Columnistas y Tertulianos


EDITORIAL ABC.

Sobran las mentiras, sobra Simón.

La vacunación es una pifia, y la operación de marketing político diseñada por Pedro Sánchez para adueñarse de cada dosis que fuera inyectada está fallando por su lentitud.

ABC.

Actualizado: 13/01/2021 07:29h.

La excepcionalidad de la tormenta Filomena y la necesaria atención mediática que requiere no puede dejar en un segundo plano la gravedad recobrada por la pandemia en las últimas semanas, sobre todo a raíz del relajamiento colectivo vivido en Navidad. Los datos de contagio del pasado fin de semana son los más alarmantes desde que se conoció el Covid-19 y su letalidad vuelve a niveles muy preocupantes. Ante esto, ya no sirven de nada los mantras del Gobierno anunciando sistemáticamente que «vienen semanas muy duras». Ese mensaje es caduco y la ciudadanía ha relativizado las advertencias, porque hace muchos meses que La Moncloa, y su portavoz para la pandemia, Simón, dejaron de ser creíbles. Las alertas sobre la indolencia del Ministerio de Sanidad ante la tercera ola, y ante los avisos de que las medidas de «cogobernanza» autonómica no estaban siendo eficaces, no han servido de nada. El Gobierno, Salvador Illa -más en mentalidad de candidato en Cataluña que de ministro de Sanidad-, y Fernando Simón -que se ha llegado a creer su propio personaje mediático- se han demostrado perfectamente inútiles. Y las consecuencias son demoledoras 11 meses después. Se comprometieron a que no habría 17 navidades, una por autonomía, y exactamente eso es lo que hubo. Se comprometieron a coordinar la cogobernanza, y han declinado cualquier responsabilidad. Se comprometieron a legislar, y lo han hecho en todos los ámbitos -educación, poder judicial, eutanasia, memoria histórica…- excepto en el sanitario.

La vacunación es una pifia, y la operación de marketing político diseñada por Pedro Sánchez para adueñarse de cada dosis que fuera inyectada está fallando por su lentitud. No se han utilizado más que la mitad de las dosis llegadas a España, y al ritmo de las 400.000 empleadas en dos semanas, será imposible que en junio esté vacunado el 70 por ciento de la población. Pero para Fernando Simón, lo importante es relativizar. Ni una alusión a los 75.000 muertos más allá de crear una falsa euforia y una ilusión óptica con el proceso de vacunación, como si fuera el santo grial del sanchismo. Sánchez anunció un «plan nacional» con 13.000 puntos de vacunación y prácticamente ninguno está activo por la prioridad de vacunar antes a ancianos de residencias y sanitarios. Pero ni siquiera de eso Simón tiene un mapa mental hecho. Solo hay un «plan autonómico», absolutamente desigual por comunidades, y un portavoz de la crisis que ya ni siquiera ejerce como técnico en pandemias, sino como un actor con un guión contradictorio y falaz. La izquierda idealizó a Simón, y ahora hasta se permite infravalorar la seriedad de la cepa británica del virus aventurando que va a ser inocua en España. De sus palabras y mentiras, de sus divagaciones y ocultaciones, la hemeroteca goza de desgraciados ejemplos. Simón, que ha conseguido llevar su afán de protagonismo a un punto casi patológico, presume de no improvisar y siempre termina culpando al ciudadano de cualquier abuso, exceso o error porque Sanidad cree ser infalible.

Es cierto que muchos ciudadanos han asumido la «nueva normalidad» con imprudencia. Hemos creído que basta llevar una mascarilla, y no se entiende aún que el virus tiene vida propia. Que evoluciona y es traicionero. Pero el Gobierno no está utilizando ese estado de alarma que Sánchez tildó de «indispensable» durante seis meses. Ni para la prevención, ni para la vacunación, ni para sancionar a quienes incumplen, ni para garantizar restricciones o aislamientos. El ciudadano tiene mucho que rectificar, pero el Gobierno es el responsable de que eso no ocurra sacudiéndose culpas y frivolizando con la tragedia.
EDITORIALES.

EDITORIALES/TRIBUNAS.

OKDIARIO. 24/12/2020 06:50.

OKDIARIO ha podido confirmar que el mensaje navideño del Rey Felipe VI no hará mención concreta a la necesidad de regular la futura ley de la Corona, tal como le venía reclamando el Gobierno socialcomunista. El discurso sí que contendrá referencias a la voluntad del jefe del Estado de mantener en lo más alto el nivel de las exigencias éticas de las instituciones, lo que significa que el Monarca no se plegará a los designios de La Moncloa. El discurso del Rey ya ha sido grabado. OKDIARIO se ha manifestado editorialmente sobre lo inconveniente que resulta que el Gobierno invada el ámbito de competencias del Rey, entre la que se encuentran, por supuesto, la de dirigirse a los españoles en los términos que estime conveniente.

Parece que Felipe VI ha querido preservar ese ámbito competencial y marcado distancias con los requerimientos del Gobierno. Nadie mejor que él sabe cómo articular un discurso que este año año será escrutado de manera distinta en virtud de los casos que rodean al Rey emérito. Y nadie como él sabe lo que procede decirle a los españoles.

El problema de fondo es que el Gobierno ha pretendido tutelar la figura del jefe del Estado y someterle a una presión de todo punto improcedente. Esa presión añadida no es la mejor manera de resolver la compleja situación derivada de los casos en los que se ha visto envuelto Juan Carlos. Si como aseguró Pedro Sánchez, su Gobierno está comprometido a preservar la estabilidad de la institución monárquica -se supone que no lo diría por Podemos-, instar al jefe del Estado a introducir en su mensaje una alusión directa a la necesidad de regular la futura ley de la Corona supone una intolerable intromisión que el Rey no puede aceptar.

A la espera de conocer el mensaje de Felipe VI, lo que sobra en esta hora es convertir al Rey en un instrumento al servicio de los intereses políticos del Gobierno. Pedro Sánchez no es quién para decirle al jefe del Estado lo que tiene o no tiene que decir.
Arturo Perez Reverte.

EL PROFESOR VENCIDO.

"Me gustaría, dice el profesor, hacer eso que tu dices, Reverte: Vivir en España como si fuera un inglés en Marruecos.
Te juro que lo intento cada día, añade, pero no lo consigo. Me duele demasiado, como a ti, y el dolor se filtra por los resquicios de la coraza. Sufro por mis chicos, comprenderlo. Sé, que no es su culpa, aunque pronto también ellos serán culpables de sus vidas chatas y miserables. Al final, como tu mismo dices, casi cada cual termina mereciendo lo que es, aunque sean otros los que lo hayan convertido en eso. Incluso acaba teniendo la cara y el aspecto que le corresponde".

Bueno, el artículo es muy largo, el que este interesado puede buscarlo en Internet.
El profesor se lamenta de la situación de la enseñanza, la nueva Ley no contenta a nadie, salvo a los que la imponen, contra todo pronóstico.
TRIANA. Lo más curioso de Diego Cañamero es el "papelón" que hizo saliendo con unos cuantos jornaleros de Andalucía en señal de manifestación y protesta. Pues bien, es diputado Y SE ACABARON LAS MANIFESTACIONES. Ya, ya, ya...
Ángel, Diego Cañamero un "paleto" en todos los sentidos, ¡pobre diablo!
TRIANA. Lo más curioso de Diego Cañamero es el "papelón" que hizo saliendo con unos cuantos jornaleros de Andalucía en señal de manifestación y protesta. Pues bien, es diputado Y SE ACABARON LAS MANIFESTACIONES. Ya, ya, ya...
LA TRIBUNA.

La izquierda mercenaria se pasa a la Internacional Nacionalista.

La izquierda española está desquiciada ideológicamente y cree que España es un invento de Franco, por lo que todo el que quiera cargársela se convierte en progresista.

Guillermo Díaz -18 diciembre, 2020 01:50.

Desde mi escaño en el Congreso de los Diputados puedo ver pequeños detalles que suelen escapar a la crónica parlamentaria porque suceden fuera de la tribuna de oradores.

En una ocasión, el diputado de Podemos Diego Cañamero, que dice representar a los jornaleros andaluces, regaló tras su intervención un manojo de espárragos a la entonces presidenta del Congreso Ana Pastor. Posteriormente, el autoproclamado portavoz del campo andaluz se dirigió a su escaño. Su discurso había reivindicado las ayudas a los jornaleros y la dignidad del trabajo en los extensos olivares de Andalucía. El camino a su escaño pasaba cerca de los de ERC. Del suyo se levantó Joan Tardá, portavoz de los independentistas catalanes por aquel entonces, que abrazó al jornalero.

Las filas de Podemos, muy emocionadas con el gesto, aumentaron el volumen de sus aplausos. Pensaban que el abrazo era solidario. Pero eso es porque no saben nada.

El abrazo era de despedida. De mala conciencia, si me aprietan. El abrazo de alguien que basa toda su acción política en denigrar al abrazado. En demostrar que el abrazado es un lastre para el progreso de Cataluña. El abrazo de un independentista a un representante de los jornaleros andaluces. Esos que a ojos del nacionalismo catalán cobran un PER que pagan los catalanes (sic) por no dar un palo al agua.

Pero eso no importaba.

Iglesias no sabe que ERC hunde sus raíces en el racismo decimonónico y que en los años 30 tuvo contactos con el fascismo de Mussolini

El posmodernismo y el relativismo de Podemos admite perfectamente que alguien se diga de izquierdas y quiera al mismo tiempo la secesión –promovida desde su origen por la burguesía catalana– porque ve al nacionalismo como algo exótico: "Es su cultura". Además, el nacionalismo "luchó contra Franco y a favor de la República".

Y esto, a pesar de que los nacionalistas intentaron cargarse la República cada vez que pudieron. Y esto, a pesar de que los postulados de ERC hunden sus raíces en el racismo decimonónico. Y esto a pesar de que en los años 30, ERC tuvo incluso contactos con el fascismo de Mussolini.

Eso no lo cuenta Hessel y por lo tanto no lo saben Iglesias ni el PSOE. Este PSOE que no lee a sus mayores. Se dicen herederos de Indalecio Prieto, pero ignoran lo que este le dijo a Azaña sobre Companys: "Está loco. Pero loco de encerrar en un manicomio". Así lo recoge Azaña en sus diarios.

También denuncia Azaña las traiciones permanentes de los nacionalistas. En especial, las de Esquerra. Pero eso al PSOE también le da igual. La memoria está al servicio del presente, ya lo dijo Adriana Lastra. Su orden de silencio a todo el socialismo se extiende hasta la fundación de un partido cuya longevidad solo le sirve a Lastra para plasmarla en un pin de su solapa.

Otro episodio frecuente es el de los aplausos podemitas al PNV. Es difícil ser más de derechas que el PNV. Sólo Vox puede equipararse a los nacionalistas vascos. Iglesias se deshace con Aitor Esteban. Le mira embelesado durante muchas de sus intervenciones.

En el PNV miran a Podemos cuando estos les aplauden como alguien observa a un mono al que ha lanzado un cacahuete.

Iglesias no sabe el desprecio que despierta en un partido profundamente católico y que hunde sus raíces en los conventos jesuitas. Tampoco vio los gestos de Esteban cuando en un alarde pseudoculto –casi un género en el líder de Podemos– Iglesias quiso relacionar la Cruz de Borgoña, la Union Jack y los gudaris.

La Cruz de Borgoña era el símbolo que usaban los requetés, que no se llevaron precisamente bien con los gudaris del PNV. Esteban lo puso a caldo. Pero Iglesias pensó que Esteban se equivocaba. ¿Quién es profesor de Políticas en la Complutense, Esteban o él? ¡Además, la historia es relativa! Lo sabe cualquier posmoderno.

Sobre la facción del PNV que se fue con Franco hablaremos otro día. Y sobre el acuerdo con los italianos para entregar Santander sin resistencia –algo similar ocurrió en Bilbao y parece que con conversaciones igualmente– a cambio de un buen trato por parte de los de Franco, el conocido como Pacto de Santoña, también.

En el PNV miran a Podemos cuando estos les aplauden como alguien observa a un mono al que ha lanzado un cacahuete.

¡Pero es que el PSOE también está embelesado con el PNV! Ahí están los Diarios de Sesiones. Es impresionante ver cómo los incluyen en la mayoría progresista de la investidura y los excluyen del bloque de la derecha.

Que el PNV no sea derecha para el PSOE se debe a un ejercicio de alquimia difícil de comprender. ¿Dejan de ser derecha porque han votado sí a Sánchez? ¿Porque apoyan los Presupuestos a cambio de privilegios territoriales, algo muy igualitario e izquierdista? ¿O sencillamente porque abogan por la ruptura de España?

La izquierda española está desquiciada ideológicamente. Creen que España es un invento de la derecha, de Francisco Franco, por lo que todo el que quiera cargársela es progresista. Esto cabe en otro pin de la solapa de Lastra.

Marx ha sido enmendado. La izquierda ha pasado de la Internacional Socialista a la Internacional Nacionalista.

El día que Vox quiera ser de la mayoría progresista sólo tiene que cambiar una parte de su programa: defender exactamente lo mismo que defienden hoy, pero para un ámbito territorial diferente al español. Que se hagan nacionalistas mesetarios. Desde ese momento, Iglesias los considerará comuneros agraviados por Carlos V. Abrazables. Y Sánchez negociará y aprobará con ellos los Presupuestos.

¡Pero si hasta ven a Feijóo como un centrista por ser nacionalista gallego!

Marx escribió que "la nacionalidad del trabajador no es francesa, inglesa o alemana; es el trabajo, la esclavitud en libertad, el tráfico de sí mismo. Su gobierno no es francés, ni inglés, ni alemán; es el capital. El aire que se respira no es el aire francés, ni el inglés, ni el alemán; es el aire de las fábricas".

Pero Marx ha sido enmendado. Si estas frases sentaban las bases para la Internacional Socialista, los que se dicen sus herederos y que priman el suelo sobre la clase social, la lengua sobre la igualdad de oportunidades y el regionalismo sobre la comunidad global, han cambiado de organización. Se han ido a la Internacional Nacionalista.

En una traición de clase sin precedentes, la izquierda española es identitaria antes que solidaria. Usa las lenguas como muros y defiende el privilegio territorial en detrimento de la igualdad. La izquierda española quita títulos nobiliarios por un lado para crear una nobleza nueva. Un nuevo feudalismo donde el derecho de pernada sea sustituido por la pleitesía étnico-lingüística.

Hoy, gran parte de la izquierda mercenaria ha abandonado la defensa de los derechos de los más débiles primando los territorios con el único objetivo de gobernar y ocupar sillones. Hoy, la izquierda pone el acento en la diferencia, y la igualdad vuelve a estar en peligro. No por el caciquismo decimonónico. No por las oligarquías ancestrales, sino por culpa de la mayor corrupción moral que conoce nuestro país: el nacionalismo y sus peajes.

*** Guillermo Díaz es diputado de Ciudadanos por Málaga, abogado y escritor.
Luis del Val.

"En primer lugar quiero ponerme las orejas de burro, muy merecidas, porque, ayer, adjudiqué la tontería contemporánea de que si se bajaba algo el IVA a nuestras arruinadas empresas turísticas, podrían obtener beneficios a doña Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, cuando el susto morrocotudo de que unas empresas que están cerrando puedan sostenerse y ya, lo que faltaba, obtener beneficios fue de la ministra de Industria y Turismo, doña Reyes Maroto, a quien no quiero restar méritos ... (ver texto completo)
Aplaudimos, ¡plas, ¡plas, ¡plas, ¡plas, ¡plas!
Luis del Val.

"En primer lugar quiero ponerme las orejas de burro, muy merecidas, porque, ayer, adjudiqué la tontería contemporánea de que si se bajaba algo el IVA a nuestras arruinadas empresas turísticas, podrían obtener beneficios a doña Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, cuando el susto morrocotudo de que unas empresas que están cerrando puedan sostenerse y ya, lo que faltaba, obtener beneficios fue de la ministra de Industria y Turismo, doña Reyes Maroto, a quien no quiero restar méritos en el campeonado nacional de tonterías contemporáneas.

Por los demás, los adolescentos y adolescentas del Gobierno siguen comportándose con la irresponsabilidad propia de su edad. Hace poco nos dijeron que no podían bajar el IVA de las mascarillas, porque los prohibía la Unión Europea. Mentira, claro, pero mentira irritante, porque nos tratan como si los españoles fuéramos todos habitantes de una pequeña aldea, donde solo hay uno que ha visto el mar. Se lo juro, no vamos en Falcon a cualquier país de Europa, pero sí vamos en avión, en tren, en automóvil, y tenemos familia que vive allí, y una nieta o un hijo está haciendo el erasmus, y amigos y compañeros de trabajo y, -también se lo juro- hay españoles que hablan un francés, un inglés o un alemán bastante fluido. Bueno, pues la última fue contarnos que esto de reformar el delito de sedición lo había pedido la Unión Europea, mentira, y mentira grosera, porque es fácil de desmontar.

Sí, por supuesto, son los legítimos componentes del Gobierno, pero no se ganan el respeto, porque actúan como críos, con su irresponsable destrucción del Estado, y con esos enfados como el que han pillado con el nuevo hospital de Madrid, ¡huy, qué asco! Como si no tuviéramos suficientes hospitales. Mirad para otro lado, que no son de los nuestros. Y es cierto, ahora de los suyos son el que el conducía el 127 Seat rojo donde secuestraron a un parlamentario elegido en libertad, Javier Rupérez; la que dice que lo volverá a hacer se llame sedición, ensueño o golpe de Estado, o usted, si le llaman para que diga que sí, que pertenece a ese comité de expertos que nunca existió. Porque si es médico y científico y le piden que mienta, usted es también de los suyos".
EDITORIAL ABC.

La izquierda se desespera con Madrid.

Para el PSOE, la extrema izquierda y el separatismo la fortaleza del centro-derecha en Madrid es inasumible porque constituye un muro a su objetivo de cambiar el modelo de Estado.

ABC.

Actualizado: 30/11/2020 07:46h.

La izquierda ha desatado una guerra sin cuartel contra el modelo político que el Partido Popular viene aplicando en Madrid. Es una guerra política en la que a la izquierda le vale todo con tal de acosar y derribar no solo los gobiernos autonómico y municipal de la derecha, sino el valor político que representan semejantes polos de poder en manos del PP. Los populares gobiernan en la Comunidad Autónoma de Madrid desde hace veinticinco años, cuando Alberto Ruiz-Gallardón logró la primera mayoría absoluta. Tras las elecciones de 2015 y 2019, el PP ha necesitado el apoyo de Ciudadanos, en ambos casos, y de Vox, en las últimas. Sin embargo, se ha mantenido constante una línea de gobierno basada en el crecimiento económico, la expansión de las clases medias, la atracción de empresas y talento y el contrapunto a la insolidaridad endémica de los gobiernos nacionalistas de otras comunidades. No han faltado las sombras, principalmente asociadas a casos de corrupción en personas vinculadas al PP. El Gobierno municipal de la capital ha sido también un bastión del PP desde 1991 hasta 2015, recuperado en 2019, tras la fracasada experiencia de Manuela Carmena, gracias a un pacto de gobierno con Cs.

Para el PSOE, la extrema izquierda y el separatismo catalán esta fortaleza del centro-derecha en Madrid es inasumible porque constituye un muro de contención a su objetivo de cambiar el modelo de Estado y vaciar la Constitución. El clima de libertad que impera en Madrid es gracias a uno y a otra. Contra el Gobierno de Díaz Ayuso se ha utilizado desde una vacua polémica por su alojamiento durante la pandemia a echarle en cara los fallecidos por Covid-19 en las residencias. Visto que la presidenta ha resistido firmemente este acoso, al que ha respondido con una evolución favorable de la pandemia, el PSOE ha activado un plan de devastación fiscal de Madrid, lanzando por delante a su nueva vanguardia para la dirección del Estado: los proetarras de Bildu, la extrema izquierda de Podemos y los separatistas catalanes. Cuando un partido como el PSOE, que se califica de Estado, tiene que recurrir a estos aliados es que su desesperación está descontrolada.

La izquierda ha convertido a Madrid, en efecto, en la denominación de origen de un modelo político que enmienda la plana de todos sus prejuicios. Actividad económica alta con una fiscalidad baja; servicios públicos eficaces, aunque mejorables; estabilidad política sin extremismos; apertura social sin localismos nacionalistas ni lucha de clases. Turismo, cultura, empresa y educación tienen en Madrid una proyección al más alto nivel, sin ignorar los problemas de cohesión social y desigualdades que se generan en toda región que vive con dinamismo su desarrollo. Frente al crecimiento de las clases medias madrileñas -indiscutible en los municipios del sur de la capital- y sus aspiraciones de mayor calidad y nivel de vida, la izquierda no tiene propuestas y demuestra no conocer al electorado de Madrid. Las izquierdas se empeñan en describir Madrid como lo que no es y, por eso, los ciudadanos de esta comunidad no confían en ellas.

El tándem formado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta del Gobierno autonómico, Isabel Díaz Ayuso, gana enteros cada vez que el PSOE y sus socios exhiben contra ellos su visceralidad. El último regalo de la izquierda al PP madrileño es sacar a Gabriel Rufián a denunciar el «paraíso fiscal» madrileño. Lo hace el portavoz de un partido que tiene a su líder, Oriol Junqueras, condenado por malversar el dinero de los catalanes. Muy mal tiene que estar el PSOE para convertir a Rufián en su punta de lanza contra Madrid.
Luis del Val.
Hay mucho soliviantado por la orden de Rufián a Pedro Sánchez para que suba los impuestos autonómicos en Madrid. Desde luego, es una injerencia, pero Pedro Sánchez lo compra y lo vende todo, porque estamos en un permanente Black Friday en la chamarilería de Moncloa. Hoy, le regala un cuartel militar al PNV, y mañana le subirá los impuestos a los madrileños. Del cuartel Margarita Juncos, perdón, Margarita Robles, no ha dicho ni una palabra y se ha inclinado como el junco ante la orden ... (ver texto completo)
¿Por qué no pide este señor armonizar todas las comunidades, con las que de verdad disfrutan de ventajas medievales como son La Vasca y la Navarra? Esto si tendría sentido, no lo de Madrid, que teniendo los impuestos más bajos, es la que más aporta a las arcas del Estado.
Estos gastadores, que dejen de despilfarrar en su delirios, y no castiguen a los ciudadanos.
Este señor puede pedir lo que quiera, lo que no es de recibo es que le admitan estas sandeces.
Tauro.
Luis del Val.
Hay mucho soliviantado por la orden de Rufián a Pedro Sánchez para que suba los impuestos autonómicos en Madrid. Desde luego, es una injerencia, pero Pedro Sánchez lo compra y lo vende todo, porque estamos en un permanente Black Friday en la chamarilería de Moncloa. Hoy, le regala un cuartel militar al PNV, y mañana le subirá los impuestos a los madrileños. Del cuartel Margarita Juncos, perdón, Margarita Robles, no ha dicho ni una palabra y se ha inclinado como el junco ante la orden del jefe de la chamarilería, mientras Carmen Calvo acusa a Madrid de no ayudar a la unidad de España. Palabra de Doña Carmen. Ya nos descubrió que el machismo mata más que el virus y sigue en la misma línea de rigor.
No obstante creo hay que ser comprensivos y, aunque El Mundo recuerda que Madrid aporta a las arcas del Estado 23.000 millones de euros más que Cataluña, debemos tener en cuenta que estos chicos tienen muchos gastos. Deben mantener 4.217 asociaciones culturales, la mayor parte separatistas, que mueven 350.000 personas. Hay que hacer frente a los chiringuitos repartidos por todo el mundo, llamados embajadas, y que suman veinte, desde Suecia a Estados Unidos, desde Senegal a Australia y Japón. En Estados Unidos, además de la oficina de Nueva York, tienen otras dos oficinas, más, una en Miami y, otra, en Silicon Valley. ¿Qué nación que se precie no tiene un consulado al menos en Silicon Valley? No nos creamos que en Sidney o en Nueva York los alquileres son baratos, y luego está el personal de la embajadita que tiene que cobrar cada mes. Por si fuera poco, grandes empresas de raigambre catalana, como el Banco de Sabadell y Caixabank, han dejado de pagar impuestos en Cataluña y los pagan en Alicante o en Valencia, para sacudirse una complicidad con el separatismo. La corrupción de los Pujol, la trama de las mordidas, todo eso cuesta dinero, y Cataluña tiene una deuda de 70.000 millones de euros, que tendremos que pagar entre todos los españoles. Por eso, nos quieren subir los impuestos. Lo único nuevo es que no sabíamos que el presidente del Gobierno se iba a poner a las órdenes de los ladrones. Gracias, don Pedro. Gracias a usted Madrid siempre votará PSOE.
LUIS DEL VAL.
Vivo en una paradoja que muchos de ustedes comparten: puedo reunirme con decenas de desconocidos, en el cine o en el teatro, pero no puedo pasar la Nochebuena con mis hijos porque somos más de seis.
El domingo pasado, estuve en el teatro Tribueñe, con una puesta en escena de Hugo Pérez de la Pica que convierten el espectáculo “Por los ojos de Raquel Meyer” en lo mejor que se puede ver en Madrid, y que creo que no se perderá Carlos Herrera. Nueve intérpretes que cantan, bailan, provocan la risa y la emoción. Y allí estaba yo, gritando ¡bravo!, con la mascarilla puesta, junto a un montón de desconocidos, pero no puedo pasar la Nochebuena con mis hijos.

Han descubierto que el virus se rige por el calendario cristiano
Creo que el Comité de Expertos del Gobierno se ha ganado el Premio Nobel de Medicina, por sus prodigiosos descubrimientos. Ha descubierto que el virus, a pesar de venir de China, se rige por el calendario cristiano, y sabe cuándo es 24 de diciembre, por eso, en lugar de atacar pasadas las doce, el día de Nochebuena estará descansando una hora más. Eso sí, en cuanto den la una, el virus se lanza a la calle, se introduce por el tubo de escape de los automóviles y te invade, porque el virus debe disponer de reloj. Y de un mapa autonómico, porque en unas regiones se pone bravo a las once de la noche y, en otras, espera a las doce.
La situación podría resumirse en el siguiente villancico: “Esta noche es Nochebuena/ y a la una te multarán:/ es un error, una pena/ y es inconstitucional”. Porque multar por circular a la una de la madrugada, o a la hora que sea, es inconstitucional. Y obligar a que la Policía Local, y Nacional, y la Guardia Civil, se pasen la Nochebuena patrullando por calles y carreteras para atrapar a peligrosos criminales, que llevan un par de niños dormidos en el asiento trasero, no es inconstitucional, pero puede llegar a ser la tontería contemporánea que gane el premio mundial de este año que termina, y en el que podremos cantar este otro villancico: “No se llama Nochebuena,/ que se llama Nochemulta:/ la merienda ya es la cena,/ veremos cómo resulta”.
Esto se podría compensar si le concedieran el Premio Nobel de Medicina al Comité de Expertos. Lo malo es que el Comité de Expertos nunca existió, porque nos mintieron como siempre.
Luis del Val sobre los socialistas históricos:

"Como la Radio es un medio de servicio público, quisiera llamar la atención de los amigos, compañeros y conocidos de Adriana Lastra para que procuren, por todos los medios, que ella no se entere de que el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, sigue escribiendo a los 84 años; que el gran pintor, Antonio López, continúa pintando con la misma edad; o que uno de los cardiólogos más famosos del mundo, Valentín Fuster, cumplirá 78 años dentro de un par de meses, ... (ver texto completo)
¡Genial!
Luis del Val sobre los socialistas históricos:

"Como la Radio es un medio de servicio público, quisiera llamar la atención de los amigos, compañeros y conocidos de Adriana Lastra para que procuren, por todos los medios, que ella no se entere de que el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, sigue escribiendo a los 84 años; que el gran pintor, Antonio López, continúa pintando con la misma edad; o que uno de los cardiólogos más famosos del mundo, Valentín Fuster, cumplirá 78 años dentro de un par de meses, y sigue trabajando. Hagan todo lo posible por ocultarlo, no sea que doña Adriana Lastra sufra algún trastorno si se entera, puesto que, al rebatir a Rodríguez Ibarra, que había mostrado su náusea porque el PSOE llegara a acuerdos con Bildu, aportó un argumento contundente e irrebatible: no le dijo que no tuviera razón, sino que era viejo, de otro tiempo, y, por tanto, está fuera de onda. Si Rodríguez Ibarra le parece que ya no tiene edad de opinar, al cumplir los 72 años, qué podrá sucederle si se entera de que Vargas Llosa o Antonio López, no solamente opinan, sino que siguen trabajando con 84 tacos. Por favor, por favor, que no se entere, no vayamos a tener un disgusto.

Y, además, tiene razón doña Adriana en que esto es otro PSOE y otros los que lo dirigen. Es cierto. No solamente se ha dado cuenta ella y Rodríguez Ibarra, sino millones de votantes de los socialistas. Se nota la diferencia. Por ejemplo, don Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se afilió al PSOE, cuando ya había resuelto su vida laboral, cercano a los treinta, mientras doña Adriana se afilio a los 18 años en las Juventudes Socialistas. Él fue profesor universitario, y lector de español en el Liceo Clemençeau, en tanto doña Adriana no termina la carrera universitaria. Don Juan Carlos ha trabajado en diversas instituciones pedagógicas, mientras doña Adriana sólo lo ha hecho en el PSOE y algún rato en la peluquería de su madre. Sí, es otro PSOE. Salta a la vista, cuando comparas a Rodríguez Ibarra con Adriana Lastra. Enseguida te das cuenta. Menos mal que, con la nueva Ley de Eutanasia que prepara este SanchiPSOE, igual se libran de estos veteranos socialistas, que todavía no han tenido la gentileza de morirse, y el nuevo PSOE suelta el lastre que tanto les lastra".
Luis del Val.

"Encuentro al ministro Ábalos tan satisfecho en la misión de explicar lo inexplicable, tan orgulloso de su misión de recadero para poner perfume a la fetidez que tengo que volver al lenguaje cervantino, quevedesco, ese que el pueblo entiende, y a ese verbo paradójico que sirve para describir el placer más intenso y la molestia más profunda. Y se lo digo, con humilde tono de súplica, en siete palabras: “Por favor, señor Ábalos, no nos joda”.

Es legal que ustedes pacten con Bildu. ... (ver texto completo)
¡Plas, ¡plas, ¡plas, ¡plas, ¡plas, ¡plas.................