vez de llegar a un acurdo entre todos, la mitad va por un lado y la otra por otro.
... (ver texto completo)
No. Cuando he dicho país me refería a España.
La verdad es que me atropello demasiado, me dejo comas y quiero decir tantas cosas que sin organizarlas se dificulta la lectura, pero es que me sale así. Todo a borbotones.
Perdona, creo que si lo lees -despacito- se entiende todo.
Saludos.